Fania, vaya mi récord salsero

Las estrellas que iluminaron el nacimiento de La Fania All Star.

Por Edgard Hozzman – Londonderry

Mi escuela discográfica la hice en Discos Philips, de la mano de su gerente Alfonso Escolar N.

Aprendí a hacer artes para caratulas, a programar los diferentes géneros musicales del elenco,  a manejar estudios de grabación, a manejar presupuestos de promoción y publicidad, a escribir boletines y comunicados de prensa, a escribir canciones, a manejar catálogos, a trabajar las diferentes etapas del disco, desde corte hasta el producto final, pasando por galvano.

A la semana de haber comenzado en Discos Philips, en la primera reunión de programación el Señor Escolar me entrego dos discos del sello Fania  “El Maestro Jhonny Pacheco”, “La Voz Héctor Lavoe”.

“Hozzman escuchalos y dame tu concepto, hablate con Miguel Granados Arjona”. La salsa para mí era un género musical nuevo, Jhonny Pacheco y Héctor Lavoe , eran artistas desconocidos .

Miguel Granados Arjona

Ese día busque a Miguelito Granados Arjona, quien Hacia un programa de Salsa en La Voz de Bogotá a las siete de la noche: “ Salsa y picante”. El viejo Mick como era conocido en el medio salsero, me introdujo en el fascinante mundo del sonido de la cuenca antillana, Miguelito me relaciono con coleccionistas y disjokeys de discotecas de salsa: “La Jirafa”, “La montaña del oso”, “ El faisán”, “ El sol de medianoche” entre otras más.

La salsa me cautivó, comencé a investigar y escuchar todo el catálogo de los dos sellos, Fania y Vaya. Busque los contactos en New York con los ejecutivos de estos dos sellos, para mí sorpresa esta disquera era manejada sin ninguna planificación, No tenía la infraestructura de Columbia española, y mucho menos la de Polydor o Polygran.

La oficinita de Fania en New York

En Fania, nadie me dio la información que necesitaba, ni pude regular él envió de novedades,  cintas máster para estar al día con los lanzamientos, recurrí a auxiliares de vuelo y azafatas de Avianca, quienes recogían cintas y lanzamientos en la modesta oficina de Fania en Nueva York,

Cuando se celebraron los 60 años de La Fania. Foto Getty Images/Yahoo

Cuando no los atendían, compraban los discos y de estos yo copiaba las cintas en Ingeson, con la colaboración del ingeniero de sonido David Ocampo para el corte de acetatos. Era la misma técnica que utilizaba la piratería de discos.

Con el único que podía hablar en Fania era con Víctor Gallo, quien siempre estaba pendiente del cheque de regalías y detalles del contrato de la licencia de Fania, para Discos Philips.

Después de escuchar los dos álbumes: “El Maestro” de Jhonny Pacheco y “La Voz” de Héctor Lavoe, los programe. Don Alfonso se sorprendió del pedido de carátulas a Intergráficas, empresa que las imprimía

“Aja don Edgard recuerde que la separación de colores e impresión vale un billeton. Que no se repita lo de Willy Colon con: “El bueno, el malo y el feo , The Good, the Bad, the Ugly.” , tremendo hueso, las estanterías están llenas”.

Sucesos salseros

Los discos de Pacheco y Héctor Lavoe fueron la sensación gracias a la colaboración de Juan Carlos Izquierdo, RCN; Jorge Gómez Maldonado, Radio Sutatenza; Miguel Granados A. Voz de Bogotá; Hamer Londoño, Caracol, Ley Martin en Barranquilla y los programas que hacía, los sábados en RCN, Sutatenza y Caracol, además de la promoción en las discotecas salseras.

La Fania, la salsa como lenguaje universal llegó a Japón.

De estos discos fueron éxitos; “El todo poderoso”, “ Mi gente “, Rompe el saraguey ; Héctor Lavoe. De Jhonny Pacheco: “Las muchachas”, Yo quiero una mujer”, “Yo no parleve france”, “ El faisán”.

Mi táctica promocional fue una innovación, comencé a comprometer a los narradores deportivos, voces comerciales y algunos comentaristas a quienes daba información y los tenía al día con las novedades de Fania y Vaya ; Marco Antonio Bustos, Oscar Restrepo Pérez, Armando Moncada, Hamer Londoño, Hernando Perdomo Ch y Jaime Ortiz Alvear, quien era un enamorado del sonido de la cuenca antillana, siempre fue un incondicional colaborador y mejor amigo.

Los resultados no se hicieron esperar, en los partidos del campeonato de futbol ellos hablaban con conocimiento de causa del elenco Fania, además en las entrevistas a algunos futbolistas les preguntaban por sus artistas favoritos de salsa.  

La piratería y payola

En mis visitas a Cali, Barranquilla y Medellin, hablaba con programadores, controles de sonido y directores de emisoras, para indagar sobre sus preferencias y conocimientos del elenco Fania y Vaya.

En Cali, Bogotá y Barranquilla, la payola, (cobrar por difundir a un artista o sello discográfico). Era un cáncer que había hecho metástasis, gracias a Sergio Useche, dueño del Sello pirata Melser. Useche sin ninguna autorización legal prensaba y vendía el producto de Discos Fania, Vaya y otros sellos.

Con el nacimiento de ASINCOL (Asociación Colombiana de Productores de Fonogramas) fue una organización sin fines de lucro que representó y defendió los intereses legales de la industria discográfica en Colombia. A la muerte de Sergio Useche,  las disqueras pudieron controlar en parte, la piratería y la payola.

Alfonso Escolar, me recomendó no comprometerme mucho combatiendo la piratería, “erda mijo esa gente es muy peligrosa”

Ojo a la salsa – A toda Salsa y Salsa mona

Los amantes de la salsa bailaban, escuchaban y se gozaban a sus artistas de acuerdo con la sensibilidad e idiosincrasia de la región: los caleños y el Valle del Cauca ; puro ritmo y sabor, los barranquilleros y costeños; se gozaban la lírica y ritmo del sonido afroantillano; los bogotanos, hacían el curso salsero, gracias a la influenciá de las orquestas venezolanas, Los Blanco y La Dimensión Latina y los colombianos, Fruco y sus Tesos.

Para cubrir las necesidades rítmicas, programé tres compilados o refritos diferentes; Cali y el Valle: “A Toda Salsa; Barranquilla y la costa, “Ojo la Salsa” y Bogotá, Salsa Mona. La respuesta fue inmediata en ventas.

Escolar me dio carta blanca para una campaña de publicidad. Contrate los servicios de una publicista, María Teresa, no recuerdo su apellido. Ella elaboro un original sticker de 60 por 30 centímetros de fondo verde con la palabra Salsa en rojo. La S era llamativa y dentro de esta estaban los logos de Fania, Vaya y Cotique. Esta pegatina dio, identidad a mis afanes promocionales y publicitarios, fue la sensación dentro de la cofradía salsera.

50 años del lanzamiento del “Periódico de ayer” Héctor Lavoe

En agosto de 1976 edité el segundo álbum de Héctor Lavoe como solista,” De ti depende” este disco fue mi consagración como salsero. “El periódico de ayer”   comenzó a sonar fuerte en Cali.

Cesar Augusto Duque, estaba al frente de un programa matinal en Todelar, fue quien me dio la buena noticia del éxito del “Periódico de ayer ”, del compositor puertorriqueño, Tite Curet Alonso.

De este álbum se lograron excelentes ventas, gracias al “Periódico de ayer”, “Vamos a reír un poco”, “Hacha y machete” y “Mentira” .

Después del incremento en difusión del elenco de Fania y Vaya, con Celia Cruz, Héctor Lavoe, Jhonny Pacheco, Willy Colon, Richie Ray y Bobby Cruz y todo el elenco Fania y Vaya los compilados, la difusión y promoción se incrementó a nivel nacional, la salsa entro en Bogotá , lo  que redundo en ventas.

Catalogo Fania Vaya

Reviese todo el catálogo de Fania y Vaya, edité una buena cantidad de material, los álbumes del histórico concierto de la Fania All-Stars en el Yankee Stadium de Nueva York el que se realizó el 24 de agosto de 1973 ante una asistencia de 40.000 personas

En 1976 edité el Álbum: “Tributo a Tito Rodríguez “ Trabajo de estudio en el que Inter vieron todas las grandes estrellas de Fania y vaya: Cheo Feliciano, “Inolvidable”; Chivirico Davila, “Lo mismo que a usted”; Bobby Cruz, “Tiemblas”; “El agua de Belen”, Ismael Miranda; “Cara de payaso”, Justo Betancourt; “Cuando cuando cuando”, Héctor Lavoe; “Fue en Santiago” , Ismael Quintana; “Los muchachos de Belen”, Ruben Blades; “Vuela la paloma”, cinco minutos en que los soneros improvisaron con propiedad y maestría.

El señor Escolar, se sorprendió de mi precálculo de ventas, meta que se cumplió y superó.

Juan Pachanga y Metiendo Mano

Finalizando el 77 cuando salimos de vacaciones deje programado el primer álbum de Ruben Blades, al lado de Willy Colon, “ Metiendo Mano”. Este fue otro disco que nos dio grandes satisfacciones en difusión y ventas.

Con este trabajo se proyectó Rubén como un cantautor comprometido socialmente, su lirica testimonial, fácil de entender y asimilar. Además de un concepto rítmico contagioso, dinámico con el sonido de la cuenca antillana y como dirían los salseros sabrosón.

Rhythm Machine de la Fania All Stars, fue un álbum diferente con un contenido más dirigido a los anglo y afroamericanos: Jazz latino R&B y Fonky, que, al núcleo latino. De este disco salió el éxito, “Juan Pachanga”,  tema que me salvo la edición.

El disco original de Rhythm Machine que me envió Víctor Gallo de New York se lo regale a Jaime Ortiz Alvear.

Manejando los elencos de Fania, Vaya y Cotique de 1976 a 1978, se lograron ventas insuperables, las que sedujeron a Discos Fuentes, empresa que pago una millonada,  por la licencia de Fania y Vaya, inversión que no pudieron recuperar .

La satisfacción de haber dejado un récord de ventas y difusión con la SALSA, el que no podrán superar, porque hoy no se venden discos, es otro récord a mi haber.

Al cierre de esta nota le agradezco la excelente colaboración en promoción y ventas a Thonny Rodrigez, mi asistente de producción y a quien creyó en mí, Alfonso Escolar Nieto, gerente de la División de Discos Philips Colombia.

No Cuento mi tiempo, es mi tiempo el que lo cuenta.

Sobre Corrientes Magazine 6130 artículos
Directores Orlando Cadavid Correa (Q.E.P.D.) y William Giraldo Ceballos. Exprese sus opiniones o comentarios a través del correo: williamgiraldo@revistacorrientes.com

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*