Por Elizabeth Mora-Mass
Nueva York. Cuando la gran mayoría de los analistas no lo esperaba, Zorhan Mamdani, el asambleísta socialista de 33 años, no sólo va cabeza a cabeza con el ex gobernador Andrew Cuomo, si no que le puede ganar las elecciones, según varias encuestas, dado que hasta el momento de escribir esta nota, mediodía del martes 24, Mamdani va ganando la elección con los neoyorquinos menores de 50 años, prácticamente empatado con Cuomo.
Los canales de televisión han hecho lo suyo a favor de Mamdani: muestran a Cuomo, de 67 años, malhumorado y arrugado, frente al joven y sonriente Mamdani, nacido en Uganda, de padres de la India, musulmán, cuya agenda atractiva –pero irrealizable—se lleva los aplausos y los votos de los milenios y la generación Z.

Por su lado, el programa de Cuomo es pragmático, serio y elaborado para proteger los intereses de la ciudad, en caso de una pelea contra Donald Trump y su alianza MAGA, fuerza política que ha designado a Los Ángeles, Nueva York y Chicago como las plazas donde se aplicarán todos los recortes presupuestales, con el fin de dejar desprotegidos a los indocumentados.
Cómo es su costumbre, el Establecimiento estadounidense puso montones de dólares a favor de Cuomo para pelear contra Mamdani, con miembros de las uniones y activistas pagados haciendo la promoción frente a los 29.000 voluntarios de Mamdani, sus videos y con Tik Tok, Youtube e Instagram enviando docenas de mensajes positivos que recalcan aquello de transporte gratis (vale 64 dólares semanales) alquileres congelados y supermercados de propiedad de la ciudad ofreciendo alimentos a precio de ganga.
Y todo financiado con 10.000 millones de dólares de nuevos impuestos a las corporaciones y a los millonarios que habitan en la Gran Manzana. Por tal motivo, la elección de Cuomo es crucial para la supervivencia de la ciudad y la reorganización del partido demócrata.
Todo el mundo está en ascuas. No olvidemos que Wall Street es el mercado que controla el planeta. El socialismo impuesto en esta metrópoli es un mensaje demasiado fuerte contra la esencia del capitalismo.
Y para colmo, es posible que el resultado final solo se sabrá en algunos días, debido a la tramposa y complicada elección impuesta por los socialistas para imponer candidatos.
