Descachadas idiomáticas

Foto La voz del tajo

Por Jairo Cala Otero

1.- «Cabe recordar que el Consejo de Bucaramanga aún no le ha otorgado facultades al alcalde…». Publicación de Luisa España Pantoja en el diario Vanguardia (Bucaramanga). Un consejo hay que darle a Luisa: no confundir consejo con Concejo. El primer vocablo se refiere a orientación, sugerencia; el segundo designa la corporación administrativa de las ciudades en donde se ejerce control político sobre los alcaldes y se aprueban o niegan proyectos de Acuerdo (leyes municipales); se escribe con inicial mayúscula. Por lo tanto: «Cabe recordar que el Concejo de Bucaramanga aún no le ha otorgado facultades al alcalde…».

2.- «Fue Alcalde por decreto en Cimitarra y lleva 17 años como secretario del Concejo». También esta expresión corresponde a una noticia divulgada por el periódico Vanguardia. ¡Qué curiosa ortografía!: a la palabra alcalde aquí le pusieron la inicial mayúscula, pero a la palabra secretario se la negaron. En verdad, el asunto es que los cargos se escriben en minúscula inicial (secretario, alcalde, gobernador, papa, presidente…); los nombres de las instituciones sí llevan mayúscula inicial (Alcaldía, Gobernación, Presidencia, Secretaría…). La cita debió decir: «Fue alcalde por decreto en Cimitarra, y lleva 17 años como secretario del Concejo».

3.- «… pero ha prometido ‘mantener el estatus quo’…». Descalabro idiomático aparecido en el portal Pulzo.com de Internet. Esa expresión latina se escribe statu quo (además, en letra cursiva), no con una combinación de español y latín; y no son necesarias las comillas sencillas. Corrección: «… pero ha prometido mantener el statu quo».

4.- «A cuatro años de vigencia de la Ley Antitrámites o Decreto Ley 019 de 2012, la Oficina de la Función Pública de la Presidencia de la República recordó que dicha ley ordenó suprimir o reformar regulaciones…». Publicación del periódico Vanguardia (Bucaramanga). Es decir, esa ley todavía no ha sido expedida, según el criterio de quien redactó la noticia. La verdad es que, al momento de hacerse la publicación, tenía cuatro años de haber sido promulgada, aunque no la cumple ni el mismo Gobierno, que la aprobó. El problema radica en el uso inadecuado del giro «a cuatro años de…», que significa que aún falta ese tiempo para el propósito que se anuncia. El redactor de la nota debió escribir: «Cuatro años después de ser expedida la Ley antitrámites o Decreto Ley 019 de 2012, la Oficina…».

5.- «El exarquero público esta foto de su recuperación junto a su familia». Este mensaje circuló por una de las mal llamadas «redes sociales». En el pie de foto del texto acerca de Farid Mondragón, la palabra publicó (aguda) se convirtió, automáticamente, en esdrújula (público) por cuenta del error del redactor. El repentino cambio, jamás concebido por gramático alguno, ni contemplado en ninguna norma ortográfica, refleja el vacío que muchas personas tienen todavía sobre la clasificación de las palabras según su acentuación. Aunque público y publicó no son el mismo asunto, confundir algo tan elemental delata la pobreza ortográfica del autor de la oración aquí comentada. ¡Vaya instrucción recibida en la formación primaria! Arreglemos: «El exarquero publicó esta foto de su recuperación junto a su familia».

6.- «El año arrancó con cambios considerables en diferentes aspectos para nuestro país». En Vanguardia, según una nota del ingeniero Alexander Delgado. Lástima que uno de esos cambios no sea la erradicación del verbo arrancar en situaciones y casos en que no es correcto aplicarlo; como en este titular, por ejemplo. En casi todos los medios periodísticos colombianos (para no sobrepasarme al decir que en todos) ese verbo es mal usado. Sus «promotores» viven convencidos de que es sinónimo de comenzar, empezar, iniciar o principiar; están mal en semántica y llenos de pereza para consultar el diccionario. Corrección: «El año comenzó con cambios considerables en diferentes aspectos para nuestro país».

7.- «Así pueden nacionalizarse los venezolanos nacidos en Colombia». El exabrupto le pertenece al periódico El Tiempo, que fue considerado en época pretérita el «decano» de los medios impresos de Colombia. Primero: un niño que nace en Venezuela (por lo que su gentilicio será venezolano) jamás podrá nacer también en Colombia; y el nacer en Colombia se legaliza con su registro civil de nacimiento. Dos: ningún neonato (recién nacido) puede nacionalizarse por sí mismo, esa diligencia deben hacerla sus padres biológicos ante una autoridad competente. Corrección: «Cómo nacionalizar a los hijos de venezolanos nacidos en Colombia».

8.- «Siguen engañando a las personas con llamadas telefónicas. Esta vez la víctima fue una familia manizaleña, que apurada por auxiliar a un allegado terminó regalándole $600 mil a un delincuente». De una noticia aparecida en el periódico La Patria (Manizales). Hay tres errores aquí: 1. Faltan comas detrás de la preposición que de la tercera oración, y después del participio allegado. 2. La familia estafada no regaló el dinero, regalar es obsequiar con voluntad propia. Allí se configuró un delito, no una donación. 3. La cifra está mal escrita, debió ser con los tres ceros (que indican mil) detrás de 600, en vez de letras. Corrección: «Siguen engañando a las personas con llamadas telefónicas. Esta vez la víctima fue una familia manizaleña, que, apurada por auxiliar a un allegado, terminó estafada en $600 000 por un delincuente».

9.- «En registros oficiales quedó en evidencia los cambios que se hizo, incluido el nombre de la mamá». En El Tiempo hablaban de modificaciones que alguien introdujo a su apariencia física y al apellido de su progenitora. Pero no lo supieron escribir, puesto que generaron una discordancia de número gramatical, es decir, no concuerda el verbo (quedó, en singular) con el sustantivo (cambios, en plural). Corrigiendo deberá decir: «En registros oficiales quedaron en evidencia los cambios que se hizo, incluido el apellido de la mamá». Así sí hay concordancia: quedaron concuerda con cambios (ambas palabras en plural).

10.- «Alivia Tu Estomago Con Bicarbonato de Sodio». En la página de Internet Todo-mail.com todos los títulos de las notas aparecen a la usanza de hace 60 años. Ese es un error ortotipográfico (de ortografía y tipografía juntas). ¡Qué notorio atraso! Por si faltara un desliz, la tilde en el sustantivo estómago, que es palabra esdrújula, quedó embolatada entre el bicarbonato de sodio, quizás. Corrección: «Alivia tu estómago con bicarbonato de sodio».

ASESORÍAS EN COMUNICACIÓN 

Los escritos con errores de gramática, ortografía y puntuación se asemejan a los cuerpos desaseados y sin garbo.

Corregimos y volvemos «elegantes» sus textos. Con idoneidad y experiencia respaldamos su confianza.

JAIRO CALA OTERO

mundodepalabras@gmail.com

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Directores Orlando Cadavid Correa y William Giraldo Ceballos. Exprese sus opiniones o comentarios a través del correo rcorrientes@revistacorrientes.com

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