Martes de la luenga lengua. Tatuar, oír-escuchar, complemento indirecto, grabar-gravar

Miguel de Cervantes Saavedra, padre del idioma español

QUISQUILLAS DE ALGUNA IMPORTANCIA 

por  Efraim Osorio López/La Patria

eolo1056@yahoo.com

Resumiendo, todo el que escucha oye, pero no todo el que oye escucha.

Hay quienes escriben Tulúa por Tuluá. Y no creo que lo hagan por ignorancia, sino por alguna anomalía, visual o auditiva, que no sé puntualizar. Quizás ésta sea la razón por la cual el autor de Oasis escribió ‘tatué’ en lugar de ‘tatúe’ en la siguiente frase: “…no permitas que por ver o escuchar noticieros se tatué en tu ser una visión negativa” (LA PATRIA, 30/8/2026). Esa tilde fuera de lugar cambia no sólo el tiempo del verbo –que, por el contexto, debe ser el presente–, sino también el modo –que debe ser el subjuntivo–, así: “…se tatúe en tu ser…”. El verbo ‘tatuar’ se conjuga según el modelo ‘actuar’, en cuya conjugación se disuelven los respectivos diptongos solamente en las tres primeras personas del singular y en la tercera del plural de los dos presentes y en todas las del imperativo. Presente de indicativo: ‘actúo, actúas, actúa; actuamos, actuáis, actúan’. Presente de subjuntivo: ‘actúe, actúes, actúe; actuemos, actuéis, actúen’. Imperativo: ‘actúa, actúe, actúen’. En los demás, conserva los diptongos (actuaba, actué, actuaría, actuase’). Nótese que la disolución de los diptongos es oficio de la tilde. Esta disolución, además, hace que se aumente el número de sílabas de la palabra afectada, lo que hay que tener en cuenta cuando es necesaria la separación  de una palabra, por ejemplo, al final de un renglón (‘ta-tuar’, ‘ta-tú-e’). ***

En la misma cita dice su autor “…por ver o escuchar…”. Mejor, “…por ver u oír…”, porque no siempre el que ‘oye’ ‘escucha’. Durante una conferencia hay asistentes que ‘perciben’ los sonidos que producen las palabras del conferencista, pero no lo ‘escuchan’ por estar entretenidos en otras cosas. Lo mismo sucede en una conversación en la que uno de los contertulios no ‘escucha’ lo que están diciendo sus compañeros por estar distraído, ensimismado en otros pensamientos. ‘Oír’ (del verbo latino ‘audire’, ‘-oír, percibir por el sonido’) significa ‘percibir los sonidos o un sonido en particular’, Con mucha frecuencia nuestro oído ‘percibe’ el sonido, pero no nos damos cuenta de ello, es decir, no lo ‘escuchamos’. Y ‘escuchar’ (del latín ‘auscultare’, ‘-escuchar con atención, atender’) es ‘prestar atención a lo que se dice’. Resumiendo, todo el que escucha oye, pero no todo el que oye escucha. ***

En la oración gramatical, el complemento indirecto pide siempre la preposición ‘a’: ‘Sólo les doy limosna a los más necesitados’. Es patente la falta de la preposición ‘a’ en la siguiente declaración: “Veo que en Chinchiná la agenda la quiere poner el señor que le gustan los carros ajenos” (LA PATRIA, Octavio Cardona, 1/9/2026). Correctamente, “…el señor al que le gustan los…”, porque en esta construcción, el pronombre relativo ‘que’ está en caso dativo (complemento indirecto), que, como lo anoté antes, rige la preposición ‘a’, pues sin ella se convierte en nominativo (sujeto), por ejemplo, ‘…el señor que evitó el atraco’. 

Casa-caza’, ‘cauce-cause’ y ‘cayo-callo’ son palabras que los colombianos pronunciamos de la misma manera, pero que son diferentes, diferencia que la hacen las consonantes. También ‘grabar’ y ‘gravar’, que el columnista de Eje 21 Hernando Arango Monedero confundió en esta oración: “…en cada uno de nosotros quedan los restos de las impresiones que se gravaron de este evento…” (3/9/2026). “…de las impresiones que se grabaron…”, así, porque ‘grabar’ (del francés ‘graver’) significa, en este caso, “dejar algo como un recuerdo, una impresión, un consejo, fijo en el ánimo de alguien”. En cambio, ‘gravar’ (del latín ‘gravare’, ‘-cargar, sobrecargar, abrumar con el peso’) quiere decir “imponer sobre una cosa una carga o contribución o cualquier forma de pago”.

INFRAGANTI Y ZIGZAG

Fundación para el español urgente/RAE

La locución in fraganti se escribe sin ningún tipo de resalte, es decir, sin comillas ni cursiva.

Sin embargo, en ocasiones se encuentran en los medios de comunicación frases como estas: «Cazan ‘in fraganti’ a un butronero en Moratalaz», «Sorprendido ‘in fraganti’ en un robo con fuerza en un comercio» o «Tres detenidos tras ser pillados ‘in fraganti’ cuando robaban cable en una quesería».

De acuerdo con el Diccionario panhispánico de dudas, la construcción in fraganti, que se usa con el sentido de ‘en el mismo momento en que se comete un delito o, por extensión, cualquier acción censurable’, no es una locución latina, sino una expresión modificada de la jurídica latina in flagranti (delicto) (‘en flagrante [delito]’). Se considera, por tanto, ya española y no necesita comillas ni cursiva.

Esta misma obra señala que, a partir de in fraganti, en dos palabras, se ha creado la forma simple infraganti, válida e incluso preferible, y advierte que no son adecuadas, en cambio, las grafías en fraganti, in fragante ni in fragranti (con una erre tras la ge). Se desaconseja también el uso de infragantis, acabado en ese.

Así, en los ejemplos del principio lo adecuado habría sido prescindir de las comillas y habría sido posible, además, emplear infraganti, todo junto.

Los sustantivos zigzag, chachachá, gluglú y otros semejantes, formados por repetición de una sílaba (a veces con cambio vocálico), se escriben en una sola palabra: el zigzag, no el zig-zag ni el zig, zag.

Sin embargo, en los medios de comunicación pueden verse frases como «Un paso de cebra en zig zag para evitar atropellos», «Barcelona aprueba un trazado en zig-zag del tranvía», «El video viral de la orquesta Son Reinas cantando cha cha cha en japonés» o «Tras escurrir el agua por el sumidero, no ha sonado ese glu-glu reglamentario».

Tal como señala la Ortografía de la lengua española, los sustantivos formados por duplicación o repetición de una sílaba (aunque se cambie una vocal) se escriben sin espacios ni guiones intermedios, y así el Diccionario de la lengua española recoge grafías como zigzagchachachágluglútictac.

No obstante, si la repetición se usa únicamente para reproducir un sonido, y no como un sustantivo, se recomienda escribir cada elemento separado por comas. También pueden usarse guiones en aquellos casos en los que el conjunto de las repeticiones se identifica expresivamente como una sucesión continua. Es decir, se escribirá El gluglú del agua, pero El agua hizo glu, glu, glu, glu o El agua hacía glu-glu-glu-glu.

Por tanto, en los ejemplos anteriores lo apropiado habría sido escribir «Un paso de cebra en zigzag para evitar atropellos», «Barcelona aprueba un trazado en zigzag del tranvía», «El video viral de la orquesta Son Reinas cantando chachachá en japonés» y «Tras escurrir el agua por el sumidero, no ha sonado ese gluglú reglamentario».

Por último, parece oportuno recordar que estas palabras llevan tilde o no conforme a las reglas generales de acentuación ortográfica, de modo que se escribe, por ejemplo, gluglú con acento por ser aguda terminada en vocal, pero glu, glu, glu, glu o glu-glu-glu-glu sin tilde en el último término, puesto que es un monosílabo repetido.

En pocas palabras

Todas persona es culpable del bien que no hizo. (Voltaire)

Cualquiera puede simpatizar con las penas de un amigo; simpatizar con sus éxitos requiere una naturaleza delicadísima. (Oscar Wilde).

El auténtico escritor no busca la perfección por vanidad sino por cortesía con el lector. (Nicolás Mora Dávila).

La edad es vida y es orgullo. (Gonzalo Mejìa, médico).

Mientras más peligroso es el  barrio mejores son las empanadas.

Por Jairo Cala Otero / Cultor del español y corrector de textos

1. «El video de Verónica Alcocer donde “ruñe costilla de chivo” por el que la critican en redes». Si en el periódico Vanguardia no hubiesen mostrado el video, esta inexactitud hubiera pasado inadvertida. Pero en él se ve claramente que la exesposa del expresidente de Colombia no ruñe ninguna costilla, lo que hace es roerla. Es distinto. Ruñir es agujerear, es decir, «hacer uno o más agujeros a alguien o algo», según lo indica el diccionario académico. En cambio, la tercera acepción del verbo roer, dice: «Quitar poco a poco con los dientes a un hueso la carne que se le quedó pegada». Esto último fue lo que hizo Verónica Alcocer, según el video que mostró Santiago Alvarán en su cuenta de X, del cual se pegó algún periodista de Vanguardia, sin verificar la semántica empleada. Los diccionarios cerrados son cárceles para las palabras. Además, las comillas empleadas en el título no se necesitaban. Corrección: «En video captaron a Verónica Alcocer cuando roía una costilla de chivo, por lo cual la critican en redes». También cabe con gerundio: «Captaron a Verónica Alcocer royendo una costilla de chivo».

2.- «Una cuchara en ayunas quema 9 kg de grasa abdominal en una semana». Aviso publicitario en algunos periódicos colombianos sobre un supuesto remedio contra la obesidad. Quienes sigan esa recomendación, en una semana se habrán tragado 7 cucharas, lo cual comprometerá seriamente sus vidas; lo más probable es que, en lugar de adelgazarlos, les cauce la muerte. Generalmente, las dietas implican consumir cucharadas de algún compuesto, no cucharas.  

3.- «MinTrabajo sobre aprobación reforma laboral: «No hay ley hasta que no se vote la conciliación»». Noticia de La FM (RCN). Fallas idiomáticas: 1.- Es preferible escribir el nombre completo del Ministerio, en vez de la forma abreviada, que, además, quedó mal escrita porque lleva mayúscula intermedia. 2.- Se desaconseja usar mensajes telegráficos en textos noticiosos: «aprobación reforma laboral». 3.- El no expletivo (que no aporta significado) no se allana al mensaje emitido por el ministro. Título corregido: ««No es ley hasta que se vote la conciliación», dijo el ministro del Trabajo sobre la reforma laboral». Otro: «La reforma laboral será ley cuando se haya votado la conciliación, según dijo el ministro del Trabajo».

4.- «(…) los demandantes piden que se ordene la apertura inmediata de ambos lugares, lo que implica el retiro de las vallas que impidan el acceso directo y común de la Plaza Botero y el Parque Lleras». Una preposición mal empleada  malogra el sentido de una expresión, como sucedió en una noticia de El Espectador sobre el encerramiento de dos parques en Medellín. Errores: 1.- La preposición ‘de’, antecediendo los nombres Plaza Botero y Parque Lleras, indica que esos dos parques están impedidos para acceder a ellos mismos: «(…) acceso directo y común de la Plaza Botero y el Parque Lleras». ¡Fenómeno extraterrestre! En cambio, la preposición ‘a’ ─que es la indicada en la frase─ sí dice que unos ciudadanos piden que se les permita acceder, entrar, a esos parques. 2.- El verbo impedir debe estar en modo indicativo (impiden), no en subjuntivo (impidan). Veamos: «(…) los demandantes piden que se ordene la apertura inmediata de ambos lugares, lo que implica el retiro de las vallas que impiden el acceso directo y común a la Plaza Botero y el Parque Lleras». Ahora sí, ¡sigan, pues!

5.- «Exempleada de Laura Sarabia y víctima de chuzadas rompe el silencio: «Se me acabó la vida»». La conjunción copulativa ye (y), como su agraciado nombre adjetivo lo señala, sirve para hacer cópula, o sea, para unir dos oraciones gramaticales simples. En la frase de la cita, de una noticia de RCN Radio, se sugieren dos personas: la exempleada y la víctima. Realmente es una sola persona. La pilatuna se configuró con la conjunción ye (y), que escribieron erróneamente. Otro error: chuzar (participio, chuzada) es inapropiado porque significa: «Pinchar o herir a alguien con un objeto punzante o cortante». Es la única definición en el diccionario de la RAE para el verbo chuzar. A la exempleada de Laura Sarabia nunca la hirieron, interceptaron sí su línea telefónica; eso no es chuzar sino espiar. El título de RCN Radio debía ser: «Exempleada de Laura Sarabia, víctima de interceptaciones telefónicas, rompe el silencio: «Se me acabó la vida»». 

6.- «Sacerdote recibirá 10 años de prisión por abusar de una niña». ¿Se los darán empacados al vacío, con moño de regalo, o sin ningún adorno? Porque eso de «recibir» es como si el cura hubiese estado esperando la condena. La Justicia no da, no ‘regala’, años de prisión; los impone luego de hacer un juicio legal por una determinada causa delictiva. Los verbos mal empleados, como lo hicieron en el diario Vanguardia en este caso, causan una presentación equivocada del mensaje. Dos: abusar no es lo mismo que violarAbusar podría ser un tocamiento indebido, sin consentimiento (si proviene de un sacerdote, sí que es abuso extremo). En el caso informado por Vanguardia, el asunto era una violación sexual. Corrección: «Sacerdote fue condenado a 10 años de prisión por violar a una niña». ¡Distinto y preciso!

7.-  «Antioquia y Medellín tendrán nuevos integrantes en las Fuerzas Públicas». Título del diario El Colombiano. 1.-Sobraba mencionar a Medellín, puesto que la palabra Antioquia incluye a Medellín, que es su capital. 2.- Lo recomendado y habitual es decir y escribir Fuerzas Armadas, en lugar de Fuerzas Públicas. Entonces: «Las Fuerzas Armadas tendrán nuevos integrantes oriundos de Antioquia».

8.- «La Audiencia Provincial de León (España) ha juzgado este miércoles a un varón acusado de hacerse pasar por Dios y la Virgen María para estafar a una anciana con cerca de 290.000 euros que al parecer padece un trastorno psiquiátrico». Del portal católico ACI Prensa. No cabe duda: muchos humanos están locos, tanto como quienes escriben con expresiones enrevesadas, o «patas arriba». Es fácil deducirlo porque en esta expresión se dijo que el dinero hurtado mediante estafa a una anciana española «padece un trastorno psiquiátrico». Cierto es que muchos se enloquecen por el dinero, pero esta vez los «locos» son los euros por falta de sintaxis en la redacción. Leámoslo al derecho, con cordura: «La Audiencia Provincial de León (España) juzgó este miércoles a un varón acusado de hacerse pasar por Dios y por la Virgen María, para estafar, con cerca de 290 000 euros, a una anciana que, al parecer, padece un trastorno psiquiátrico».

9.- «Según el Juzgado 15 Penal Del Circuito Con Función De Conocimiento, existen pruebas suficientes para establecer que Colina, que hacía parte de una banda delincuencial, le causó la muerte a la Castillo al dispararle con un arma de fuego para despojarla de sus pertenencias». Sobre el asesinato de la periodista Natalia Castillo, asesora de comunicaciones de la ONU, el Muro de Patarroyo publicó esta frase con dos claros errores: 1. Se excedieron en el uso de iniciales mayúsculas para el nombre del Juzgado. 2. Resulta irrespetuoso llamar de modo despectivo a la occisa (a la Castillo), cuando se puede identificarla correctamente. Corrección: «Según el Juzgado 15 Penal del Circuito, con función de conocimiento, existen pruebas suficientes para establecer que Colina, que hacía parte de una banda delincuencial, le causó la muerte a Natalia Castillo, al dispararle con un arma de fuego para despojarla de sus pertenencias».

10.- «La lectura nos abre las puertas del mundo que te atrevas a imaginar». Sí, es muy cierto; la lectura deja grandes beneficios, entre otros, el de aprender a redactar bien, aunque no todos los lectores lo asimilan. En esta frase, de un mensaje que circula por Whatsapp, se combinaron erróneamente las formas personales de los verbos: nos, de nosotros, con te, de tú (segunda persona del verbo). Corrección: «La lectura nos abre las puertas del mundo que nos atrevamos a imaginar». También: «La lectura te abre las puertas del mundo que te atrevas a imaginar».

11.- «Ejército denuncia 4 militares secuestrados en Tambo, Cauca». La cuarta acepción del vocablo ‘militar’ lo define así el diccionario: «Persona que pertenece a las Fuerzas Armadas de un país». Una de esas fuerzas en Colombia es el Ejército. Por ende, quien tiene vínculo con el Ejército es militar (sea hombre o mujer). Este título del portal La Silla Vacía redunda al referirse a ‘Ejército’ y ‘militares’ en la misma frase. Además, la construcción oracional indica que el Ejército denunció a cuatro de sus miembros que fueron secuestrados, lo cual resulta absurdo porque ellos fueron las víctimas, no los autores de ese delito. El Ejército informó sobre ese secuestro, que es distinto a denunciar. Título más diciente: «Cuatro militares fueron secuestrados en Tambo, Cauca».

12.- «Consternación por menor de 14 años que fue puñalada por su pareja en Cocorná, Antioquia». Título en el periódico El Colombiano. 1.- La contumacia en el uso de la locución «menor de (…) años» es característica de cientos de periodistas colombianos. Menor significa que no ha llegado a la mayoría de edad (18 años, en Colombia). Además, el diccionario consigna: «Menor: Dicho de una persona: Que tiene menos edad que otra». Menos de 14 indica que la víctima tendría otra edad. ¿Cuál? Ni los autores del error podrán responder. 2.- El participio preciso para indicar que alguien fue herido con un puñal u otra arma semejante es ‘apuñalado (a)’; en esta cita quedó amputada esa palabra. Sin «apuñalamientos» contra el idioma: «Consternación por apuñalamiento a niña de 14 años por su pareja en Cocorná, Antioquia».

13.- «Sé que el mal hábito de un consumo excesivo de alcoholdrogas recreacionales y del tabaco, no solamente afectan a la creación de nuevas células sino que las destruye»Esta frase «adornada» de solecismos es de quien se identifica como coach Tito en la página es.quora.com. Veamos los reveses: 1.- Obviamente, no es buen hábito el consumo excesivo de sustancias nocivas para la salud. Sobra decir que ese es un «mal hábito». Además, no es propiamente alcohol lo que mucha gente bebe, sino licor; alcohol es el vocablo genérico que muchos le dan para enfatizar en su efecto perjudicial. 2.- Al decir «del tabaco» se hace referencia a un tabaco específico, lo cual no es cierto; es toda clase de tabacos, pero procesado en cigarrillos. 3.- Ninguna sustancia alucinógena es recreacional, todas son adictivas, por ende, nocivas para la salud. La recreación eficaz, auténtica, sí alienta la salud mental. 4.- Hay discordancia de número gramatical entre hábito y afectan. 5.- Sobra la preposición ‘a’ después del verbo afectan. 6.- Faltó la coma después del sustantivo células. Al quitar el alcohol y la estela alucinante en la expresión obtenemos: «Sé que el consumo excesivo de licordrogas alucinógenas y cigarrillos no solamente afecta la creación de nuevas células, sino que las destruye».

14.- «La fiscalía también solicitó un informe sobre los esfuerzos para restituir los derechos de las madres adolescentes recién nacidas y de 15 años». ¡Para Ripley es esta presentación del Diario del Huila! 1.- Al escribir sobre la mutilación genital a mujeres indígenas de Risaralda, indicaron que se la practican a «madres adolescentes recién nacidas». Un fenómeno tal solamente se da en la cabeza de un redactor superdistraido. 2.- Los nombres propios, como Fiscalía, se escriben siempre con inicial mayúscula. Enderecemos este fenómeno lingüístico: «La Fiscalía también solicitó un informe sobre los esfuerzos para restituir los derechos de las madres adolescentes de 15 años y de las niñas recién nacidas».

15.- «(…) trabajó por muchos años en la gobernación de Manizales, a quien con tanto amor bautizó El PalacioAmarillo (…)». De Claudia Helena Correa Giraldo en El Muro de Patarroyo, en referencia al fallecimiento del periodista Orlando Cadavid Correa. 1.- No existe la «Gobernación de Manizales», existe la Gobernación de Caldas (solamente los departamentos tienen Gobernaciones). 2.- El pronombre relativo quien no cabe para designar entidades ni edificios. En otro párrafo de su artículo, Claudia Helena escribió: «Orlando el que yo conocíel que no le importaba las cosas materiales, siempre fue amante de lo tradicional, nunca le gustó la tecnología». Faltó la coma después del nombre Orlando y en vez del artículo el debió escribir el pronombre relativo quien. Dos, el error «el que» se repitió en la segunda oración. Tres, el pretérito imperfecto del verbo importar está en singular, debió ser en plural (importaban). Reconstrucción de todas las faltas: 1.: «(…) trabajó por varios años en la Gobernación de Caldas, cuya sede, con tanto amor, bautizó «El palacio amarillo (…)». 2.: «Orlando, a quien yo conocí, a quien no le importaban las cosas materiales, siempre fue amante de lo tradicional, nunca le gustó la tecnología».

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Directores Orlando Cadavid Correa (Q.E.P.D.) y William Giraldo Ceballos. Exprese sus opiniones o comentarios a través del correo: williamgiraldo@revistacorrientes.com

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