Por Senén González Vélez
Toronto, Canadá
Si la audiencia colombiana compara el lenguaje claro, directo y coherente del TIGRE, Abelardo De La Espriella, con el de otros candidatos que también tienen virtudes, pero que desafortunadamente siguen montados en sus ‘zapatos viejos’, cosa los hace mas cómodos, pero no convenientes para la situación que vive el país, y por lo tanto, no son los elegibles. El estado de confort no sirve ante el momento crucial que vive Colombia, que requiere de un gerente con garras y no con uñas de mascota mimada.
Todos los aspirantes son buenos, pero el Tigre es el mejor para este momento tan arriesgado que tiene la Nación: democracia o dictadura.
Abelardo tiene todas las condiciones para ejercer la gerencia de la nación y, además, los “COJONES” para hacerlo.
Los opositores, diferentes al TIGRE, han sido parcos en los señalamientos contra el actual Gobierno, con algunas excepciones, como María Fernanda Cabal, Paloma Valencia, JP Hernández, LinaGarrido, Alirio Barrera, Miguel Polo Polo, Efraín Cepeda, entre otros, que han enfrentado a Gustavo Petro e Iván Cepeda, con valor y ardentía.
Los aspirantes de oposición que están a la vista, reflejan el sello de la vieja casta política, acompañada del acartonado protocolo, que no inspira confianza, y, por el contrario, si permite vislumbrar que se negocie lo que no debe ser negociable.
Con la oposición, al estilo del matemático Sergio Fajardo, es tener más, pero de lo mismo.
En cambio, el Tigre, no es lo mismo que los demás.
Hay mucho cálculo matemático en los comportamientos que no generan confianza, y si estados de metamorfosis camaleónica en muchos de ellos.
Abelardo revivió la tendencia histórica, que estaba decepcionada, para entusiasmar nuevamente las juventudes de todas las edades, hecho trascendental para transformar la sociedad e imprimirles a los movimientos políticos, sangre nueva, nuevos bríos, con el concepto de que el patriotismo está por encima de los intereses particulares.
Hay que ver a esos jóvenes y adultos mayores, estimulando el civismo y capturando de buena fe simpatías por Abelardo, a través de la noble cruzada patriótica, de recoger más de cinco millones y medio de firmas, a puro pulmón y parla, lo cual demuestra el nuevo despertar de una generación que trae consigo un nuevo lenguaje y una nueva forma de ejercer la política, que está más inspirada en los principios y valores, que en la oferta de ‘’mermelada’’ para comprar conciencias.
Eso es lo que ha hecho que al Tigre, de manera irrefutable, se le estime totalmente diferente para la contienda electoral que se avecina. Ha tocado los puntos esenciales, que desmoralizaron a la Nación en todos los órdenes, y, de paso, presenta la forma de corregirlos.
Su recorrido por todos los pueblos de Colombia, le ha permitido precisar que es lo que hay que hacer. Todo está analizado, con un criterio eminentemente gerencial y poco político. Yo creo en eso. Es que…, el país es una empresa, es así de sencillo.
Esta tarea de concientizar al votante, ha sido una importante ocurrencia del candidato De La Espriella, que también tiene el noble alcance, de darle trascendencia al voto, para que se adquiera el derecho al reclamo. Si no votas, o si no lo haces bien, ¿de qué te podrás quejar, si eres artífice de tu propia desgracia?
Todo lo anterior me anima y me convence, que la única salida de salvación nacional que tiene el país en este momento, es uniéndonos al doctor, Abelardo De La Espriella.
Por ello invito a mis amigos, y a quienes en algún momento me acompañaron en una aspiración de elección popular, que le regalen a este inteligente costeño, brillante abogado, exitoso empresario de versátiles y visionarias ocurrencias, su voto. La patria se los agradecerá y el destino será esperanzador.
Colombia necesita un Gerente, no un político.
¡O nos unimos, o nos jodimos!.
¡Felices Pascuas! y ¡Feliz Año Nuevo, 2026!, amables lectores.

Firmes para defender a nuestra patria
Excelente.comparto su criterio. Al igual que Milei en Argentina que no tenía sino su criterio hoy demuestra que con inteligencia y berraquera se logra convencer a la gente que el camino no es el que lleva esta plaga de mamertos.
Feliz año.