Blanco y Negro. Terrorismo o salario mínimo

Foto siemprealdia.co/Yahoo

Por Gabriel Ortíz

El debate electoral tiene a Colombia al borde de un desastre, que podría conducirnos a un régimen peor al que soportamos y a bordear el estropicio que nos llevaría a la tripleta de la hecatombe, que conformaron Castro, Chávez y Ortega.

Fueron ellos los conductores de sus países al desastre que hoy exhiben ante el mundo entero. Los regímenes del primero y el segundo tienen el apoyo de Trump, mientras Ortega escucha las campanas del cataclismo.

Estos fracasados líderes, montaron las que calificaron de revoluciones modernas con fórmulas falsas de libertad, progreso y riqueza para engrandecer sus pueblos. 

Ofrecían lo divino y lo humano, mientras disfrazaban sus servicios secretos y dictatoriales que impidieran cualquier rastro de independencia, soberanía, prensa libre, rebeldía y demás conquistas que gozan los países emancipados. Basta echarles una mirada para observar la ruina, pobreza, recesión, inseguridad, depresión y crac. 

Su incapacidad mental, los arrastra hacia formas de poder inicuos, corruptos y ventajosos que utilizan para ejercer denigrantes dictaduras. El sueño dorado consiste en mantenerse de por vida en el poder, o preparar a un títere que lo asuma y mantenga a su nombre, o bajo sus órdenes. Son expertos en el engaño y el abuso, para imponerse como los únicos poseedores de la verdad y las libertades. 

En Colombia cualquier cosa puede pasar durante este debate electoral, ante la proliferación de candidatos. Nuestras fuerzas armadas, han sido descapitalizadas, mientras y sus más preparados generales y comandantes han pasado a “calificar servicios” 

Entre tanto los movimientos guerrilleros y sus jefes que manejan a su antojo el narcotráfico, la minería ilegal, la extorsión, el secuestro y la inseguridad generalizada en todas nuestras regiones, son amos y señores. 

El presidente Petro, neurálgico y crucial exponente de Chávez, los ampara con su brutal invento de “paz total”, los favorece, lisonjea y ensalza. Son sus juguetes durante los tarimazos, los dueños de libertades condicionales, prebendas y legislaciones dóciles para realizar sus acciones terroristas, acosos paros y asesinatos de campesinos pobres.

Hay más de 30 mil facinerosos armados hasta los dientes, dotados de drones y comunicaciones que asolan fincas, veredas, pueblos y ciudades, asesinando a nuestros compatriotas que inermes se exponen y mueren masacrados, mientras quienes gobiernan, realizan fiestas de cumpleaños, asaltos al fisco, aniversarios de estallidos sociales y aúllan y vociferan con orgullo de su participación y andanzas en el M19. El presidente Petro con su candidato, negocia votos con dineros y contratos oficiales, y pregona sus “noches de Pinocho” en televisión, relatando falacias y trolas de su gobierno, al tiempo que vitupera, reprocha e injuria a la prensa y los periodistas.

Quiso culpar a la extrema derecha del terrorismo contra el pueblo que protesta por los asesinatos. 

Su candidato sale a unas plazas vacías que ya no se nutren de banderas del M19 y otros movimientos que antes se arrastraban ante Petro. Nadie le creyó el populista aumento del salario mínimo a cambio de sus votos. Mucho menos la incipiente reforma agraria que solo llega a 475.000 hectáreas, sin vías ni servicios para explotar esas tierras. El pueblo y los pobres, solo encuentran grupos terroristas que ordenan paros, atacan poblaciones, veredas y municipios, asalta las FFMM con drones y moderno armamento, asesinando a todo el pueblo colombiano.

BLANCO: No pudieron asaltar los dineros de los pensionados.

NEGRO: Peligra la seguridad aérea. Otro dinero que se esfuma del presupuesto nacional.        ..           

Sobre Revista Corrientes 5476 artículos
Directores Orlando Cadavid Correa (Q.E.P.D.) y William Giraldo Ceballos. Exprese sus opiniones o comentarios a través del correo: williamgiraldo@revistacorrientes.com

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*