Por Orlando Casas Ramírez (ORCASAS)
Suelen confundir, sobre todo los que no son septuagenarios, la balada con el bolero. A nuestros oídos, son diferentes en el sonido y hasta en el contenido.
BOLERO, PATRIMONIO CULTURAL DE LA HUMANIDAD
Ya antes lo habían sido el jazz, el tango, el flamenco, la bachata, y el reggae, entre otros ritmos, pero ahora le llega el turno al bolero, que acaba de entrar a la lista de la Unesco como patrimonio cultural de la humanidad. No son uno, ni dos, sino muchos, los boleros que me han hecho llorar en la vida (soy un llorón empedernido), y tal vez en mi sepelio a alguien se le ocurra recordar la voz de Alberto Granados con un bolero de la autoría de Alfredo “El güero” Gil que me estruja el alma y pone mi pañuelo a escurrir lágrimas como trapo de cantina:
[La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) declaró el bolero como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad a propuesta de Cuba y México. La decisión se tomó en la decimoctava reunión del Comité Intergubernamental para la Salvaguarda del Patrimonio Cultural Inmaterial, que comenzó el lunes 4 y culminará el sábado 9 de diciembre en la ciudad de Kasane, norte de Botsuana]
Los bolerómanos que en el mundo somos, nos congratulamos por tal homenaje musical.
“El hogar no es un lugar,
es una persona”
(James Brolin)
