
CATALINA OQUENDO B.
La primera vez que Colombia supo que militares estadounidenses desembarcarían en el país fue en agosto y por la vía del secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth y no por boca de algún funcionario colombiano. El norteamericano dijo puntualmente que Colombia autorizaba “operaciones militares conjuntas”. A pesar de que el tránsito de tropas extranjeras debe estar autorizado por el Senado, el Congreso poco exigió respuestas al gobierno de Abelardo de La Espriella.
Dos meses después, su presencia es una realidad y llega con una sutileza en las palabras. El aterrizaje de 350 militares estadounidenses a la base de Tolemaida, una de las más importantes del país, se ha presentado por la Embajada de Estados Unidos y el Gobierno como ejercicios de entrenamiento de puesto de mando y de campo. Sin embargo, la revista Cambio reveló que el Ministerio de Defensa pidió al Comando Sur no hablar de “operaciones combinadas”, como habría informado originalmente; sino de “operaciones simuladas combinadas”, como quedó en el mensaje oficial del Southcom. En sus redes, el comando que pertenece al Departamento de Defensa dice que se centrarán en “fortalecer la seguridad regional”, en interdicción marítima, operaciones de seguridad terrestre, defensa cibernética y cooperación interinstitucional y hablan de que los ejercicios apuntan a mejorar la “interoperabilidad”.
De acuerdo con Cambio, el objetivo sería otro y “esas tropas serían las primeras en acompañar operaciones especiales contra Iván Mordisco y Calarcá, en el marco del Escudo de las Américas”. En septiembre pasado el Comando Sur informó también que las fuerzas militares estadounidenses estaban “desplegadas” en el área de responsabilidad de Southcom en apoyo a la Fuerza de Tarea Conjunta hemisferio occidental en Tumaco (Nariño). Mostraron dos helicópteros UH-1Y Venom del Cuerpo de Marines de EE. UU. En un “sobrevuelo de evaluación operacional”. El sobrevuelo fue a finales de agosto.
Hasta ahora no se conoce que el Gobierno haya presentado una solicitud al Senado de autorización de tropas extranjeras en el territorio nacional. “Llamarlo “entrenamiento” es el viejo truco conocido para esquivar al Congreso. ¿Por qué no tramitan la autorización? ¿Pretenden tramitar las autorizaciones cuando los soldados ya estén aquí?”, se preguntó en sus redes el congresista de la alianza verde, Duvalier Sánchez. Sin embargo, en 2020 el Consejo de Estado señaló que la estadía temporal de tropas para entrenamiento, sin participar en operaciones no requiere la autorización del legislativo.
La presencia de militares norteamericanos avivó el recuerdo del escándalo ocurrido en 2007, cuando soldados norteamericanos fueron acusados de haber violado a una niña de 12 años en las inmediaciones de Tolemaida.
Los soldados de la misión actual estarán en esa misma base, en Nilo, Cundinamarca, y en Bogotá hasta el 11 de noviembre.

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