Martes de la luenga lengua.  acciones jurídicas, chumbimba, porfis

Por Jairo Cala Otero / Corrector de textos

1.- Se despapayó el texto: El vocablo «despapayó» de esta frase es común en la jerga de quienes trabajan en el mundo del diseño gráfico. Lo usan para referir que un texto determinado se descompuso; que se arruinó por alguna causa, generalmente técnica. Tal palabra no es castiza. Funcionan mejor las expresiones: «Se desconfiguró el texto»; «Se descoordinó», «Se malogró», entre otras semejantes que puedan significar el desbarajuste en un texto. Por lo demás, cuando este tipo de lenguaje se usa es semejante a hablar o escribir en otro idioma: quienes no lo saben, no comprenden lo que leen y escuchan.

2.- Niñ@s corren peligro en todas partes: Los defensores del género extreman su posición a tal punto que inventaron una nueva forma de escribir la palabra niños: emplean el símbolo de arroba (@) entre las consonantes Ñ y S, con lo cual quieren hacer notar que la palabra valdría para masculino y para femenino. Pero el invento es apócrifo. La gramática no hace las discriminaciones que con tanto hincapié acomodan aquellos. El asunto es causa de polémica, pero las autoridades en la materia sostienen que para aludir al género femenino basta con usar la forma masculina del sustantivo; en este está incluido el mundo de las mujeres, que son las más preocupadas por lo que llaman «discriminación de género». No hay tal. En cambio, aquella fórmula por ellas inventada no dice niños, tampoco dice niñas; y menos determina si son media arroba o arroba completa. Lo que aparece es una extraña amalgama de consonantes y un signo que en lugar de mejorar la situación la empeora. Ese recurso es inexistente tanto en castellano como en otros idiomas. Además, el signo de arroba no es lingüístico. 

3.-«Amanecer con Dios dominical». Este es el nombre de un programa de carácter espiritual que todos los domingos se transmite por la emisora Colmundo Radio. Sugestivo y de buena intención. Lo incluimos aquí porque acusa una falla de sintaxis. Al no existir coordinación de palabras, es decir, al haber desorden en su colocación en la frase, sugiere que Dios es meramente «dominical»; o que Dios tiene un apellido: ‘dominical’. Como la compañía de Dios la tenemos todos los días de la semana, la expresión será mejor si dice: «Amanecer dominical con Dios». Así la frase nos indica que el amanecer al que se hace alusión es el del domingo (día en que se realiza el programa); y que ese amanecer es con Dios.

4.- «Tiene un manejo magistral de el balón». Contrario a lo que muchos creen, no sólo las mujeres embarazadas tienen contracciones cuando están a punto de parir (así como se lee, parir es el término castizo). En gramática española también hay contracciones. Una de ellas es la que se produce por la unión de la preposición de con el artículo determinado masculino el. De ello resulta el vocablo del, que es el que deben emplear los comentaristas deportivos, por ejemplo, cuando se refieran a un futbolista que «tiene un manejo magistral del balón». De tal forma, serán abundantes los goles al arco del equipo contrario y menos los que se le hagan al idioma español.

5.- «Le dió chumbimba»: Ruda expresión que en el mundo del hampa significa que alguien dio muerte a otra persona. Sabemos, por razones apenas entendibles, que en ese ámbito no se maneja un lenguaje depurado. Allí se acuñan, a diario, expresiones que resultan tan inverosímiles como extrañas. Pero que esa terminología se lleve a los medios de comunicación social, sí constituye una grave falla. Falla contra la cultura y el rigor del sentido semántico de los vocablos. Es el caso de la frase en cita. La escuchamos con mucha frecuencia en una cadena radial de Bucaramanga, en las emisiones noticiosas de la mañana. Una sugerencia comedida: no acudir a la chabacanería, que es un estilo degradante del lenguaje entre periodistas. Usar los vocablos autorizados y aceptados por la Real Academia Española es más juicioso: «Le dio muerte»; «Lo mató»; «Le segó la vida»; «Le provocó la muerte», entre otras formas, vendrán siempre mejor para, además, no burlarse de una tragedia.

6.- «Hagámolo de una»: Dos errores ofrece esta breve frase. Primero: el verbo ‘hacer’ está mal empleado. Debe usarse en número plural y con el dativo de tercera persona ‘lo’«Hagámoslo»; sin eliminar la consonante ese (S). Segundo: queda amputada la frase, pues el complemento ‘de una’ no indica claramente cómo se ejecutará aquello que se va a hacer. Resulta mejor: «Hagámoslo de una vez», que indica que la acción se va a ejecutar al instante; con presteza o diligencia. La frase corresponde también a las formas degenerativas del lenguaje, muy en boga hoy entre la juventud.   

7.- «Porfis», «porfa»: Entre la muchachada se volvió costumbre amputar las palabras y crear sintagmas no convencionales, como los dos del ejemplo. Con ambas formas quieren decir, abreviadamente, «por favor». Por ahorrar saliva (¿o por pereza?) inventaron dos palabrejas sin bautizo académico. Vemos con ello que la cortesía que se pretende aplicar al hablar, queda por el suelo; y que, de paso, se asalta la bondad del idioma al «castrar» partes de algunos términos para unir lo que queda a una preposición, como en el caso aquí citado. Por la legitimidad de las palabras, será siempre mejor que se siga diciendo: «Por favor». Nos entenderán más fácilmente; y nos podrán responder con buen ánimo: ¡Gracias!

8.- «(…) en una calle de tierra de la parte alta del barrio Pizarreal (Los Patios), de difícil acceso y rodeada de humildes viviendas, una mujer encontró a su vecina muerta, en la entrada del rancho que habitaba». En una noticia del diario La Opinión (Cúcuta). Errores: 1.- La humildad es una característica exclusiva de los seres humanos, no de las cosas; por consiguiente, no existen las «humildes viviendas», ni las «viviendas humildes. 2.- Por falta de sintaxis, la oración que describe a la víctima indica que en ese sector reside una «vecina muerta», lo cual resulta inverosímil. Con precisión semántica y sintaxis para que haya un mejor sentido de la expresión: «(…) en una calle de tierra de la parte alta del barrio Pizarreal (Los Patios), de difícil acceso y rodeada de rústicas viviendas, en la entrada del rancho que habitaba, una mujer encontró muerta a su vecina». 

9.- «Tras dos semanas de implementación del decreto que restringe el consumo de droga y alcohol en sitios públicos de Bucaramanga, las autoridades entregaron balance de resultados». Noticia firmada por Milton Velosa Araque en el periódico Vaguardia (Bucaramanga). 1.- Un decreto no se implementa, como dice la nota; por ser una disposición gubernamental, se expide o se promulga. 2.- El decreto no restringe el consumo de alucinógenos y licor en sitios públicos, lo prohibe rotundamente. Del verbo restringir anota el diccionario: «Ceñir, circunscribir, reducir a menores límites». La disposición no pretende reducir a menores límites el uso de drogas en parques, campos deportivos y otras zonas de Bucaramanga; la norma es tajantemente prohibitiva. Enmienda: «Tras dos semanas de haber sido promulgado el decreto que prohibe el consumo de drogas y licores en sitios públicos de Bucaramanga, las autoridades entregaron un balance de los resultados». 

10.-«Una curiosa situación llamó la atención de ciudadanos al ver a los Bomberos de Medellín revisar un taxi en el sector de Barrio Triste, y es que al interior del vehículo se encontró nada más y nada menos que un panal de abejas».Para el autor de este fragmento noticioso en la página de Telemedellín, fue ¡un dulce hallazgo! La realidad mostró otro asunto. Un panal es un «conjunto de celdillas prismáticas hexagonales de cera, colocadas en series paralelas, que las abejas forman dentro de una colmena para depositar la miel». No era eso lo que había en el taxi (no «al interior del taxi»); era una colmena. Una colmena es la «habitación natural de las abejas», y no siempre contiene un panal, como ocurrió en el caso del taxi de Barrio Triste, de Medellín. Por lo demás, el giro «y es que» con el que el redactor unió la segunda oración con la primera es agramatical. Sin «miel» de por medio: «Un insólito hallazgo hicieron los Bomberos de Medellín al revisar un taxi en el sector de Barrio Triste: encontraron nada más y nada menos que una colmena de abejas».

11.- «¿Suspensión de visas afecta también a las visas de turista? Departamento de Estado aclaró». De la página de La FM Noticias. Como una visa es un documento (una cosa), las frases alusivas a ella no llevan la preposición ‘a’ como antecedente; esa preposición es para formar el complemento directo alusivo a personas. El título correcto es: «¿Suspensión de visas estadounidenses incluye las de turista? Departamento de Estado aclaró».

12.- «Rescatan tres personas tras el colapso de un local y afectaciones a cinco viviendas en Medellín». De la página de Blu Radio. 1.- No se sabe quiénes rescataron a las personas afectadas, en cambio, lo notorio es que el redactor negó la preposición ‘a’, que forma parte del complemento directo de la oración. 2.- Las afectaciones son otro asunto, por lo cual la segunda oración debió separarse con una coma, no unirse con la conjunción ye (y): «En Medellín, los bomberos rescataron a tres personas de un local derrumbado, cinco viviendas resultaron afectadas». El alcalde también emitió noticia en su cuenta X sobre el mismo asunto: «De inmediato, tres tripulaciones de #BomberosMedellín acudieron al lugar y lograron rescatar con éxito a tres personas y dos caninos que se encontraban al interior de este». Corrección, alcalde: «De inmediato, tres tripulantes de #BomberosMedellín acudieron al lugar y lograron rescatar con éxito a tres personas y dos caninos que se encontraban en la vivienda».

13.-«El Gobierno promete «acciones jurídicas» contra los gobernadores declarados en rebelión frente a la emergencia económica». De información en la página de La FM Noticias. 1.- Tanto prometen los políticos, que a algunos periodistas se les pegan las promesas. Lo que el Gobierno hizo fue un anuncio, no una promesa. 2.- La locución acciones jurídicas no necesita comillas por ser castiza y corriente. Corrección: «El Gobierno anunció que tomará acciones jurídicas contra los gobernadores rebeldes frente a la emergencia económica».

QUISQUILLAS DE ALGUNA IMPORTANCIA 

por  Efraim Osorio López

eolo1056@yahoo.com

Ex, casa quinta, sino-si no, por parte de

En un momento cualquiera recuerda uno lo que en otro olvidó. 

Después de la muerte temprana del doctor Germán Vargas Lleras, todos los que aludieron a él escribían ‘exvicepresidente’, incorrectamente, por supuesto, pues la forma gramatical correcta es ‘ex vicepresidente’. Este vocablo, ‘ex’, puede ser prefijo (‘exabrupto’), sustantivo (el ‘ex’ de fulana de tal) y adjetivo (ex concejal). Así lo consideró la Academia de la Lengua por muchos años hasta la vigésima tercera edición (2014), en la que le cambió el nombre de ‘adjetivo’ por el de ‘prefijo’, no sé por qué razón. Para mí, sigue siendo ‘adjetivo’, ya que con él se califica a ‘quien fue y dejó de ser’. Por ejemplo, ‘ex ministro’. Es esta la razón por la cual debe escribirse siempre separado del nombre que califica, con mayor razón cuando hay un prefijo de por medio o un adjetivo, como en ‘ex vicerrector’ y ‘ex primer ministro’. La norma, entonces, y para simplificar, debe ser ésta: si es ‘prefijo’, va pegado del nombre que modifica; si adjetivo, va separado del nombre que califica o determina, y si sustantivo, con mayor razón, separado. Como fue siempre.

RIP. Con el fallecimiento del gran Germán Vargas Lleras desapareció la esperanza de un mejor futuro para Colombia. ***

Don Sinforoso tiene una quinta por los lados de la Leona’. Frases como ésta oía con frecuencia en mi niñez en Santa Rosa de Cabal. Pero lo había olvidado. Por esta razón, cuando Don Cecilio me preguntó si era correcta la frase de una información de primera página de LA PATRIA, no supe responderle acertadamente. La frase –pie de foto– es ésta: “Hace un mes fue demolida la casa quinta  que había en la esquina de la carrera 23 con calle 55” (17/5/2026). El motivo de la consulta era el sustantivo compuesto ‘casa quinta’. Fue, entonces, cuando recordé a don Sinforoso y su ‘quinta’. Este sustantivo es un colombianismo con el que se designa una casa con jardines y grandes extensiones de terreno a su alrededor, generalmente, aunque no necesariamente, fuera de los límites de una ciudad o de un pueblo. Y se escribe así, sin guion, porque, como dije, es un sustantivo compuesto, como ‘sofá cama’. El plural lo lleva el primer sustantivo: ‘casas quinta’. En un momento cualquiera recuerda uno lo que en otro olvidó. ***

Una sentencia impresa en la página del crucigrama de LA PATRIA dice así: “Sonríe, que el mundo no es de quien se levanta más temprano, si no de quien se levanta feliz” (17/5/2026). Castizamente, “…sino de quien se levanta feliz”. El error gramatical consiste en el empleo de la locución condicional negativa ‘si no’ en lugar de la conjunción adversativa ‘sino’, que sirve para contraponer un concepto negativo a uno afirmativo (‘no es así, sino de esta manera’). Siempre le he atribuido este error, muy común, por cierto, a la pronunciación de la conjunción con acento agudo (sinó), equivocadamente, puesto que es una palabra ‘grave’, es decir, que se acentúa en la penúltima sílaba (‘consorte, paloma, estiércol’). ***  

Persisto con mi cantaleta: la omnipresente locución ‘por parte de’ es inútil, pero de imposible erradicación. Lo demuestran las dos siguientes muestras, que podrían ser mil más: “Esta vulnerabilidad pudo haberse mitigado de haberse cumplido el compromiso adquirido por parte del Presidente Gustavo Petro…” (Eje 21, Amýlkar Acosta, 18/5/2026). “La más reciente arremetida ocurrió tras la suspensión provisional del Decreto 0415 de 2026 por parte del Consejo de Estado” (El Tiempo, Luis Felipe Henao Cardona, 18/5/2026). En la primera, “…adquirida por el presidente…”, es suficiente; en la segunda, “…del decreto (…) del Consejo de Estado”, obviamente, porque la preposición, sin ayudas, hace su oficio a cabalidad.

Ante las dudas que se presentan a la hora de establecer la concordancia de género de los topónimos que se refieren a continentes, países y ciudades y los artículos, adjetivos y otras palabras que los acompañan, se ofrece a continuación una serie de reglas orientativas, pues en algunos casos existe cierta vacilación.

género en continentes, países y ciudades, usos

Fundación para el español urgente

1. Los continentes

● Los nombres de los continentes son femeninos («Buscamos la Europa del futuro», «Queremos una América unida»).

● Asia y África, que comienzan por a- tónica, se construyen con el artículo el, como ocurre con voces como el agua o el águila: «Estas decisiones han determinado el Asia de nuestro tiempo», «La última novela es un poderoso drama sobre el África contemporánea».

2. Los países

● Los nombres de países que terminan en -a átona se emplean habitualmente como femeninos: «Mi querida España es una de las canciones más famosas de Cecilia».

● El resto de los nombres de países —⁠es decir, los que terminan en consonante, o en -a tónica u otra vocal⁠— suelen ser masculinos: «Defenderemos nuestro México», «Conocieron un Japón abarrotado de gente».

● Al contrario de lo que ocurre con África o Asia, se prefiere el artículo la con los nombres de países que comienzan por el sonido de la vocal a tónica: «Quiero enseñarle la Austria de mi juventud».

3. Las ciudades

● Es habitual que los nombres de ciudades que terminan en -⁠a, sea tónica o átona, sean femeninos: «Una Barcelona diferente es lo que quieren mostrarnos en este documental».

● El resto de los nombres de ciudades —⁠es decir, los que terminan en consonante o en vocal distinta de a— suelen ser masculinos, aunque también es muy frecuente el femenino por influjo del sustantivo ciudad, según explica el Diccionario panhispánico de dudas: «Aquí se aprecia el Londres real», «Muchos escribieron sobre la Buenos Aires antigua».

● Cuando se antepone todo, el género alterna en todos los nombres de ciudades, de acuerdo con la citada obra académica: «Todo/toda Bogotá está en pausa».

Al igual que con los nombres de países, con topónimos femeninos que comiencen por el sonido de /a/ tónica se prefiere el uso del artículo la: «Todavía recuerdo los veranos en la Haza de mis abuelos».

Oración de los bostezadores

Luis Vidales

Dedicado a Leo Le Gris, Bostezador

Señor

Estamos cansados de tus días

y tus noches.

Tu luz es demasiado barata

y se va con lamentable frecuencia.

Los mundos nocturnales

producen un pésimo alumbrado

y en nuestros pueblos

nos hemos visto precisados a sembrarle a la noche

un cosmos de globitas eléctricas.

Señor.

Nos aburren tus auroras

y nos tienen fastidiados

tus escandalosos crepúsculos.

¿Por qué un mismo espectáculo todos los días

desde que le diste cuerda al mundo?

Señor.

Deja que ahora

el mundo gire al revés

para que las tardes sean por la mañana

y las mañanas sean por la tarde.

O por lo menos

—Señor—

si no puedes complacernos

entonces

—Señor—

te suplicamos todos los bostezadores

que transfieras tus crepúsculos

para las 12 del día.

Amén.

EN POCAS PALABRAS

La noche es lo que no cabe en el día (N.N. niño).

La felicidad consiste en aquel humilde vivir diario. Lo había tenido al alcance de la mano sin disfrutarlo. (Arthur Rubinstein, después de un intento de suicidio).

Hay tres maneras de arruinarse: Las mujeres, el huego y los técnicos. La más placentera: las mujeres; la más rápida, el juego; la más segura, los técnicos (Georges Pompidou).

Buen maestro es alguien que enseña a hacer buenas preguntas. Las respuestas las encuentran los alumnos. (Juan C. Cárdenas, facultad de economía de Los Andes).

Uno sabe que llegó a Colombia porque todas las mesas en las que te sientas están cojas (Óscar Castro, ajedrecista).

Sobre Revista Corrientes 5631 artículos
Directores Orlando Cadavid Correa (Q.E.P.D.) y William Giraldo Ceballos. Exprese sus opiniones o comentarios a través del correo: williamgiraldo@revistacorrientes.com

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*