Por Elizabeth Mora-Mass
Estoy aterrada del maltrato por parte del gobierno y los medios del país a la mejor y más segura fuente de ingresos de Colombia: las remesas enviadas por los colombianos residentes en el exterior.
Como residente en el exterior me he pasado buscando los programas específicos de los políticos en general, el presidente Gustavo Petro, los actuales candidatos presidenciales y los columnistas de los medios más importantes del país con respecto a la diáspora colombiana, la cual se ha convertido en la mayor fuente de divisas de Colombia, superando la inversión extranjera y las exportaciones de café, según el informe del Banco de la República.
Salvo unas pocas frases de cajón del presidente Petro–quien no ha movido un dedo para colaborar con la diáspora, la cual solo es importante para que envíe más dinero– somos invisibles, aunque de hecho somos el grupo que más aporta a la economía colombiana.
Nadie nos tiene en cuenta. El único programa presidencial que nos atañe en forma directa es la propuesta de Abelardo de La Espriella de eliminar el 4/100 de todas las operaciones bancarias, lo que incluye las remesas. Pero este candidato TAMPOCO tiene una agenda que incluye a la diáspora colombiana. Ivan Cepeda y Paloma Valencia ni nos mencionan en sus programas que discuten en público.
Mientras los grupos económicos encabezados por Luis Carlos Sarmiento, las familias Santo Domingo, Ardila y el Grupo Empresarial Antioqueño son considerados de vital importancia para la supervivencia de Colombia y, el gobierno los tiene en cuenta y les ofrece toda clase de garantías, a los colombianos del exterior ni nos señala, salvo en los datos del banco emisor.
Si tenemos una representante Carmen Felisa Ramírez Boscán, quien apenas previo a su reelección, en marzo 2026, se preocupó por los problemas que aquejan a la diáspora, entre ellos las detenciones de personas mayores de 70 años y niños de brazos. Antes de la reelección solo contaban sus allegados.
Y lo peor. No sólo no tenemos ni voz, ni voto en ningún programa oficial, si no que la prestación de los servicios consulares dejan mucho que desear en casi todas las naciones donde existen.
Somos tan insignificantes que ningún columnista se toma la molestia de mencionarnos, ni siquiera para hablar de nuestros aportes económicos, mientras que las políticas de Donald Trump y sus críticos llenan editoriales y columnas de opinión a diario, a los colombianos que nos partimos el lomo trabajando, muchos con dos o tres empleos y otros que continuamos laborando a los 70 años, no les merecemos ni siquiera una columna al año.
De acuerdo con el último informe del Banco de la República, “las remesas en Colombia marcaron un récord histórico en 2025, alcanzando los $13.098 millones de dólares, lo que representa un crecimiento del 10,6% frente a 2024. Estos ingresos se consolidan como una de las mayores fuentes de divisas del país, superando incluso la inversión extranjera directa y las exportaciones de café”.
Y continúa el informe. “Deltotal de remesas que recibió Colombia en el primer semestre, cifra que llegó a US$6.417 millones, más de US$3.200 millones llegaron de connacionales en EE.UU”, lo que significa que desde USA se envía el 51% de las remesas.
Este es el resumen del informe del Banco Emisor:
Datos Clave de las Remesas (2025-2026):
- Total 2025: $13.098 millones de dólares.
- Tendencia 2026: Para abril de 2026, las remesas completaron 21 meses consecutivos superando los $1.000 millones de dólares mensuales.
- Origen Principal: Estados Unidos y España concentran la mayor parte de los envíos.
- Uso: Principalmente destinados a gastos de hogares, cubriendo salud, alimentos y educación.
- Impacto Económico: Representaron el 2,3% del PIB en 2024 y su valor igualó o superó las exportaciones petroleras en meses clave de 2025.

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