La transformación de pagos en Colombia

Banca & Economía

Los métodos de pago históricamente han reflejado las necesidades humanas y las características de una sociedad. A pesar de la evolución tecnológica del sistema financiero, hasta el momento el efectivo (billetes y monedas) sigue vigente y no ha sido reemplazado, solo complementado con otros productos.

El cambio a un sistema financiero sin efectivo debe ser intergeneracional y cultural: si los adultos adoptan herramientas digitales, influirán en las nuevas generaciones. Los bancos, billeteras digitales y neobancos tienen el reto de romper la percepción de que solo el dinero en físico representa ahorro o seguridad, según análisis de la Asociación Bancaria de Colombia.

El estudio publicado en la Revista Banca & Economía de esa agremiación señala también que el sistema financiero, en conjunto con el gobierno, continuará trabajando en la trasformación digital y la inclusión financiera, especialmente en zonas rurales que no cuentan con los mismos niveles de conectividad y confianza.

Según el informe de inclusión financiera de Banca de las Oportunidades (2024), el 95,8% de los colombianos cuenta actualmente con al menos un producto financiero, lo que representa un incremento del 23% respecto a hace una década7. Este notable progreso se atribuye, en gran parte, a la expansión de las aplicaciones móviles y las billeteras digitales, que han facilitado el acceso a servicios financieros a través de procesos ágiles y sin mayores requisitos.

La implementación del nuevo sistema de pagos inmediatos del Banco de la República (Bre-B) impulsará aún más el uso de billeteras digitales y aplicaciones móviles, completando un esfuerzo que ya habían iniciado hace varios años

Estos resultados permiten interpretar que, si bien los colombianos cuentan con la aplicación móvil de su entidad financiera, al momento de realizar transacciones por montos elevados prefieren utilizar el portal bancario en internet o acudir directamente a las oficinas. Esto sugiere que, aunque las aplicaciones móviles han tenido una gran acogida, su uso se ha centrado principalmente en consultas y operaciones de bajo valor.

Este cambio en los hábitos de uso también fue impulsado en buena medida por el trabajo entre el sector financiero y el gobierno, desarrollando elementos normativos como el Decreto 4590 de 2008. También, creó las cuentas de ahorro electrónicas (CAE), la Circular Externa 053 de 2009, que impartió instrucciones para el trámite simplificado para la apertura de cuentas de ahorro (CAT). Asimismo, el Decreto 4687 de 2011, que creó la figura del depósito electrónico, posibilitando que a partir del 2016 salieran al mercado las billeteras digitales como Nequi, Daviplata y dale!, que permitieron las transacciones de bajo monto y la simplificación de procesos para acceder a productos financieros.

Según el informe de inclusión financiera de Banca de las Oportunidades (2024), el 95,8% de los colombianos cuenta actualmente con al menos un producto financiero, lo que representa un incremento del 23% respecto a hace una década7. Este notable progreso se atribuye, en gran parte, a la expansión de las aplicaciones móviles y las billeteras digitales, que han facilitado el acceso a servicios financieros a través de procesos ágiles y sin mayores requisitos.

La implementación del nuevo sistema de pagos inmediatos del Banco de la República (Bre-B) impulsará aún más el uso de billeteras digitales y aplicaciones móviles, completando un esfuerzo que ya habían iniciado hace varios años las entidades financieras privadas.

El estudio de la agremiación bancaria concluye que «obtener mayores avances en materia de reducción del uso del efectivo dependerá de la capacidad de generar confianza en todos los segmentos de la población, no solo en términos de seguridad digital, sino también en la transformación cultural alrededor del ahorro y los pagos electrónicos. Si bien el efectivo sigue representando para muchos un símbolo de control y confianza, el reto está en demostrar que las soluciones digitales ofrecen beneficios superiores: mayor seguridad, rentabilidad y acceso inmediato a los recursos.

De mantenerse la evolución positiva del uso de los canales digitales, Colombia no solo avanzará en la reducción del sobreuso del efectivo, sino que estará en condiciones de consolidar un ecosistema financiero más inclusivo, eficiente y competitivo. Con el fortalecimiento de la educación financiera, la innovación en productos digitales y la integración tecnológica en todas las regiones, el país podrá acercarse a modelos de digitalización exitosos, impulsando al mismo tiempo el crecimiento económico y la modernización de la sociedad.

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