Por Elizabeth Mora-Mass
Los analistas aseguran que ésta ha sido la campaña más exitosa en los 80 años de historia de los Knicks de Nueva York.
El trofeo Larry O’Brien llega a manos neoyorquinas después de 53 años de sequía triunfadora, donde miles se hicieron presentes en el llamado Cañón de los Héroes, algo que no pasaba desde 1973.
Encabezados por el alcalde Zorhan Mandani, millones salieron a festejar y a aplaudir a sus ídolos. Hubo personas que llegaron desde las cinco de la mañana para alcanzar las mejores posiciones.
El desfile comenzó a las 10AM, en el Bajo Manhattan, cerca del Parque Battery y siguió por la calle Broadway hasta las instalaciones de City Hall, sede de la Alcaldía y el Concejo de Nueva York, donde el alcalde hizo entrega de las llaves de la ciudad a los jugadores del equipo campeón de la NBA.
Los héroes deportivos recibieron 2,500 libras de confite y los aplausos fervorosos de una fanaticada que no había visto ganar a ninguno de “los 4 grandes” los equipos de béisbol,(Yankees y Mets) y fútbol (fútbol americano para nosotros) desde que Los Gigantes, con sede en Nueva Jersey, pero que llevan el gentilicio Nueva York, ganaron el Super Tazón XLVI.
El desfile terminó en los escalones de la alcaldía de Nueva York, donde Mandani hizo un emotivo discurso destacando el trabajo duro del equipo para ganar el campeonato en cinco juegos, mientras que la cantante Alicia Keys deleitó a los miles presentes con la canción “Empire State of Mind”, uno de los himnos de Nueva York.
“¿Cómo no iba a hacerlo?”, comentó Keys esta semana frente a las cámaras de televisión cuando le preguntaron sobre su participación en el evento.
La multitud esperaba desde tempranas horas para aplaudir a los campeones – Foto Internet
