Por Daniela Guevara
En el marco del IX Congreso Iberoamericano de CEAPI, la empresa Cox se consolidó como una de las protagonistas de la jornada “Empresas iberoamericanas ante la revolución tecnológica”, donde líderes empresariales coincidieron en que la innovación, la inteligencia artificial y la visión de largo plazo marcarán el futuro de los negocios en la región.
Durante el encuentro, José Antonio Hurtado, director general de Cox en América, subrayó el compromiso de la compañía con México y América Latina, asegurando que la región vive un momento clave para el desarrollo de proyectos estratégicos de infraestructura, energía y tecnología.
“Creer, crear, crecer y sumo durante su conversación devolver lo que hacemos”, afirmó Hurtado al definir la filosofía empresarial de Cox, compañía que actualmente mantiene una apuesta sólida por México como uno de sus mercados prioritarios dentro del continente americano.
El directivo destacó que más del 90% de la actividad de la compañía en América se concentra entre Estados Unidos y América Latina, siendo México una de las regiones más relevantes para el crecimiento de la empresa.
“México es hoy uno de los países que más valor aporta dentro de nuestra operación en América Latina”, señaló.
Asimismo, resaltó que el país vive un momento favorable para la inversión gracias al fortalecimiento de marcos regulatorios y al impulso de proyectos estratégicos relacionados con infraestructura hídrica, energía y data centers.
“Se están dando los pasos adecuados desde el marco regulatorio para poder hacer negocio y generar garantías tanto para las empresas como para la población”, aseguró Hurtado.
El directivo también enfatizó que América Latina reúne hoy condiciones atractivas para invertir con visión sostenible y generar impacto positivo en las comunidades: “En Latinoamérica se dan las condiciones para invertir y poder retribuir al entorno”. La conversación fue moderada por Manuel Contreras Caro, quien definió a Cox como “la empresa del momento” por su crecimiento y capacidad de adaptación en sectores estratégicos.
Previamente, la jornada abrió con la keynote “El perfil del empresario en el siglo XXI”, impartida por Lorenzo Fernández Alonso, quien reflexionó sobre el nuevo liderazgo empresarial frente a la incertidumbre global, la aceleración tecnológica y los riesgos digitales.
“No vivimos tiempos para la parálisis; la incertidumbre debe ser una cita para crecer”, expresó.
El académico alertó sobre la creciente exposición de las organizaciones a amenazas digitales y cuestionó a los asistentes sobre sus capacidades de respuesta ante incidentes tecnológicos.
“El mundo vive una pandemia constante de riesgos digitales”, afirmó.
Fernández Alonso explicó que el empresario del siglo XXI debe desarrollar nuevas capacidades como la escucha activa, la integración multidisciplinaria, la gestión del riesgo, el empoderamiento de los colaboradores y una visión de largo plazo.
“En un mundo donde la inteligencia artificial responde en milisegundos, la ventaja competitiva del empresario no está en la velocidad, sino en el criterio”, puntualizó.
Posteriormente se desarrolló el panel “Empresas iberoamericanas ante la revolución tecnológica”, moderado por Patricia Santoni, con la participación de María Ariza y Alberto Berges Rojo.
María Ariza destacó que para BIVA la tecnología no representa únicamente eficiencia operativa, sino la posibilidad de construir un modelo de negocio disruptivo e inclusivo.
“La tecnología nos permite inclusión y equidad de oportunidades”, señaló.
La directiva explicó que uno de los principales retos del mercado bursátil es mantener la confianza de inversionistas y empresas mientras se acelera la integración tecnológica y la inteligencia artificial en las operaciones.
“Si aceleras demasiado y pierdes la confianza, pierdes la inversión; pero si no avanzas lo suficientemente rápido, también pierdes competitividad”, comentó.
Ariza reveló además que BIVA trabaja bajo una visión ética de la inteligencia artificial mediante comités internos, externos y regulatorios para evitar riesgos que afecten la confianza del mercado.
Por su parte, Alberto Berges Rojo explicó que la tecnología debe entenderse como un instrumento para ampliar el acceso a servicios esenciales, particularmente en el sector asegurador.
“Utilizar la tecnología como instrumento es lo que permite expandir nuestra capacidad de inclusión”, afirmó.
El Ceo de MAPFRE compartió ejemplos de digitalización en países como México, Brasil, Chile y Perú, donde millones de personas han podido acceder a seguros de vida mediante plataformas totalmente digitales.
Asimismo, destacó la importancia de la colaboración público-privada para reducir la brecha aseguradora y enfrentar los desafíos que la inteligencia artificial traerá al capital humano.
La jornada concluyó con una visión compartida entre empresarios y líderes iberoamericanos: la tecnología ya no es una opción, sino un elemento central para la competitividad, la sostenibilidad y el crecimiento económico de la región. Desde la inteligencia artificial hasta la infraestructura energética y digital, los participantes coincidieron en que Iberoamérica atraviesa una etapa decisiva para consolidarse como un territorio estratégico para la inversión, la innovación y el liderazgo empresarial global.
La jornada dejó claro que el empresario iberoamericano del siglo XXI enfrenta un escenario de transformación sin precedentes, donde la tecnología, la inteligencia artificial y la capacidad de adaptación serán determinantes para el crecimiento sostenible de las empresas. Los líderes participantes coincidieron en que el futuro de la región dependerá de organizaciones capaces de innovar con propósito, generar confianza, impulsar la inclusión y mantener una visión de largo plazo que combine desarrollo económico, impacto social y compromiso con las personas.

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