El crecimiento económico y el Estado

Ilustración El Espectador

Salomón Kalmanovitz

El Indicador de Seguimiento de la Economía (ISE) arrojó una buena noticia con un crecimiento del 5,5 % en el mes de abril. Sin embargo, hay un efecto de la base del cálculo que compara el mes de abril de este año con el del año pasado, en que Semana Santa cayó en fechas distintas. Según el Dane, la serie del ISE ajustada dio un crecimiento económico del 4 % en abril.

Las actividades primarias (agricultura y minería) crecieron 10,2 % durante el primer trimestre del año; las secundarias (manufactura), 2,8 %, y las terciarias (servicios) lo hicieron al 5,1 %. La agricultura ha venido repuntando por la provisión adecuada de agua, pero la ganadería vacuna aparece estancada, mientras que la producción avícola y de huevos y la tecnificada porcicultura proveen la mayor parte de la proteína animal que consume la población colombiana a precios accesibles. Según Alejandro Reyes del BBVA, el hato ganadero cuenta con 30 millones de cabezas. Sin embargo, su productividad es muy baja por su naturaleza pastoril, escasamente tecnificada, y no alcanza a surtir adecuadamente la demanda potencial del país. El mismo Reyes agrega: “un factor que ralentiza el sector ha sido el fuerte incremento del precio relativo de la carne bovina frente a otros productos sustitutos y también frente a la canasta general de precios y el ingreso de los hogares”.

La producción manufacturera obtuvo una contracción en marzo y se recuperó a medias en abril con un 4,1 % de crecimiento. Mientras tanto, la actividad de la construcción en abril completó 1,740 miles de metros cuadrados, comparado con 4 mil a diciembre de 2023, lo que muestra el debilitamiento de su actividad. Todos estos datos sugieren un panorama complejo: la economía está creciendo en la mayor parte de sus sectores, pero en otros no.

Uno de los factores que están obstaculizando el crecimiento es la revaluación del peso que entre abril de 2023 y mayo de 2024 marcó un 38 %, lo cual se debe a las exportaciones de petróleo y a sus altas cotizaciones internacionales. Estas entradas excesivas de divisas afectan a las actividades que no disfrutan de las rentas extraordinarias que está obteniendo el combustible, como las manufacturas u otras materias primas. No obstante, el peso colombiano se ha debilitado relativamente, pues el dólar pasó de $3.920 hace tres meses a $4.151 en la actualidad (21/06/2024).

El comercio exterior colombiano registró déficits de US $9.700 en 2023, y de US $3.620 en mayo de 2024 que, extrapolados a todo el año, daría US$8,700 millones. Esto refleja el estancamiento de la producción interna y el mayor uso de bienes intermedios o de capital importados.

Otro de los frentes endebles de la economía es el fiscal, que, de haber registrado un déficit de 4,3 % del PIB en 2023, proyecta uno de 5,6 % este año. El presupuesto público ejecutado en 2023 alcanzó un 23 % del PIB y el gobierno proyecta que lo reducirá a un 22,8 % en 2024. ¿Qué tan grande es el Estado colombiano, comparado con otros países de similar desarrollo? Mientras que México registra una participación del Estado del 15 % en el PIB, Argentina y Brasil superan el 24 %, o sea que Colombia está entre los países de América Latina con un mayor peso estatal en su economía. Si pensamos en la escasa eficiencia del gasto público y en las funciones misionales que el Estado deja de cumplir, se puede afirmar que Colombia padece todavía de un notorio déficit de Estado, siendo más un problema cualitativo que de cantidad.

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