Martes de la luenga lengua. Entorno a-en torno, mantener, aun-aún

Español /IDISC

QUISQUILLAS DE ALGUNA IMPORTANCIA 

por  Efraim Osorio López (La Patria)

eolo1056@yahoo.com

Sea de esto lo que fuere, la tilde hace la diferencia, una diferencia muy grande.   

El ‘torno’ (del latín ‘tornus-i’, -‘aparato para tornear’, del griego ‘tornos’, -‘giro, vuelta’), además de ‘máquina’ (de varias clases) y otras acepciones, significa “vuelta alrededor, movimiento circular o rodeo”. De aquí, la locución ‘en torno a’ (‘alrededor de’), que no debe confundirse con ‘entorno’, como lo hizo el columnista Jorge Enrique Pava Quiceno en la siguiente oración: “…se junta en un solo grito de orgullo ciudadano entorno a volver a hacer de la ciudad esa joya maravillosa digna de mostrar al mundo” (Eje 21, 4/8/2026). “…en torno a volver a hacer de la ciudad…”, es decir, “…alrededor de volver a…”. Algunos derivados, ‘torneador, tornero, tornillo, tornadizo, contorno’ y ‘entorno’, que comprende todas las personas, cosas y circunstancias que nos rodean y que de alguna manera influyen en nuestro comportamiento. Nota: el ‘torno’ es también un aparato circular de madera con compartimentos por donde pasan los alimentos de la cocina al refectorio en conventos e instituciones semejantes. Nota: ‘Refectorio’: “En las comunidades y en algunos colegios, habitación destinada para juntarse a comer” (El Diccionario). ***

Como ‘iniciar’, del que escribí hace poco, el verbo ‘mantener’ es exclusivamente ‘transitivo’, nunca ‘intransitivo’. La violación de esta norma es frecuente, no sólo en el lenguaje coloquial, sino también en el escrito, como en el siguiente texto: “Voluntarios y personal capacitado mantiene en la zona para despejarla” (Destacado, LA PATRIA, Remoción de escombros y esperanza en El Cable, 14/8/2026). ‘¿Qué mantienen?’, es la pregunta obligada. En esa oración, y para expresar cabalmente la idea del redactor, el verbo debió usarse en su forma pronominal, de este modo: “Voluntarios y personal capacitado se mantiene en la zona…”, y en plural, porque el sujeto es plural (voluntarios y personal). Elemental. El verbo ‘mantener’ (del latín ‘manu tenere’, -‘sostener con la mano’) significa primordialmente “sujetar o sostener algo para que no se caiga”. Tiene muchas otras acepciones, como en la frase tratada, en la que quiere decir ‘permanecer en un lugar’ (‘se mantiene en el parque’). También, ‘sostener económicamente a alguno’, ‘permanecer en una relación’, ‘conservar algo en el estado deseado’ (‘mantiene caliente la comida’), ‘perseverar en una idea’ (se mantiene en sus trece’), etc. Sinónimos, ‘alimentar, nutrir; amparar, apoyar, sostener; conservar, entretener, proseguir; perseverar, resistir, cerrarse a la banda’. Como todo verbo, cuando el sujeto es indeterminado, se conjuga en plural: ‘en Manizales mantienen limpias las calles’. ***

‘Aun’, adverbio de modo, átono y monosílabo, significa ‘incluso, hasta’ (‘aun en medio de la escasez hay quienes viven optimistas’). ‘Aún’, adverbio de tiempo, tónico y bisílabo (la tilde disuelve el diptongo), quiere decir ‘todavía’ (‘aún se sienten las secuelas del terremoto’). De esto escribí hace poco, Lo repito hoy, porque es frecuente la confusión de estos dos adverbios, y para hacer hincapié en la importancia de la tilde. El editorialista de El Tiempo, nadie menos, escribió: “La reconstrucción, aún en medio del luto, es una oportunidad para salir más fortalecidos” (El Tiempo, editorial, destacado, 16/8/2026). Aunque con alguna duda, me parece que la idea del redactor debió ser expresada con el adverbio de modo (‘aun’), no con el de tiempo (‘aún’), pues posiblemente quiso decir que ‘hasta en medio del luto, la reconstrucción debe ser una oportunidad…’. Sea de esto lo que fuere, la tilde hace la diferencia, una diferencia muy grande. Además, se le dice ‘tilde’ a la virgulilla o trazo pequeño que lleva la ‘eñe’. Y es también una tacha o nota denigrante que se le atribuye a una persona o a una cosa.

San, santa, santos

PorFundéu/RAE

Los tratamientos san, santo y santa, cuando no forman parte de un nombre propio, se escriben con minúscula.

Sin embargo, pueden encontrarse ejemplos como estos en los medios de comunicación: «El papa León XIV visita Asís, la tierra de San Francisco», «Así era el verdadero rostro de Santa Teresa de Jesús» o «La vida de Santa Laura Montoya llega a las librerías con la novela La mujer que abrazó la selva».

La Ortografía de la lengua española indica que los tratamientos, que son apelativos que se usan para dirigirse o para aludir a una persona, se escriben con minúscula inicial, ya que son adjetivos o nombres comunes. Así, no es apropiado escribir los antenombres (es decir, aquellos tratamientos que siempre se anteponen al nombre propio), como san, santo/a, don, doña…, con mayúscula.

De esta forma, en los ejemplos iniciales, lo adecuado habría sido escribir «El papa León XIV visita Asís, la tierra de san Francisco», «Así era el verdadero rostro de santa Teresa de Jesús» y «La vida de santa Laura Montoya llega a las librerías con la novela La mujer que abrazó la selva».

En cambio, la obra antes mencionada señala que estos términos sí se escriben con mayúscula cuando no funcionan como tratamientos, sino que forman parte de un nombre propio, como puede ser un topónimo, el nombre de un monumento o de una festividad; por ejemplo: «Vivió dos años en San Francisco», «Nos vemos en la plaza de Santa Catarina» o «Empieza el veranillo de San Miguel».

También van con mayúscula las abreviaturas de estas voces: S. Francisco, Sta. Teresa, Sto. Tomás…

Por último, se recuerda que el tratamiento san se escribe sin tilde, pues los monosílabos no se acentúan, salvo aquellos a los que les corresponde la tilde diacrítica.

Groucho Marx. Foto Zarcopaic.com/Yahoo

EN POCAS PALABRAS (DE GROUCHO MARX)

Si un dia te sientes inútil y deprimido recuerda que fuiste el espermatozoide más veloz de todos. (Groucho Marx)

Por qué debo preocuparme por la posteridad? ¿Qué ha hecho la posteridad por mí?»
El matrimonio es la causa principal del divorcio

El humor es la razón cuando se ha vuelto loca.

Prioridad: Hay cosas más importantes que el dinero pero son muy caras

ESPAÑOL CORRECTO

Por Jairo Cala Otero / Cultor del español y corrector de textos

1.- «La otra entrevista que ha levantado polémica por parte del director de la Policía fue la concedida a Semana». En realidad, la polémica la generó entre la población colombiana la entrevista, no el director de la Policía, como decía esta construcción gramatical de la página de Noticias Caracol Televisión. La manía de usar la locución «por parte de…»acarrea esta clase de descalabros lingüísticos. Si la sintaxis hubiese sido aplicada, la oración correcta habría sido: «La otra entrevista al director de la Policía que levantó polémica fue la que él concedió a la revista Semana».

2.– «La presentadora de Día a Día sido tendencia durante las últimas semanas por su relación con el piloto Jamil Farah. Por ahora, ninguno de los dos ha publicado una foto oficial donde aparezcan juntos en sus redes sociales(…)»De la revista Vea en una nota sobre Carolina Cruz, presentadora de la televisión colombiana. Fallas: 1.- Quedó sin teminar la primera oración: «Día a Día sido…». Además, se usó la voz pasiva; la indicada es la voz activa: es tendencia.2.- La foto ‘oficial’ no será posible, sencillamente porque esa relación sentimental no es gubernamental, sino muy personal, muy privada. Solamente es ofiial lo que se refiere al Gobierno. En el mundillo periodístico colombiano se agita el error de creer que todo cuanto se hace público es oficial’. No, apenas lo son los actos del Gobierno. 3.- No es necesario que Carolina y Jamil aparezcan «juntos en las redes sociales». Enmendada, la frase correcta es: «La presentadora de Día a Día es tendencia en las últimas semanas por su relación con el piloto Jamil Farah. Por ahora, ninguno de los dos ha publicado en sus redes sociales una foto en la que aparezcan juntos (…)».

3.- (…) hizo presencia la policía de carretera, junto con funerales la basílica de Garzón, para realizar el respectivo levantamiento del cuerpo, donde finalmente fue llevado a Medicina legal, para realizar la correspondiente identificación». Del Diario del Cauca. De lejos se nota que quien redactó este fragmento noticioso no tiene idea del uso apropiado de las mayúsculas ni de los adverbios. Fallas: 1.- Está mal escrito el nombre de la división de la Policía: es Policía de Carreteras (en pural, además). 2.- Los nombres de las empresas se escriben con iniciales en mayúscula: Funerales La Basílica. 3.- Quedó medianamente correcta la escritura de Medicina Legal. Enmienda: (…) hicieron presencia unidades de la Policía de Carreteras y empleados de Funerales La Basílica, de Garzón, para realizar el respectivo levantamiento del cuerpo. Por último fue llevado a Medicina Legal para su identificación». 

4. «¿Fajardo se está patraseando? Estaría abierto a medirse en una consulta interpartidista (…)». No existe, ni en el diccionario académico ni en el diccionario de americanismos, la palabreja ‘patrasear’, que se usó en esta frase del diario antioqueño El Colombiano. Generalmente la emplean los gamines y los drogadictos, ese es su lenguaje arrabalero; pero en periodismo es una presentación deslucida tal vocablo del lumpen. Una decisión que se revierte puede citarse con verbos como desistir, revocar, declinar, abandonar, renunciar, dejar, cejar, abdicar, ceder desentenderse. Por lo visto, el problema es de pobreza léxica en algunos redactores. Título habilitado: «¿Fajardo abandonaría su aspiración? Estaría abierto a medirse en una consulta interpartidista (…)».

5.- «El gran remedio a la indiferencia universal de este santo». En Aleteia, página católica, en referencia a Pedro Julián Eymard. La indiferencia universal no es del santo, ello suena a contrapelo de las virtudes por las cuales fue canonizado. El problema es escribir sin sintaxis (en desorden), pues una idea puede resultar torcida, como ocurrió en este caso. En el texto, en cambio, sí se escribió correctamente: «San Pedro Julián Eymard era consciente de que existía una indiferencia universal, por eso propuso un gran remedio que sirve para solucionar todos los problemas». Enmienda del título, con sintaxis y mención del personaje: «El gran remedio de san Julián Eymard contra la indiferencia universal».

6.- «El uniformado destacó que el automóvil Chevrolet Tracker fue identificado gracias a los registros de las cámaras de seguridad y los daños que presentaba el mismo en la parte delantera». Los daños no pudo haberlos tenido otro automotor, solamente el que ya había sido identificado plenamente por la Policía. El sentido común también es un factor primordial a la hora de escribir. El giro «el mismo» significa el idéntico, el igual, pero no encaja en situaciones como esta que trató de describir el redactor a cargo en el diario Vanguardia. ¿Qué cosa tenía daños? ¡El automóvil! Así lo dice en la oración que antecede. Corrección: «El uniformado destacó que el automóvil (…) fue identificado gracias a los registros de las cámaras de seguridad y a los daños que presentaba en la parte delantera». 

7.- «El presidente (…) anunció que decidió suspender el cese al fuego bilateral con las disidencias de las Farc». Del diario Vanguardia (Bucaramanga). 1.- Un jefe de Estado no suspende el cese del fuego porque él no combate; lo hacen las Fuerzas Armadas por una orden suya. 2.- Las siglas (como FARC) que no pasen de cuatro letras se escriben en mayúsculas sostenidas. La necedad de los noveles periodistas torció la norma por razones moralistas: dicen que escriben así esa sigla para no hacerle «propaganda» a la subversión. Pues si ese es el propósito, es muchísimo mejor que no la escriban nunca; sería lo más sensato e inteligente que hicieran. ¡En mayúsculas o en minúsculas la sigla se lee y significa igual! ¿No lo habrán notado los redactores tercos? 3.- «Anunció que decidió suspender…» es un alargamiento inútil. El lenguaje directo es el mejor. Corrección: «El presidente (…) ordenó la suspensión del cese al fuego bilateral con las disidencias de las FARC».

8.- «Contactaba a sus víctimas entre hombres y mujeres por aplicaciones de citas para luego de ganarse su confianza, darles escopolamina y robarles sus pertenencias». De la página de Noticias Caracol Televisión. Deslices: 1.- Hay un inciso gramatical (oración explicativa) que el redactor desconoció: «hombres y mujeres»; por lo tanto, debe escribirse ente comas. 2.- La secuencia es agramatical, hay desorden. Corrección: «Por aplicaciones de citas contactaba a sus víctimashombres y mujeresy luego de ganarse su confianza les suministraba escopolamina; así las neutralizaba para enseguida robarles sus pertenencias».

9.- «A tres días de una elección presidencial que parece encaminada a producir un cambio político profundo en Colombia, la Fiscalía de Luz Adriana Camargo ha decidido acusar al presidente Álvaro Uribe Vélez». De María Clara Posada Caicedo en un artículo de opinión publicado en el diario El Colombiano. Errores: 1.- Después del adjetivo presidencial debió escribir la coma. 2.- La Fiscalía no le pertenece a la persona que desempeña la función de orientarla. Ajustada a la realidad, la frase es: «A tres días de una elección presidencialque parece encaminada a producir un cambio político profundo en Colombia, la Fiscalía General de la Nación decidió acusar al expresidente Álvaro Uribe Vélez».

10.- «Sismorresistente no, antisísmico». De un lector de la revista Semana que corrigió al escritor Héctor Abad Faciolince, quien escribió la primera de esas palabras en referencia a la falta de construcciones que resistan los temblores de Tierra. No cabe tal corrección porque las dos palabras no sólo son correctas en español sino que significan lo mismo. Son sinónimas mutuamente. El diccionario contiene las siguientes definiciones: 1.- Sismorresistente: «Adjetivo. Construido para resistir terremotos». 2.- Antisísmico: «Adjetivo. Diseñado para resistir los movimientos sísmicos. (Un edificio antisísmico)».

11.- «La gravedad de los golpes le habrían causado una peritonitis y dos paros cardiorrespiratorios». De una informacion en el diario El Tiempo. La ignorancia supina del redactor sobre cómo se hacen las concordancias gramaticales salta a la vista. La hizo entre ‘golpes’ y ‘habrían’, pero es error. Era entre ‘gravedad’ y ‘habría’ (en singular): «La gravedad de los golpes le habría causado una peritonitis (…)». También pudo optarse por eliminar la calificación del caso: «Los golpes le habrían causado una peritonitis y dos paros cardiorrespiratorios».

12.- «Hasta el pasado 15 de abril pasado se contabilizaban 86 denuncias». Título noticioso del diario Vanguardia. Errores: 1.- Se repite el vocablo pasado. 2.- Las denuncias no se contabilizan, de ellas se llevan estadísticas. Corrección: «Hasta el 15 de abril pasado se habían registrado 86 denuncias».

13.- «Yo no me invento las normas, yo no soy el que las hago, soy el que las aplico». Según una noticia de El Tiempo, la expresión corresponde al ex fiscal general de Colombia Francisco Barbosa. 1.- Expresión agramatical. Da pena ajena que un jurista diga que las normas pueden inventarse. ¡Qué esperpento! 2.- Los modos de los verbos ‘hacer’ y ‘aplicar’ están mal aplicados. Corrección: «Yo no creo las normas, yo no soy quien las hace, apenas soy quien las aplica».

14.- «Todos estamos unidos en sacar a Colombia adelante». Del expresidente de Colombia Iván Duque Márquez, según noticia publicada por El Tiempo. Ojalá que también se unieran muchos más ciudadanos para hablar y escribir bien. Falla la preposición ‘en’ porque la necesaria en esta frase es la preposición ‘para’: «Todos estamos unidos para sacar a Colombia adelante».

15.- «Totalmente exclusivo de (…)». Un medio radial aportó esta frase errónea. Deslices: 1.- El adverbio ‘totalmente’indica que abarca lo absoluto, el todo. 2.- ‘Exclusivo’ significa que no hay nada o nadie más inmiscuido en algún asunto; significa dominio y cubrimiento total. Usados juntos, los dos términos configuran una redundancia. Es obvio que no existen exclusividades a medias o parciales. Tampoco hay nada que sea «medio total». Esta clara redundancia debió evitarse. Recordamos aquí lo anotado en un boletín anterior con la expresión «totalmente gratis», que muchos se empeñan en usar. No es necesario el adverbio ‘totalmente’, por más que se quiera enfatizar que algo no costará ni un céntimo. La palabra gratis se explica sola: que no cuesta nada. Como tampoco cuesta nada el más útil método para mejorar el uso del idioma: pensar antes de hablar y escribir; o consultar un diccionario, si existiesen dudas. La frase correcta es: «Exclusivo de…).

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Directores Orlando Cadavid Correa (Q.E.P.D.) y William Giraldo Ceballos. Exprese sus opiniones o comentarios a través del correo: williamgiraldo@revistacorrientes.com

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