
Ana Bejarano Ricaurte
Se nota desesperado el candidato Abelardo De la Espriella porque se le perciba como un enemigo de la dictadura venezolana. Mandó preguntas tramposas al presidente Donald Trump —casi inculpando al presidente colombiano Gustavo Petro de ser un narcotraficante (sin prueba alguna)— y retó al precandidato Iván Cepeda a un debate “para que le explique al país su posición frente al régimen de Maduro”. Está ansioso de coronarse como el adversario del régimen. Y se entiende su angustia, porque los hilos que lo conectan con Alex Saab, hoy ministro de Industrias y Producción Nacional de Venezuela, no son pocos.
Cuando ya varias agencias de inteligencia y fiscalías en el mundo conocían de las andanzas del señor Saab, el abogado de “la ética no tiene que ver con el derecho” decidió asumir su representación judicial en Colombia. Ha repetido que terminó la vinculación laboral cuando entendió que Saab era un testaferro del régimen, pero lo cierto es que la inició en momentos en que sus relaciones con la dictadura eran irrefutables.
Alex Saab sirvió para estructurar los más grandes esquemas de corrupción conocidos de la cleptocracia vecina. En Colombia empleó su empresa Shatex para estafar con facturas falsas, en Venezuela se enriqueció con los fraudes del Fondo Global de Construcción, la Comisión de Administración de Divisas (CADIVI) y los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP); esquemas de contratación o cambio de monedas con los que el régimen chavista causó hambre y pobreza para llenarse los bolsillos.
El robo de los CLAP es especialmente repugnante. Ideados para alimentar a las familias venezolanas que morían del hambre en realidad sirvieron para repartir leche y alimentos podridos comprados por Saab en México. Los periodistas de Armando.Info descubrieron esta estafa a los más pobres y el régimen los obligó a huir de su país, pues no podía resistir que se develara a uno de sus principales testaferros. Para mayo de 2018, los armandos ya habían expuesto a Saab como cabeza de ese negocio.
Abelardo no solo asumió y continuó su defensa cuando Saab ya era señalado públicamente como el testaferro de Maduro, sino que su oficina jugó un cuestionable papel en su fuga. De ello da cuenta el libro Álex Saab publicado por el periodista Gerardo Reyes. El recuento de Reyes expone cómo el policía Eddie Pinto, quien participaba en el operativo para apresar a Saab, buscó a la abogada María Paula Escorcia Leiva, quien trabajaba para De la Espriella en ese entonces, para alertarla sobre el operativo.
El patrullero Pinto está grabado diciéndole a un cercano asesor de Saab: “Ya los abogados están avisados para que si algo los llamen a ellos de una y no a ti, para despistar las cosas… los llamarán a ellos que son los penalistas”. En ese entonces los “penalistas” que defendían a Saab eran Escorcia y De la Espriella.
En la sentencia del Juzgado 20 penal del circuito de Bogotá, que condenó al policía corrupto, el juez concluyó que Pinto le entregó a Escorcia “información valiosa de la investigación insinuándole que lo mejor era que la familia Saab se fuera de vacaciones para que no los capturaran”.
Después, Reyes narra cómo movieron ese proceso, lleno de irregularidades, a Barranquilla (estrategia de preferencia de esa oficina) y le lavaron las manos a su cliente. El primer encuentro del policía sapo y la abogada de De la Espriella ocurrió el 2 de septiembre de 2018. El 25 de ese mes, Saab se fugó, dando al traste con la operación de su captura. Al día siguiente, la abogada presentó una denuncia alegando que el policía supuestamente la estaba extorsionando con información de las autoridades sobre su cliente. Una precisión meticulosa en los tiempos que garantizaron la impunidad.
¿Por qué De la Espriella asumió la defensa de un tipo cuando ya era claro que colaboraba con Maduro para robar a los venezolanos? ¿Por qué la abogada Escorcia de la oficina de Abelardo solo denunció al policía corrupto cuando ya Saab se había volado?
Tampoco es cierto que la relación fuese estrictamente profesional. Reyes asegura que Saab fue uno de los invitados de honor a los cuarenta años del “papucho” en Cartagena. ¿Fiesta de cumpleaños con la distinguida clientela?
En octubre de ese mismo año, después de que Armando.Info revelara la estafa de los CLAP y el policía corrupto ya había alertado a la abogada de De La Espriella para que Saab se fugara, Abelardo dijo en un comunicado: “Anuncio que llevaré este caso hasta las últimas consecuencias y demostraré cómo el buen nombre del señor ALEX SAAB ha sido pisoteado injustamente, como resultado de una ruin estrategia puesta en marcha por unos vulgares extorsionistas que han intentado esquilmarle recursos a mi cliente, en clara violación de la ley penal colombiana”.
Además, Andrea Peñarredonda, la hermana del abogado Daniel Peñarredonda, antiguo subdirector de la firma de De la Espriella, hace parte del equipo de Camilla Fabri, la esposa de Saab y hoy funcionaria de mostrar del régimen. Tal vez por eso al señor Peñarredonda se le ha visto viajar con intensa frecuencia a Venezuela en los últimos años, incluso cuando seguía afiliado al bufet del candidato presidencial.
El 20 de noviembre de 2024, Andrés Barreto, lánguido superintendente de Industria y Comerio en el gobierno de Duque, hoy director del bufete apareció en un contenido pagado en Portafolio en el que le preguntaron: “¿Cuál es la principal fortaleza de la Firma en las áreas reconocidas, y qué la diferencia de otras firmas en el mercado?”. El exsuperintendente contestó: “Una trayectoria y tradición de 24 años en el camino iniciado por nuestro Presidente, el doctor Abelardo De La Espriella, y el socio director del área, el doctor Daniel Peñarredonda (sic)”. El socio director del área fue retratado siete meses antes, el 28 de abril de ese mismo año, en un mitin de la dictadura venezolana en el estado de Carabobo.
¿Qué hacía uno de los socios de De La Espriella en un evento político de Maduro?
La estrategia mediática del “papucho” apunta a silenciar las faltas de su vida pública a punta de gritos y comportamiento inauténtico en redes, pero por más botsque impulsen su campaña no podrá negar o esconder su cercanía con Álex Saab. Claro que ha pedido la muerte de Maduro y ha hablado mucha cosa, pero el papel cuenta una historia diferente e inolvidable.
Aún faltan explicaciones sobre la relación con su cliente y amigo y la posterior fuga que su oficina habilitó. ¿Será que cuando la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, atienda la invitación de Petro de venir a Bogotá en los próximos días, incluirá en su comitiva a su flamante ministro y prófugo de la justicia colombiana Álex Saab? Tal vez, si el puño de Trump termina de asfixiar al régimen, sea posible terminar este rompecabezas.
*Como abogada litigante, he defendido a periodistas demandados por Abelardo De la Espriella y también a los periodistas perseguidos de Armando.Info.

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