Punta de lanza. Colombia en modo eutanasia pasiva

Presidente de Colombia, Gustavo Petro. BBC News

Por Senén González Vélez

Toronto, Canadá

Nos gobierna un satanás de cuatro soles, cuyos sentimientos están en la penumbra, que viaja mentalmente a bordo del Tren de Arauca, para llevarnos al infierno.

Cuando un presidente mentalmente está enfermo, todos sus actos de gobierno están contagiados, y, por ende, crea en la colectividad popular, empresarial, económica y social, una revolución de angustias, y de incertidumbres, que terminan enfermándonos a todos, para llevarnos a la quiebra total en todos los sentidos.

Cierto es que el país ha tenido gobiernos muy buenos, relativamente aceptables, y otros muy regulares, pero…, el que nos ha tocado en este cuatrienio, que disque termina en el 2026, cosa que dudo, ha sido absolutamente ‘’chambón’’ por excelencia, y el más sobresaliente entre los peores. No habrá ninguna historia del mundo que lo supere, a excepción de Nerón que incendió a Roma; Fidel Castro, que arruinó y despedazó a Cuba; Daniel Ortega, que es un criminal brujo, que arrasó con todo en Nicaragua; y Nicolás Maduro, que envenena el mundo desde Venezuela, en especial, a los Estados Unidos de Norte América y Sur América.

El mandatario de nuestro país, es problemático, mentiroso, inmoral, y además ‘’karateca’’, porque ha roto todas las estructuras legales, éticas y morales de la Nación, quebrando de un solo golpe, el Estado de Derecho.

Para hablar requiere de un lápiz mongol en la mano, donde escribe las trazas de las heces que salen de un cerebro en estado de permanente perversión.

Por ello lo consideran el satanás de los cuatro soles en la penumbra, que lo único que inspira su índole podrida, es la destrucción de Colombia, en asocio con Maduro y otros personajes que no vale la pena mencionar.

Jamás por su mente se le ha pasado velar por los pobres, pero si convertir su estado de abandono, en miseria absoluta, para poder tener dominio sobre ellos como masa votante, y para manejarlos a su antojo, y después, acabarlos por inanición esa que causa la desesperanza, el desempleo, que aliados al ocio, los lleva al consumo de drogas, que es la etapa en la que llega un ser humano desesperado, se atreve hacer de todo lo inimaginable.

Por ello estamos obligados a sobreponernos para buscar la unión, pero apartando los egos que nos están minimizando. El lema debe ser: Todos contra Petro. Todos contra Iván Cepeda. Todos contra Roy Barreras, Todos contras los disfrazados de antipetristas, que andan buscando la menor oportunidad para ‘colarse’ en busca de réditos electorales, económicos y sociales.

El apoyo económico del progresismo es inmenso, que, sumados a las fuerzas del terrorismo, nos obliga a unirnos. Esta situación no da espera, ni menos a las divisiones. La crisis mental creada por el gobierno, tiene maleada la esperanza. Minado lo psicológico, lo moral y lo espiritual de la Nación. Esto que vivimos es un conflicto provocado por las huestes del mal. Es una guerra combinada de lo físico, que impulsa a lo espiritual para hacer el mal.

Es hora de luchar todos contra los Satanes que envenenan el alma nacional.

La lucha invisible ha pasado de lo físico a lo mental, para crearnos una guerra de confusiones espantosas.

Estos movimientos libertarios, impulsados por los progresistas, son utópicos, de esperanzas disfrazadas.

De ahí la razón para que la terquedad suicida de Nicolás Maduro y sus socios, que descaradamente se burlaron de las pasadas elecciones presidenciales, donde perdieron ampliamente, se enfrenten a todo riesgo con la potencia mundial representada por los Estados Unidos.

Todos los progresistas, están poseídos por el mal, y a ninguno de ellos les vale una cárcel por más segura que sea, solo les sirve la pena de muerte.

Detrás de todos estos fenómenos está un sector de clase política y algunos solapados empresarios que no muestran su rostro real. Igual que cierto grupito de curas disfrazados de ángeles, todos ellos, apoyando al terrorismo.

¡O NOS UNIMOS, O NOS HUNDIMOSl

Sobre Revista Corrientes 4863 artículos
Directores Orlando Cadavid Correa (Q.E.P.D.) y William Giraldo Ceballos. Exprese sus opiniones o comentarios a través del correo: williamgiraldo@revistacorrientes.com

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*