Jorge Eliecer Campuzano, grande sin vanidad

Jorge Eliécer Campuzano en cabina del estadio madrileño Santiago Bernabéu. Foto Eje 21

Por Edgard Hozzman

Jorge Eliécer medita al comentar sus recuerdos, los que son pulsos ganados al reto de su existencia; nostálgico y agradecido con su historia de la que es el héroe .

El pasado 18 de diciembre se despidió de la radio el príncipe de la narración deportiva, galardonado con todos los reconocimientos como uno de los mejores y más grandes relatores de Colombia e hispanoamericana, su talento, prestigio, vida y obra, lo sitúan en un pedestal de nuestra Radio y televisión.

Llegó a Voces de occidente de Buga, cuando su madre Doña Lucila angustiada por la noticia de su matrimonio, le pidió a su hermano Armado Moncada, que le buscara un puesto de mensajero, “pobre muchacho ya casado y sin trabajo».

Su hermano, el gran Armando Moncada Campuzano, fue su tutor y modelo en el comienzo de su actividad profesional, la que inició como promotor de ventas en la galería, como le dicen a la plaza de mercado de Guadalajara de Buga.

 Evocando este lapso primaveral se refiere a esta experiencia como “La Voz del Plátano”. Desde una cabina imaginaria, promovía las promociones, animando y motivando a las amas de casa en sus afanes de la canasta familiar.

Un día para darle más dinamismo a su animación, se le ocurrió anunciar al cantante Tito Cortés, ídolo del occidente colombiana como si estuviera presente. Su sorpresa y la de sus anunciantes, fue la convocatoria que logró sin proponérselo. No obstante, los dueños de los puestos de la plaza se sintieron saboteados.

 Jorge Eliécer con su carita angelical, se casó a escondidas a los 15 años, sin tener más techo que el del hogar materno.

Doña Lucila llamó a su otro hijo y le pidió que hablara con el muchacho loco. Armando, después de la reprimenda le preguntó:

–“¿Y ahora que va a hacer?” 

–Hermano no sé, ¿qué me aconseja?

–Que se ponga las pilas y trabaje. 

Armando Moncada Campuzano y Jorge Eliécer Campuzano, hermanos hasta en el micrófono deportivo. Foto Eje 21.

Armando lo recomendó con el gerente de Voces de Occidente para que comenzara como mensajero. Su voz no pasó desapercibida y el 1 de septiembre de 1964 abrió el programa, “Su correspondencia musical” con el tema “Azucena” de Noel Petro. Ese día nació la gran voz deportiva, una de las tres mejores de todos los tiempos.

Su sueño de ser locutor deportivo lo hizo realidad, narrando el partido del campeonato de fútbol nacional, Huila – Boyacá, encuentro que terminó cero a cero goles, por lo que el admirador de Carlos Arturo Rueda, no pudo narrar su primer gol.

Jorge Eliécer Campuzano es el único locutor, considerado el mejor por los dos más grandes de la historia del periodismo deportivo. Carlos Arturo Rueda, padre de esta modalidad lo declaró su sucesor, en su última entrevista para le revista Antena. Pastor Londoño, en entrevista concedida a Pantalla & Dial,  lo consideró como el mejor.

–Gol es gol, ¿pero ha visto y narrado goles tontos?

–Seguramente varios, pero también me pasó la tontería más grande. Un día critico a Víctor Campaz, jugando para Nacional y desde la cabina del Atanasio Girardot se veía a un costado una carpa de circo, se me ocurrió decir que Víctor debía irse al circo. Le contaron en el entretiempo y en el segundo tiempo hizo los dos goles de la victoria. Al final, Muy molesto me dice que por que le había tratado de payaso. Le contesto: “Jamás Víctor, el circo necesita artistas y malabaristas como usted”.  

–¿Cómo acuñó la hermosa frase “Gracias a Dios hay fútbol”?

–Gracias a Dios hay fútbol, salió en el estadio Olímpico de Tokio en la final intercontinental de 1.989 con Atlético Nacional. En Colombia se había cancelado el campeonato por la muerte del árbitro Ortega y cuando empecé el relato en directo desde ese escenario fue mi emoción y gratitud con el Galileo.

— ¿Cuál ha sido el gol más apasionante que ha narrado?

Jorge Elicer junto a Wbeimar Muñoz Ceballos otro grande de las transmisiones deportivas de la radio en Colombia. Foto El Colombiano

— El gol del recuerdo «la malasqueña» del Medellín en 1.984 – y el del “rifle” Andrade frente a Argentina el 11 de diciembre de 1.971, le dio el paso a la selección Colombia a los Juegos Olímpicos de Múnich 72.

Jorge Eliécer Campuzano, gracias por su talento, personalidad y obra, usted es grande, sin afanes de protagonismo ni vanidad. Su gran acierto: voz, dicción, humildad, ética y respeto por el respetable y sus colegas.

Al igual que su admirado José José , este tenor de la narración es otro príncipe, gracias a la magia que le imprime a la narración, el encanto en la descripción, su léxico y tono lo hacen espectacular.

Gracias, maestro, por ser quien ha sido, un SEÑOR.

ehozzman1@yahoo.com

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1 comentario

  1. Jorge Eliécer Campuzano seguirá siendo el mejor referente de lo que significa el «profesionalismo» en la radio, desde la ética, el respeto y la dignidad de los seres humanos que hemos ido o no al estadio para «vivir» el fútbol como si sembráramos semillas de talento en toda la cancha. La pasión terminaba para él donde comenzaba el respeto por el otro.

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