QUISQUILLAS DE ALGUNA IMPORTANCIA
por Efraim Osorio López
eolo1056@yahoo.com
En esta oración debió usar la locución ‘sin fin’, con la que se expresa ‘exceso’ o ‘demasía’ de algo.
Hace ya casi un siglo, en los bajos de la casa de mi familia en Santa Rosa de Cabal funcionaba la ebanistería de don Antonio Ospina. En ella, si la memoria no me traiciona, había una sierra ‘sinfín’, eléctrica, vertical, con la que hacían cortes curvilíneos, casi imposibles de realizar con el serrucho tradicional. Como colombianismo, ‘sinfín’ es “una avecilla que dicen anuncia desgracias, sobre todo la muerte cuando canta en los árboles” (Alario di Filippo, Lexicón de colombianismos). Significa también ‘infinidad’. Se usa, además, para designar una serie de cosas que se considera extremadamente grande, por ejemplo, ‘un sinfín de necesidades’. Ninguna de estas acepciones es aplicable en la forma como la empleó el columnista Bernardo Mejía Prieto en la siguiente declaración: “…la Secretaría de Infraestructura de Caldas, que en sus contratos de obra se encuentra atrapada entre incumplimientos, sobrecostos, trámites sinfín y litigios eternos” (LA PATRIA, 25/8/2025). En esta oración debió usar la locución ‘sin fin’, con la que se expresa ‘exceso’ o ‘demasía’ de algo. O cambiar la redacción de la siguiente manera: “…un sinfín de trámites…”. Detalles, pero de suma importancia. ***
El ‘queísmo’ es el empleo de la conjunción ‘que’ en lugar de la secuencia ‘de que’, verbigracia, ‘estoy seguro que él sí lo hizo’ en vez de ‘estoy seguro de que’. Yo lo llamo ‘miedo al ‘dequeísmo’, que consiste en lo contrario, por ejemplo, ‘digo de que’, construcción en la que sobra la preposición. Por ese ‘miedo’, seguramente, el columnista de Eje 21 Gustavo Álvarez Gardeazábal redactó así: “No nos queda la menor duda que si es así, Trump se inventará la forma de seguir jodiendo…” (30/8/2025). “No nos queda la menor duda de que…”, como si dijéramos ‘no nos queda la menor duda de esto’. Una manera sencilla de saber cuándo se usa la preposición y cuándo no: ‘digo esto’, ‘estoy convencido de esto’. El análisis gramatical también ayuda. ***
Del ‘gerundio’ (del latín ‘gerundium-ii’, de ‘gerere’ -‘llevar algo a alguna parte’) se pueden escribir extensos tratados. Pero, para el uso que nosotros le damos, y para hacerlo bien, basta con seguir la regla de la ‘simultaneidad o relación de dos o más acciones’, por ejemplo, ‘estuvo todo el día recogiendo firmas para el candidato’, ‘habiendo sopesado los pros y los contras del asunto, decidió renunciar’. El desacato de esta norma hizo que el columnista de LA PATRIA Luis Roberto Rivas Montoya lo empleara mal tres veces en la misma cláusula: “…videos institucionales avalando el endeudamiento, alcaldes agradeciendo por financiar doblemente una vía y comunidades respaldando lo que siempre han cuestionado…” (29/8/2025). En casos como éstos, como no hay otro verbo con el que se pueda establecer la ‘simultaneidad’, debe emplearse la conjunción ‘que’ y el respectivo verbo en el tiempo y modo adecuados, así: “…videos institucionales que avalan…”, “…alcaldes que agradecen…” y “…comunidades que respaldan…”. De Cervantes: “Y diciendo esto, enarcó las cejas, hinchó los carrillos, miró a todas partes…” El Quijote, I-XLVI). ***
“Haz parte de las más de tres millones de historias de éxito”. Es éste uno de los muchos comerciales del sistema de aprendizaje de inglés llamado Open English. En él se viola la norma gramatical elemental que enseña que el artículo concuerda en género y número con el sustantivo que determina. En la frase citada, su autor hace concordar el artículo ‘las’ con el complemento ‘historias’, con el que no tiene ninguna relación gramatical. El sustantivo determinado por el artículo es ‘millones’, masculino plural, por lo cual la redacción castiza es ésta: “Haz parte de los más de tres millones…”. Elemental.

DESCACHADAS IDIOMÁTICAS
Por Jairo Cala Otero / Especialista en comunicación correcta
1.- «El procedimiento tuvo lugar en un edificio en el centro del municipio fronterizo y fue confirmado por la Fiscalía General de la Nación, que la captura es con fines de extradición». Dos asuntos atropelladamente revueltos en una sola oración, en esta expresión del periódico La Guajira Hoy. Un asunto es el procedimiento cumplido en el edificio céntrico, otro asunto es la extradición del capturado; ambos deben separarse. Así: «El procedimiento se cumplió en un edificio en el centro del municipio fronterizo. La Fiscalía General de la Nación reveló que la captura tiene fines de extradición».
2.- «“Supe que fui víctima 4 años después de tener a mi bebé”: Medellín refuerza ruta para denunciar la violencia obstétrica. Se trata de un tipo de violencia de género invisibilizado y normalizado que comete el personal de salud en las etapas de gestación, parto y posparto». 1.- El acto mediante el que una mujer (y animales femeninos) expulsa del vientre a una criatura se denomina parir; parir es un verbo castizo y preciso que mucha gente ha estigmatizado por escrúpulo injustificado. 2.- En vez de la locución «se trata de…» es aconsejable el uso del verbo ser (es). 3.- La violencia la ejercen los humanos, no las palabras; por ello, «la violencia de género» no se corresponde con la realidad. Género tienen las palabras, sexo tenemos las personas. 4.- Injustamente, se sindica de las irregularidades denunciadas a todas las personas que trabajan en el sector de la salud, con la expresión «(…) que comete el personal de salud». Corrección de estos errores del diario El Colombiano, donde se publicó la noticia de este fragmento: «“Supe que fui víctima cuatro años después de parir a mi bebé”: Medellín refuerza ruta para denunciar la violencia obstétrica. Es un tipo de violencia contra la mujer, invisibilizado y normalizado, que cometen algunas personas de salud en las etapas de gestación, parto y posparto». Si no se quiere usar la palabra parir, puede cambiarse por: ««“Supe que fui víctima cuatro años después del nacimiento de mi bebé”.
3.- «La Procuraduría destituyó por 14 años a Juan Pablo Ramírez, exfuncionario de la Alcaldía de Daniel Quintero». De un reportero de Caracol Televisión. Falso, la destitución sucede una única vez y su efecto es la desvinculación del cargo de quien sea hallado culpable de alguna falta grave contra el régimen administrativo, o contra el código penal. En cambio, la inhabilidad impuesta para no ejercer cargos públicos sí dura el tiempo que señale la sentencia; en el caso de Juan Pablo Ramírez fue de 14 años, lo que indica que durante ese tiempo él no podrá ser nombrado en ningún cargo del Gobierno ni contratado para prestar servicios al Estado. Frase corregida: «La Procuraduría destituyó e inhabilitó por 14 años a Juan Pablo Ramírez, exfuncionario de la Alcaldía de Medellín».
4.- «Pasajero fue apuñalado en un bus intermunicipal por robarle el celular en Bogotá». El uso equivocado de las preposiciones conduce a decir otros asuntos, que, a lo mejor, ni el redactor los había pensado. En este título de la página de RCN Noticias (televisión), se sindica a un pasajero de haberle robado el celular a otro individuo, cuya identidad no se conoce. Se diría, entonces, que la oración gramatical quedó interrumpida. Pero, en realidad, no fue eso lo sucedido; al pasajero lo hirieron con un cuchillo (no con un puñal, caso en el cual sí hubiera sido apuñalado) para robarle su celular, el de él. Título corregido: «En Bogotá: Al robarle su celular, un pasajero fue acuchillado en un bus intermunicipal».
5.- «El periodismo enseña que es necesario oír con mucha atención las mentiras porque detrás de ellas suele vivir la verdad». Expresión del periodista Daniel Coronell en uno de sus artículos en la revista Cambio. Oír con mucha atención es escuchar. Es equivocación generalizada confundir esos dos verbos. El primero (oír) significa percibir sonidos, sin que a ellos se les preste atención, ni conciten la concentración del oyente. Escuchar, en cambio, es oír con esmerada atención con el interés de saber qué clase de ruido, conversación, música, etcétera, se produce en el entorno. Entonces, Coronell debió escribir: «El periodismo enseña que es necesario escuchar las mentiras porque detrás de ellas suele vivir la verdad».
6.- «Hoy muchos jóvenes ingresan voluntariamente a bandas criminales, son sicarios a sueldo y viven de ello». La expresión es de Óscar Villamizar Meneses, congresista santandereano, según noticia de RCN Radio sobre la propuesta que él plantea para que los menores criminales sean juzgados de igual manera que los adultos y sean castigados con las mismas penas de prisión. El error del legislador consiste en que dijo «sicarios a sueldo»; todo sicario es un matón a sueldo, es decir, recibe dinero a cambio de eliminar a otra persona; por esa razón, se lo diferencia de otros homicidas con ese sustantivo: sicario. La frase correcta es: «Hoy muchos jóvenes ingresan voluntariamente a bandas criminales, son criminales a sueldo y viven de ello»; o también, si se quiere mantener el sustantivo sicario: «Hoy muchos jóvenes ingresan voluntariamente a bandas criminales, son sicarios y viven de ello».
7.- «Las autoridades dieron a conocer que dos hombres están siendo acusados por el delito de secuestro simple, acceso carnal violento y hurto calificado». Fragmento noticioso en la página de Caracol Radio. Lo primero no es un error gramatical, sino de estilo periodístico. La noticia es la violación carnal contra una mujer por dos hombres, en Guatapé (Antioquia), no que las autoridades «dieron a conocer» lo sucedido. El segundo error es la forma de gerundio «están siendo», inapropiada en la oración. Y el tercer error es que no fue un delito, fueron tres; por lo tanto, debió usarse en plural el sustantivo delito (delitos). Expresión mejorada: «Dos hombres fueron capturados por las autoridades acusados de los delitos de secuestro simple, acceso carnal violento y hurto calificado».
8.- «Sicariato en Ibagué: hombre fue herido en varias oportunidades en el barrio Santa Catalina». Aunque el sustantivo ‘sicariato’ ya aparece registrado en el Diccionario de la Real Academia Española (DRAE), en este título publicado en la página de Caracol Radio, no cumple la definición que para él existe. Sicariato es la «actividad criminal desempeñada por sicarios». Y sobre el sustantivo sicario, el diccionario anota: «Asesino asalariado». Significa lo anterior que quien lesiona a otra persona no es un sicario, ni es sicariato el acto de intentar la eliminación violenta de alguien, aunque le hayan pagado para hacerlo. Ese, entonces, fue un homicidio fallido. Los sustantivos recomendados, por ser precisos, son: homicidio, feminicidio y asesinato, según corresponda a cada caso. Este título dice que un hombre fue herido en un acto de sicariato, lo cual no es preciso porque no hubo muerte, sino lesiones, heridas. Con palabras precisas: «Ataque armado en Ibagué: hombre fue herido en varias oportunidades en el barrio Santa Catalina». Otro: «En Ibagué: Un hombre fue herido gravemente por pistoleros en el barrio Santa Catalina».
9.- «La Sección Quinta del Consejo de Estado impuso una multa al exgobernador del Magdalena, Rafael Martínez, equivalente a cinco salarios mínimos mensuales. La sanción se debe a que Martínez habría utilizado recursos legales sin justificación válida, con el propósito de supuestamente retrasar la ejecución del fallo que anuló su elección como gobernador». Encabezado de una noticia de Heiner Escobar en la página de Caracol Radio. La multa no es equivalente a cinco salarios mínimos mensuales, es exactamente de cinco salarios mínimos mensuales. Si se hablara de la cantidad exacta ($7 117 500), sí se podría decir: «equivalentes a cinco salarios mínimos mensuales». Error dos: El adverbio de modo «supuestamente» no cabe en la frase porque la sanción ya sucedió, y si sucedió fue porque el Consejo de Estado encontró pruebas suficientes para declarar culpable al exgobernador; no hay posibilidad de una contraevidencia. Tampoco cabe el verbo habría, que cumple función hipotética o de suposición. Entonces: «La Sección Quinta del Consejo de Estado impuso una multa de cinco salarios mínimos mensuales ($7 117 500) al exgobernador del Magdalena Rafael Martínez, por utilizar recursos oficiales, sin justificación válida, con el propósito de retrasar la ejecución del fallo que anuló su elección como gobernador».
10.- «El órgano decidió sancionar con la suma de tres salarios mínimos mensuales legales vigentes al alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez y al director regional del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, (ICBF), por ser quienes ahora son los que representan las entidades halladas responsables de no implementar acciones efectivas para hacer frente a diferentes problemáticas sociales (…)». Frase muy larga en el periódico El Colombiano, lo cual la convierte en un incordio de difícil comprensión. Errores: 1.- A las instituciones hay que llamarlas por sus nombres, no con vocablos que puedan prestarse para otras interpretaciones, como ‘órgano’. 2.- El lenguaje directo, sin rodeos, es más funcional: multó, en vez de «decidió sancionar»; con tres salarios mínimos mensuales, en vez de «la suma de tres salarios…». 3.- No hacen falta los circunloquios en las expresiones, como «por ser quienes ahora son»; así, las oraciones quedan más enredadas y deslucidas. 4.- El vocablo ‘problemas’ es más sencillo que ‘problemáticas’. Esta última palabra se usa para indicar que algo o alguien causa problemas. Frase corregida: «La Procuraduría multó con tres salarios mínimos mensuales al alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez; y al director regional del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), por ser los representantes de las entidades halladas responsables de no implementar acciones efectivas para hacer frente a diferentes problemas sociales (…)».
11.- «El pasado sábado (…), un hecho de presunta justicia por mano propia sorprendió a los residentes del noroccidente de Bogotá, pues un hombre que intentaba robar una camioneta de alta gama fue abatido por su presuntavíctima». De una noticia en la página de Citytv. Los excesos con la palabra presunción deslucen las noticias y empalagan al lector. Tanta prevención convierte al periodista en un «combatiente» que se escuda para evitar un ataque. El hecho sí sucedió, fue verídico; luego no es preciso hablar de presunto. Menos admisible aún es llamar «presunta» a la víctima, pues con ello se la acusa de probablemente mentir sobre el asalto del que fue blanco. Corrección: «Un hombre que intentaba robar una camioneta de alta gama fue abatido por su propietario. Sucedió el sábado (…), en un barrio del noroccidente de Bogotá».
12.- «El Partido Liberal, Conservador, La U y Nuevo Liberalismo se reunieron en la casa del expresidente Gaviria para hacer un acuerdo política que será anunciado (…)». Realmente, se reunieron varios voceros autorizados de los mencionados partidos políticos. Como no es una sola agencia política, sino varias, debió usarse el plural. El resultado de tal encuentro sería un acuerdo político, no un «acuerdo política», como escribieron en el diario Vanguardia. El acuerdo fue suscrito, no hecho. Al derecho: «Voceros de los partidos Liberal, Conservador, La U y Nuevo Liberalismo, se reunieron en la casa del expresidente Gaviria para suscribir un acuerdo político, que será anunciado (…)».
13.- «¿Si el de corbata se cola en la fila, hay licencia para que usted haga lo mismo?». Frase en un comentario de Freddy Méndez en la revista Cambio. Se le coló el esperpento «se cola», o no sabe escribir la conjugación del verbo colar. El vocablo errado parece ser de la segunda opción, que, por cierto, se cuela de boca en boca entre los usuarios de Transmilenio cuando se refieren a personas que se cuelan, se cuelan y se vuelven a colar en los buses, sin pagar pasaje. Es hora de que cuelen de su vocabulario esa palabra que mal utilizan. Definición semántica del verbo colar: «Introducirse a escondidas o sin permiso en alguna parte». (DRAE). Por añadidura, la interrogación va después de la consideración. Entonces: «Si el de corbata se cuela en la fila, ¿hay licencia para que usted haga lo mismo?».
