Punta de lanza. ¡Punto de quiebre sicológico!

A la izquierda, Maria Claudi Tarazona. A la derecha Maria Fernanda Cabal.

Por Senén González Vélez

Toronto, Canada

La controversia que ha surgido por el caso entre María Fernanda Cabal y María Claudia Tarazona, no se le debe dar importancia política, sino un tratamiento humano, generoso, comprensivo, y hasta misericordioso, porque todo lo que ha sufrido Claudia, es tan impactante, que genera efectos posteriores, que dejan insospechables secuelas, debido a la tragedia inesperada del asesinato de su esposo, aun sin conocerse los autores intelectuales.

Es preferible dejar pasar el viento para que se lleve el desaire o el airado reclamo, si es que lo hubo, que lo dudo, porque visto desde cualquier ángulo que se le mire, no tiene coherencia, porque el escenario no se prestaba para semejante situación, sobre todo de la amiga de bancada, como lo era María Fernanda de Miguel. Cosa distinta y que sería más aceptable, si ocurre la reacción violenta o despreciativa de parte de los deudos, porque les asiste el derecho a rechazar con dureza la presencia del Gobierno y del mismo Presidente en el sepelio, como en efecto así ocurrió. Yo hubiera hecho lo mismo, y quizás tratándose de Petro, peor.

De lo que si estoy seguro es que el mismo Miguel en vida, evitaría cualquier mal entendido, si eso es motivo o causal de una polarización dentro del corazón del Centro Democrático, y más, en estas instancias, en que la suerte del país no está clara, por lo que es imperativo sortear con diplomacia y buen tacto cualquier impasse que surja.

Ambos videos los escuché y los vi. El de Claudia, me irradió, a simple vista, su punto de quiebre sicológico, y, con toda razón. Esa dama, debe tener un agotamiento impresionante, a tal extremo, que sobrepasa los linderos del control y la fuerza de voluntad.

En el explicativo de María Fernanda, además de verle un rostro apenado, inocente, dolido, solo le escuché en el de la alharaca virtual, que tenía un micrófono después de habérselo hecho notar Claudia, y María Fernanda, percatada de la observación, se lo quitó haciéndole ver que era usual, cuando tiene al frente los medios de comunicación. Eso es prudente, para seguir en las entrevistas con coherencia.

La pregunta e inquietud que me asiste, es, ¿por qué le preocupaba tanto a la informante de Claudia el micrófono? ¿Qué premeditación estaba de por medio; ¿algún reclamo, pero…de quien para quién?.

Es ahí donde está el problema: el efecto pudo ser la forma como seguramente se le informa lo del micrófono a Claudia, que pudo haberse dicho de manera sinuosa que la predispuso para el reclamo.

Claudia y María Fernanda, estoy seguro, que Miguel Uribe que fue un joven integral en todo sentido de la palabra; con valores éticos, y gran miembro de familia, que de verdad nos hace falta, y que jamás querría una fractura por un mal entendido en estos momentos críticos de la Nación.

Estas incómodas situaciones, me han invitado a escribir esta nota que solo tiene el ánimo de invitarlas a olvidar y superar el impasse, y no sumarle ni propiciarle al país más odios de los que en el ambiente gubernamental recorren los espacios de la Nación.

Tenemos que recurrir a la tolerancia para la diversidad de opiniones, ganando los espacios con argumentos y respuestas contundentes.

Los puntos de quiebre sicológicos obedecen a una serie de cargas emocionales tan impactantes que perturban la mente humana, que en ocasiones, son tan desproporcionadas, que, al relatar lo ocurrido, lo sentido o lo visto, se genera el efecto espejo, que es ver en uno mismo la rabia que se siente por otro, y que al incrementarse la sensación por prevención o desprecio, se colapsa ante el estrés acumulado e impide al individuo controlar sus emociones que luego, involuntariamente o por efectos del subconsciente, se los transfiere a otra persona, a quien por algún motivo desconocido, la estima no agradable, como rival o como enemigo.

Esta apreciación para referirme al lamentable mal entendido entre María Claudia y la senadora María Fernanda, a quien conozco personalmente, y a quien puedo definir como una mujer de actuar frentero, pero prudente, además muy inteligente. Por eso no la veo en un escenario de chisme, o de sembrar cizaña y reclamos. Todo lo contrario. La defino como la mujer con temple de acero, que no se inmuta, pero que trata humanamente y con guante de seda.

Abrigo la esperanza que se supere el incidente, para que honren a Miguel que deseaba vencer a Petro, con todos unidos, y sin divergencias internas, que nos lleven a la polarización.

Hablo a nombre propio, porque no pertenezco al Centro Democrático, soy liberal independiente; pero amo a mi Colombia libre y en democracia, no en desgracia y menos en esclavitud.

Sobre Revista Corrientes 5473 artículos
Directores Orlando Cadavid Correa (Q.E.P.D.) y William Giraldo Ceballos. Exprese sus opiniones o comentarios a través del correo: williamgiraldo@revistacorrientes.com