Por Gabriel Ortíz
Desaforado el cambio registrado este martes 3 en la Colombia de Petro, y el de hace un mes en la Venezuela de Maduro.
Muchos muertos y destrozos allá, mientras solo conversaciones acá, aunque se llegó a pensar en lo peor para las dos naciones, ante la intemperancia de los gobernantes y parte de sus pueblos.
Maduro nunca pensó en su destino, mientras Petro lo intuyó y corrió a frenar sus acostumbradas amenazas. Alcanzó a citar a su pueblo a salir a la calle a intimidar a Trump, si las cosas salían mal.
Y aunque no resultaron como lo esperaba, esos pocos, muy pocos manifestantes recogieron carteles y tomaron Transmilenio hacia sus casas.
Petro que venía intimidando, desafiando y retando a Trump, calificándose como jaguar y felino dormido, tuvo que implorar visa super temporal y seguir dentro de la lista Clinton, para poder ingresar en tono muy menor por la puerta trasera de la Casa Blanca.
No llevó el poderoso megáfono, ni había salido a las calles de Manhattan en Nueva York, ordenando al ejército norteamericano, desobedecer a su Comandante en Jefe. Tampoco sus intemperantes discursos ante la ONU, para injuriar a quien esta vez lo recibió con humanidad en su residencia.
Todo le salió bien al Embajador García-Peña, quien utilizó la diplomacia que desconoce el presidente para atropellar a propios y extraños, ricos y pobres, a sus caudas y a todo lo que crea le estorba o contraría.
Fueron muchos los temas que le trató Petro al mandatario norteamericano, que poco tenían que ver con la razón de ser de la entrevista. Cosas pasadas de modo y lugar, como aquello del “Bogotazo”, y mechón de pelo de Bolívar.
Y qué tal aquello de juntar las fuerzas armadas de Colombia y Venezuela para luchar contra los narcóticos, que considera la única manera de eliminar la droga, que invade más del 50% del país. Sobre ello, Trump anunció rudos golpes a los capos, sus organizaciones, tráfico y comercio, antes que a los cultivadores.
Petro sigue obnubilado y obstinado con sus bandoleras dotes y poderío guerrillero que lleva desde que nació. Eso surgió en la reunión.
Llegando a lo que salió bien, vale la pena resaltar la intervención que ofreció el Presidente Trump para morigerar y atemperar el conflicto con Ecuador, que ocasiona ruina a nuestros dos pueblos, a sus pobres, ricos y clase trabajadora en general. Esperemos que la llamada que Trump hará al mandatario ecuatoriano contemple una solución inmediata que de paso obligue a Petro a trabajar contra los cultivos, la producción y los corredores para sacar la droga.
Mucho ojo, porque Trump dice que no le gustan las sanciones, pero que si a ello hay lugar, actuará. Petro debe tener cuidado con sus trinos, insultos y salidas de tono.
BLANCO: Este lunes 9 el Círculo de Periodistas de Bogotá se celebra el día del periodista en Colombia. Ese día se premiará a los colegas que han presentado sus mejores trabajos durante el año pasado. Felicitaciones colegas.
BLANCO: Mil felicidades a EL NUEVO SIGLO, por sus 90 años al servicio del Periodismo, su dedicación a la verdad la ética y la libertad de prensa.

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