
Daniel Coronell
El tema empezó en el Country Club de Bogotá. Un socio –cuya identidad conozco, pero no revelaré aún por protección de la fuente– firmó la entrada como invitados de Manuel Castañeda, alias el narcochofer, y Diego Cadena, alias el abogánster. Un cuarto personaje estuvo en la reunión, que tenía por objeto poner en marcha un plan para enredar al senador Iván Cepeda y al abogado Miguel Ángel del Río en operaciones de narcotráfico.
El narcochofer había sido capturado, dos años antes, cuando manejaba un carro de la Unidad Nacional de Protección, UNP, con más de 120 kilos de cocaína. Además, confesó que participó en la fuga de la cárcel La Picota de Juan Larinson Castro, alias Matamba, uno de los jefes del Clan del Golfo.
Está libre gracias a un principio de oportunidad conseguido por su abogado, Miguel Ángel del Río, quien se ha desempeñado también como representante de víctimas en los procesos contra el expresidente Álvaro Uribe y el autodenominado abogánster Diego Cadena.
Cadena es tan torpe en materia jurídica como hábil patinador de mensajes desde y hacia las cárceles de Colombia y de Estados Unidos. Más que un abogado, es un arreglador de entregas y de pruebas; fixer dicen en los medios judiciales norteamericanos. Eso le ha permitido tener relaciones con agentes federales de Estados Unidos, de las cuales presume, como lo demuestra el pantallazo –pocas veces mejor usada la expresión– que le envió al narcochofer mientras estaba en una llamada con agentes de la DEA, el FBI y Homeland Security.

El abogánster trató de convencer al narcochofer de involucrar falsamente al senador Iván Cepeda y al abogado Miguel Ángel del Río en operaciones de narcotráfico.
En desarrollo del plan, Cadena citó al narcochofer en el hotel JW Marriott, del norte de Bogotá, para presentarlo con los supuestos federales. La prueba está en un mensaje de WhatsApp.

Aparentemente, la reunión inicial fue con varios agentes, y hubo otra con uno de ellos a quien llaman “el negrito”. Según dice Castañeda en la conversación, la persona a la que llaman “el negrito” le habló del amparo jurídico y le aseguró que estaban trabajando con un fiscal de Nueva York, un fiscal local de Colombia y una magistrada.
Manuel Castañeda: Es que uno con esos maricas no puede hablar bien
Diego Cadena: No, no, no, ni pu el… Bueno Manuel ¿Cómo le fue con esos manes hoy?
Manuel Castañeda: Pues bien, hermano. No, solo estuvo uno, el negrito.
Diego Cadena: Sí ¿Qué le dijo el negrito? Buena gente, el man.
Manuel Castañeda: Si, no bien el man pa qué, muy bacano. Muy formal el hombre. Ahí hablamos todo el tema y. Y bien? El hombre me cogió y me explicó cómo se trabajaba, como le venía contando, que el amparo jurídico. El tema de…que no con la Fiscalía sino con un magistrado, una magistrada y que se trabajaba con un fiscal local, eh, O sea, de acá y obviamente de allá, de Nueva York. O algo así. Eso fue lo que me dijo.
Diego Cadena: Sí, un fiscal de Nueva York y el agente, un man del FBI en Nueva York.
Manuel Castañeda: Sí, sí, eso me dijo, pero, pues, que todo, que obviamente que más adelante todo se iba a canalizar era con él. Sí, sí, sí, que lo hiciéramos por intermedio suyo, pero que él era el canal y que no se entendía uno con nadie más sino con él.
Diego Cadena: Todo listo, excelente. No, lo que yo quiero es al menos soltarlo hermano cuando usted ya tenga su, su blindaje. Y listo, hermano. Y yo lo acompaño en todo el proceso. Usted sabe que lo voy a meter…. Yo manejo estos temas hace muchos años. Así que yo sé cómo camina esto.
En esa conversación hablan de una magistrada. La Sala Especial de Instrucción de la Corte Suprema de Justicia, que es la que investiga a los congresistas como el senador Iván Cepeda, solo tiene una magistrada: la doctora Cristina Lombana.
En otra de las numerosas conversaciones, abogánster y narcochofer hablan del “rubro económico” que recibiría por su testimonio:
Diego Cadena: El abogado…Bueno, pa no repetir la misma maricada, porque ya sabemos. Entonces me dijo el man, no que él estaba de acuerdo. ¿usted llamó al man de Nueva York o no?
Manuel Castañeda: ¿Quién?
Diego Cadena: ¿Hoy con el morenito llamaron al man de Nueva York?
Manuel Castañeda: No, no, no, yo no.
Diego Cadena: Bueno, listo. No hay ningún problema. Porque me dijo que lo iban a llamar. Me dijo el puertorriqueño. Entonces, nada Manuel. Vamos palante, hermano, con toda. Créame, hermano, que usted tiene el mejor apoyo que pueda tener del mundo entero cuando está del lado de esos manes. Se lo digo por experiencia, ¿oyó?
Manuel Castañeda: No, no, no, yo sé jefe. Dios permita, todo salga bien.
Diego Cadena: Si no, no. Es que hay muchas cosa, mucha evidencia, mucha cosa que está adelantada, ya.
Manuel Castañeda: Ah, sí me dijo. También me explicó el tema económico, me dijo usted va a tener un rubro económico para sus movimientos, pa sus cosas, siempre y cuando sea todo lo laboral. Yo dije, ah bueno.
Diego Cadena: Correcto.
Manuel Castañeda: Ahí se me explicó todo el tema, no me habló de cifras ni nada, pero pues yo tampoco le pregunté nada, me dijo simplemente…
Diego Cadena: Y lo importante es que hay que capitalizar eso para que usted esté blindado y esos manes lo protejan.
Manuel Castañeda: Sí, sí, sí.
Diego Cadena: Si usted está al lado de esos manes, hermano, no lo tocan, guevón… Porque tocar a una persona que esté con ellos es como tocar a uno de ellos. Es una política de ellos, guevón. Te voy a dar un ejemplo, un ejemplo que le puede sonar hasta ridículo: Si usted se mete con un perro federal, o un perro de la policía, o perro de esos la DEA, un perro de esos del aeropuerto, usted se le mete una patada y mata un perro de esos… Marica, usted tiene un serio problema y se va pa la cárcel un poco de daños…Estos manes… Tomemos un testigo o una persona que esté trabajando con ellos, alguien se mete con ellos y eso lo protegen con todas las de la ley. O sea, vale la pena, hermano. Y yo sé que, en este momentico, usted sabe que en cualquier momento puede quedar desamparado, y estando usted con ellos, ahí tiene usted un seguro muy grande.
Manuel Castañeda: No, no, sí jefe….Muchas gracias, ahí por eso. Pues vamos a ver. Dijo que le diera…dijo deme dos, tres días. Yo logro…
Diego Cadena: Yo mañana lo llamo y le sondeo y le cuento qué me dicen. Pero ya comenzamos bien.
Manuel Castañeda: No, sí, ese man.
Diego Cadena: Usted vio que el día que estuvimos hablando con el morenito, estuvimos hablando de un militar que…que… que trabaja con él, que él habla de una vaina de Corea o una vaina por allá del otro lado ¿Recuerda?
Manuel Castañeda: Sí, más o menos.
Otra de las conversaciones menciona a una expareja sentimental del abogado Miguel Ángel del Río. En la conversación, Diego Cadena asegura que ella fue a la oficina de Abelardo de la Espriella a hacer una serie de denuncias que llevarán a la Fiscalía y que, además, van a “boletearlo mediáticamente”.
Manuel Castañeda: Botando el otro chisme, marica…como esta vieja está peleando con Del Río.
Diego Cadena: Que la ex le están adelantando una investigación ahí en la oficina de De la Espriella, que le han encontrado un poco de cosas, pues hermano y están recopilando información para clavarle una denuncia, guevón.
Manuel Castañeda: Tu celular, amor.
Diego Cadena: Para boletearlo mediáticamente.
Manuel Castañeda: Tu celular, amor…Si, no, Ximena se llama la exmujer.
Diego Cadena: Ya, OK.
Manuel Castañeda: Ah, hijueputa. A ese marica se la va ir pero todo encima.
Diego Cadena: Sí, claro. Al que obra bien, le va bien y al que obra mal, le va mal.
La conversación es de junio, pero la denuncia contra el abogado Miguel Ángel del Río solo fue presentada este viernes 14 de noviembre. La parte mediática apareció ayer sábado en la revista Semana, donde publican un artículo titulado “Miguel Ángel del Río, en la mira: su expareja lo denuncia por montaje para atacar a Uribe, recomendaciones en la SAE y “mentiras” para reforzar su seguridad”.
Le escribí un mensaje a doña Ximena López, expareja de Miguel Ángel del Río, quien me remitió a su abogado Sebastián Erazo.
Él me aseguró que no quería meterse en apreciaciones políticas y sostuvo que, realmente, fue ella la víctima de un “entrampamiento” para que le llevara la razón a De la Espriella, Cadena y Cancino. Las grabaciones que hemos oído muestran, más bien, que el entrampador es Diego Cadena. Como sea, el abogado Erazo asegura que este es apenas el inicio y que demostrará que su cliente, doña Ximena, fue víctima de violencia “económica, moral y física”.
El abogado Miguel Ángel del Río, con quien también hablé, niega cualquier tipo de violencia y, el 4 de noviembre, presentó una denuncia contra su expareja por extorsión. Asegura que ella le pedía altas sumas a cambio de no acudir “a los medios de comunicación a suministrar información falsa para afectar su reputación”.
De Sebastián Erazo, representante de la expareja de Del Río, me llamó la atención que trabajó durante ocho años para la firma de Jaime Granados, defensor principal del señor expresidente Álvaro Uribe. También que hace parte del llamado grupo de los 38 juristas que durante el juicio afirmaron, sin demostrarlo, que todo el proceso era un “burdo montaje” contra el exmandatario. Cuando le pregunté al doctor Erazo quién lo había invitado a firmar esa carta me respondió “no recuerdo”.
