Fue concebida por el alcalde Juan Martín Caicedo como una vía para el tráfico ligero porque la cantidad de vehículos particulares había desbordado las principales avenidas de Bogotá y era necesario agilizar el tránsito de la ciudad de norte a sur y viceversa.

Originalmente estaba restringido el tránsito de buses y camiones para, precisamente, agilizar el transporte liviano.

Pero llegó a Bogotá otro alcalde y le quitó dos carriles para incluir los buses de Transmilenio por la 30 o Avenida Quito, Norte-Sur y…

Abierta esa puerta llegó el caos y los alcaldes siguientes han mirado para otro lado mientras la Avenida treinta es invadida por tractomulas, camiones, furgones y todo tipo de vehículos de carga. No pasa nada…

Nadie recuerda las normas bajo las cuales Juan Martín Caicedo quiso desenredar el trafico liviano entre el norte y el sur de Bogotá. Esta es la imagen de hoy en la avenida Quito Norte-Sur o Avenida 30.

Imágenes de Nicolás Arqui sobre lo que era la avenida en You Tube. En la segunda está la presencia de una tractomula y dos camiones sobre el puente de la calle 26.
