QUISQUILLAS DE ALGUNA IMPORTANCIA
por Efraim Osorio López
eolo1056@yahoo.com
De este asunto, como de tantos otros, ya he hablado en apuntaciones anteriores
No son lo mismo ‘torno’ y ‘entorno’. La columnista de LA PATRIA Jeniffer Cotacio Monsalve finalizó su artículo de la siguiente manera: “No busquemos soluciones cuando el daño ya está hecho, asegurémonos que la niñez crezca en tornos digitales seguros” (5/9/2025). Correctamente, “…asegurémonos de que la niñez crezca en entornos digitales seguros”, porque el ‘entorno’, no el ‘torno’, sí expresa la idea que la redactora quiso exponer, a saber, todo aquello que rodea a los niños, como sus amigos, sus familiares y todas las circunstancias que influyen en su crecimiento, educación y comportamiento. En una sola palabra, su ‘ambiente’. El ‘torno’, en cambio, es una ‘máquina’ o un ‘torniquete’, como el que se ve en las busetas o en las entradas a determinados lugares. Es también una “vuelta alrededor, movimiento circular o rodeo”. De aquí, las locuciones preposicionales ‘en torno a’ y ‘en torno de’, que significan ‘alrededor de’. Y esto, sin hablar del ‘queísmo’, que yo llamo ‘miedo al dequeísmo’, en el que cayó en su frase ‘asegurémonos que…’ en lugar de ‘asegurémonos de que…’, tema que traté la semana pasada. ***
De este asunto, como de tantos otros, ya he hablado en apuntaciones anteriores. Me refiero a la apócope del término ‘tanto’ (adverbio o adjetivo), ‘tan’, que se emplea únicamente cuando precede inmediatamente a un adjetivo o a un adverbio, por ejemplo, ‘tan caritativo como san Vicente de Paúl’ y ‘tan bien hecho que…’. Es corriente la expresión incorrecta ‘tan es así’, como la utilizó –según un radioescucha– el doctor Álvaro Gómez Hurtado, cuya voz fue reproducida en La W Radio (1/9/2025). Y es incorrecta pues precede al verbo ‘ser’, no a un adjetivo ni a un adverbio. Castizamente, ‘tanto es así que’ o ‘tan así es que’. Detalles de nuestro idioma. ***
Y hablando de apócopes, es muy común, cuando se trata de porcentajes, el empleo equivocado de la apócope del numeral cardinal ‘uno’, ‘un’, como lo hizo un reportero de la FM radio, que así se expresó: «… el sesenta y un por ciento…» (1/9/2025). “…el sesenta y uno por ciento…”, sin duda. Y se oye también con frecuencia –y se lee– esa apócope cuando hablan o escriben acerca de una cantidad numérica de nombres femeninos, por ejemplo, ‘el derrumbe destruyó veintiún casas’, cuando lo correcto es ‘veintiuna casas’. Nota: en los porcentajes, aunque la Academia de la Lengua acepta la apócope de ‘ciento’ –‘cien por ciento’–, me parece que en el lenguaje culto debe conservarse el número completo, ‘el ciento por ciento’, más armonioso y expresivo. ***
En las noticias del mediodía de RCN (9/9/2025), en el segmento dedicado a los derrumbes que impiden el paso hacia Villavicencio, uno de los encargados de su recuperación, dijo: “Se ha removido la mayoría de tierra”. Castizamente, “…la mayor parte de tierra”, porque, como el término ‘mayoría’ se refiere a una cantidad numérica de personas o cosas, y no a una masa, su complemento debe expresar ese número de personas o cosas, por ejemplo, ‘la mayoría de los colombianos es trabajadora’ o ‘la mayoría de los colombianos son trabajadores’*. En efecto, en este caso, ‘mayoría’ es la “parte mayor de las personas que componen una nación, ciudad o cuerpo”, como también ‘la parte mayor de un número de las cosas que se expresan’, verbigracia, ‘la mayoría de las piedras preciosas son de difícil adquisición’. *Concuerda con el verbo en singular o en plural por ser nombre ‘colectivo’, intrínsecamente plural.
Queríamos – queremos- mucho a Gloria
Por Óscar Domínguez Giraldo
Cuando la vi por vez primera “supe que me estaba destinada mejor dicho que yo era el destinado”, como en el verso de Benedetti. El encuentro fugaz terminó en matrimonio, dos hijos, cuatro nietos y una vida que convirtió en obra de arte, siguiendo a los estoicos. A sus 74 años y monedas, esta sagitariana se volvió eternidad. “Estando los dos estábamos todos”, nos currucuteábamos al oído.
Alguna vez pensé que a esta mujer excepcional, imprescindible, “le estaba prohibida la muerte”. Cuando la despedimos en la Iglesia de la Niña María, sector de Zúñiga, en Envigado, le dijimos en coro que la queremos, extrañamos, necesitamos y agradecemos. No lloramos ni lamentamos su muerte porque dejó el mundo mejor de lo que lo encontró, resumió el párroco Bernardo Restrepo.

Nos sentimos muy acompañados de familiares y amigos durante sus días difíciles. Estrepitosos agradecimientos al personal de la salud de las clínicas Pablo Tobón Uribe y Las Américas. Y a los integrantes del programa “Unidad de cuidados paliativos Presentes” que la mimaron en su ocaso.
Cuando tropecé con ella tenía 16 años, superávit de sueños, déficit de kilos y una falda corta que alborotaba la libido del macho alfa. Desempeñó su oficio de mujer las 25 horas del día. Coquetería, feminidad, fragilidad, Gloria Luz Duque Ochoa te llamaría.
Los hijos, Andrea y Juan, y por orden de aparición los nietos Mateo y Patrick George, Sofía Mo e Ilona Lu, son la prolongación de las juniniadas y septimazos bogotanos de sus taitas. Los yernos Josephine y Joshua forman parte de nuestra piel.
Se excedió en lealtad, fidelidad, solidaridad. También se lució en su intensa vida laboral. Solía acompañar a sus familiares y amigos hasta el cadalso. Se ahorcaba con ellos si era necesario. Vivió éticamente, sin estridencias moralistas. Estuvo tan ocupada dándose al prójimo, que no tuvo tiempo de pensar en ella.
Este “pájaro libre” nos puso una talla muy alta. La veré en cada coma o tilde que ponga en mis escritos. Será mi manera de rendirle tributo pemanente.
Yo que disfruté con ella 57 años, la encontraba amorosa, tierna, elegante, inspiradora, sensual, exquisita, sanadora, frágil, libre, progresista, todera, atenta, anfitriona, amable, risueña, gocetas, soñadora, sexapilosa, experimentada, gloriosa, ética, espiritual, rumbera, querida, consejera, comprensiva, sicóloga, maestra, amiga, cómplice, irrepetible, imprescindible, comprensiva, sensible, luchadora, pintora, emprendedora, acogedora, dulce, madre, abuela, tia, gourmet, amante, entusiasta, creativa, chef, caritativa, desinteresada, solidaria, compañera, conversadora, lanzada, dinámica, ordenada, práctica, innovadora, íntegra, leal, aguantadora, berraca, viajera, frentera, tolerante, médica, mamagallista, protectora, gurú, cálida, observadora, familiar, fiel, firme, detallista, linda.
Nuestro hijo Juan, el Samurái, dijo en su obituario: “Fue en parte a través de sus enseñanzas y amor, en su cruzada de toda la vida por ayudar sin mirar a quién, que aprendí que el sentido, el significado de la vida son los demás, particularmente aquellos que amamos y que nos aman, y aquellos que nos necesitan y a quienes necesitamos. De sus enseñanzas y de su ejemplo inferí el siguiente credo: que no soló debemos tratar a los demás como queremos que nos traten, sino que hay que tratarlos como ellos quieren que los tratemos”.
Andrea Cotela, la hija, leyó un bello poema cerca de sus cenizas y del último óleo que pintó: Mi río/Mi mar/ Mi lago de líquido amniótico /Mis raíces /Mi árbol/ Mis hojas al viento /Mis alas de mariposa/ Mis rayos de Luz…

DESCACHADAS IDIOMÁTICAS
Por Jairo Cala Otero // Corrector de textos
1.- «Encontraron otro cuerpo embolsado en una calle de Rionegro». Título en la página del canal de televisión Teleantioquia, en noticia firmada por Valentina Muñoz Bernal. Al usar los verbos es aconsejable examinar primero, mediante la consulta al diccionario, si sus definiciones encajan en las oraciones que se redactarán. Ese es el caso de embolsar, que la mayoría de personas asume como «meter cualquier cosa en una bolsa»; pero no es así. De la palabra embolsar dice el diccionario: «Guardar algo, especialmente dinero, en la bolsa». Se refiere a cosas, no a cuerpos humanos. Corrección: «Encontraron otro cuerpo dentro de una bolsa en una calle de Rionegro».
2.- «(…) ha surgido con fuerza un nuevo enemigo que corre los cimientos de la democracia ilustrada: la burricia». En un artículo titulado «¡Arriba la burricia!», en la revista Cambio, Daniel Samper Pizano usó cuatro veces la palabra ‘burricia’ en referencia a personas de reconocida torpeza. En una de las citas, agregó: «Donald Trump es la más evidente encarnación de la burricia». En realidad, ese vocablo no es castizo; el que sí está asentado en el diccionario es burricie, de género femenino, que significa: «Cualidad de burro, torpeza, rudeza». Las menciones de Samper Pizano debieron decir la burricie, palabra de la que son sinónimos: burrez, torpeza, rudeza y tosquedad. Además, la burricie no «corre» los cimientos de la democracia, sino que los corroe.
3.- «(…) la noticia de su asesinato tomó por sorpresa a sus clientes y aquellos que la habían visto ganarse la vida honestamente». «Ganarse la vida» es una frase cliché, por consiguiente, sin fuerza lingüística y sin sentido común (del que tantos dicen que abunda). El diario Vanguardia la usó en una noticia sobre el asesinato de una vendedora de empanadas en Floridablanca (Santander). La realidad, sin embargo, nos demuestra que la vida se gana al ser concebidos por los progenitores, no trabajando; lo que sí se gana con el trabajo es el dinero para sustentar la vida. Entonces: «(…) la noticia de su asesinato tomó por sorpresa a sus clientes y aquellos que la habían visto ganarse su sustento honestamente».
4.- «Este fallo histórico condena a siete altos exdirectivos y empresarios de la multinacional. La noticia la dio a conocer el Juzgado Sexto Penal en el Circuito Especializado de Antioquia y a la condena serían 11 años y 3 meses. Además, de una multa a 14 mil millones de pesos». Sobre la condena contra 7 ejecutivos de la empresa bananera Chiquita Brands, la página de Radio Nacional de Colombia publicó esta frase en la correspondiente noticia. El uso del adjetivo demostrativo ‘este’ es inapropiado cuando ─como en este caso─ la cosa mostrada no está cerca del hablante, en este caso el escribidor de la información. En segundo lugar, se armó un galimatías al indicar la condena judicial, y se escribió mal la cuantía de la multa. Con ajuste gramatical: «El fallo histórico condena a siete altos exdirectivos y empresarios de la multinacional. La noticia la divulgó el Juzgado Sexto Penal del Circuito Especializado de Antioquia. La condena será de 11 años y 3 meses de cárcel. Además, deberán pagar una multa de $14 000 millones».
5.- «Desambiguar las problemáticas implica separar los reclamos históricos de las oportunidades presentes». En un artículo de opinión de Eneas Navas en el diario Vanguardia. El verbo desambiguar solamente tiene una definición en lingüística, no tiene aplicación para otros ámbitos, como problemas ni situaciones semejantes. Desambiguar significa: «Efectuar las operaciones necesarias para que una palabra, frase o texto pierdan su ambigüedad». ¿Y qué es ambiguedad? Es lo que resulta ambiguo, es decir, «que puede entenderse de varios modos o admitir distintas interpetaciones y dar, por consiguiente, motivo a dudas, incertidumbres o confusión». Además, la palabra problemáticas significa: «Lo que ocasiona problemas», que tampoco encaja en la frase. El artículo de Navas hablaba sobre asuntos administrativos de un peaje, lo cual nada tiene que ver con la funcionalidad de la lingüística. Pudo haber escrito: «Destrabar los problemasimplica separar los reclamos históricos de las portunidades presentes».
6.- «Paloma Valencia anuncia medidas jurídicas para tumbar nuevo ‘decretazo’ de Petro con el que busca desmontar las EPS». Probablemente en el subconsciente de algunos redactores de noticias «salta» a toda hora el deseo de derribar por el piso a sus opositores. El uso sistemático y repetitivo del verbo tumbar los delata como deseosos de que haya zancadillas permanentes en los ámbitos político, jurídico y gubernamental. La verdad es que tumbar no es el verbo apropiado en el mundo jurídico para designar una eventual nulidad de un decreto. Inexequibilidad, anulación y derrogación son vocablos precisos para tal fin. Corrección: «Paloma Valencia anunció demanda para que sea derogado nuevo ‘decretazo’ de Petro con el que busca desmontar las EPS».
7.- «¿Por qué Colombia le quitará la visa a los ciudadanos chinos?». Solamente se puede quitar o anular lo que ya es poseído por alguien. La visa la otorga un Gobierno, si quien está interesado en ella cumple con los requisitos exigidos. Muchísimos ciudadanos chinos no tienen visa colombiana, como tampoco la tienen quienes no la han solicitado. Lo que hará el Gobierno colombiano es eliminar la visa como requisito para que los chinos ingresen al país; es distinto. Además, gramaticalmente la escritura es errónea («le quitará»), porque hay un plural comprometido («ciudadanos chinos»), que fue desconocido: les quitará. En la página de La FM Noticias, donde publicaron este título errado, debieron escribir: «¿Por qué Colombia eliminará la visa para los ciudadanos chinos?».
8.- «Jesús Javier Rojas es el primer capturado por el asesinato que se presentó el pasado martes 16 de enero, debajo del puente Eustorgio Colmenares». De una noticia policial en el diario La Opinión (Cúcuta). Ningún delito se presenta, como tanto insisten en sostenerlo algunos redactores de noticias. Hay que repetirlo: se presentan los fenómenos naturales, lo que se quiere mostrar a otros y las personas entre sí. Los sucesos en sitios suceden, se registran, ocurren. Dos, sobra la coma después del sustantivo enero. Corrección: «Jesús Javier Rojas es el primer capturado por el asesinato ocurrido el pasado martes 16 de enero debajo del puente Eustorgio Colmenares».
9.- «(…) por ahora se dedicará a grabar un álbum cristiano, con el cual agradece a Dios por soportar todo este tiempo tras las rejas». En El Heraldo (Barranquilla), en referencia al cantante de música vallenata Juan David Herrera, tras su excarcelación al finalizar su condena por acceso carnal abusivo con menor de 14 años. Veamos los tres errores en esta expresión: 1.- Cristiano es quien sigue a Cristo, un álbum es un objeto, por ende, no tiene esa facultad. 2.- El cantante no ha grabado su disco, apenas es una intención; luego el verbo agradecer, en tiempo presente (agradece), falta a la verdad y es impreciso. 3.- Dios no estaba preso, por lo tanto, no cabe agradecerle «por soportar todo este tiempo tras las rejas». Esos disparates son consecuencia de una mala redacción. Enmienda: «(…) por ahora se dedicará a grabar un álbum de música cristiana con el cual agradecerá a Dios por haberle dado fortaleza para soportar todo ese tiempo tras las rejas».
10.- «La comunidad estaba indignada por lo sucedido. Por ello, intentaron atacar al padrastro de la menor, señalado de ser el presunto autor del crimen. La Policía confirmó que el hombre tuvo que ser trasladado a un centro asistencial, sin embargo, este murió por la gravedad de sus heridas». Hay discordancia de número gramatical e imprecisión en el sentido del mensaje, en una noticia publicada por Vanguardia (Bucaramanga). Primero se hizo referencia a comunidad, que es sustantivo colectivo de número singular, y enseguida se cambió al plural con el verbo intentaron. No obstante, esta falla, la tercera oración presentó una mentira, pues luego de decirse que fue un intento de ataque se afirmó que la gente sí hirió mortalmente ─hasta su deceso─ al hombre acusado de lesionar a su hijastra. El adjetivo demostrativo ‘este’ sobra. Si se usara la concentración mental a la hora de escribir, estos deslices con el lenguaje no ocurrirían. Enmienda: «Los vecinos estaban indignados por lo sucedido. Por ello atacaron al padrastro de la menor, acusado de ser el autor del crimen. La Policía confirmó que el hombre fue trasladado a un centro asistencial; sin embargo, murió por la gravedad de las heridas».
11.- «(…) ninguna de las ternadas alcanzó los 16 votos que exige el reglamento». Sobre la elección de fiscal general de la nación, en noticia publicada por la revista Semana. Terna es un sustantivo que significa grupo de tres personas de entre las cuales se escoge una para ocupar un cargo público. Jamás es participio (ternado) porque, simplemente, el verbo ternar no existe en español; ese es un invento acomodaticio de algunos periodistas colombianos, que, valga anotar, desdeñan la semántica y, en general, la gramática de su idioma, que es la herramienta básica con que trabajan. Solamente en Chile usan la palabra ternada con el significado de conjunto de chaqueta, chaleco y pantalón (tres prendas); nada, pues, relacionado con candidaturas o postulaciones para cargos. Lo indicado es hablar de postulantes, o de candidatos. Entonces, en la revista Semana pudieron haber escrito: «(…) ninguna de las postulantes alcanzó los 16 votos que exige el reglamento».
12.- «Petro es incapaz de generar una discusión democrática, solo incita el odio de clases. Es propio de las dictaduras». Afirmación de Álvaro Uribe Vélez publicada en la revista Semana. Dos pequeños detalles bastaron para ensombrecer la segunda oración («solo incita el odio de clases»): 1.- La palabra sólo lleva tilde cuando es un adverbio, como en este caso. 2.- En lugar del artículo determinante el, la correcta era la contracción ‘al’. De tal suerte que la frase es: «(…) sólo incita al odio de clases».
13.- «El sujeto, quien casi causa una tragedia por, al parecer, estar bajo los efectos del alcohol, se encuentra internado en la Clínica Médica, de Kennedy, después de haber sido linchado por un grupo de conductores enfurecidos, quienes lo atacaron luego de que el vehículo fuera detenido por la Policía». De una información en la página de Red + Noticias. Barbarismos: 1.- Del verbo linchar dice el diccionario: «Ejecutar sin proceso y tumultuariamente a un sospechoso o a un reo». Esa palabra tuvo origen en Estados Unidos durante la Guerra de Independencia, cuando el coronel Charles Lynch (1736-1796), «encabezó tribunales irregulares que imponían severos castigos a los colonos leales a la Corona británica». Una ejecución es sinónimo de muerte, asunto que han confundido algunos periodistas con ataques agresivos a ladrones, violadores y otras personas por sus conductas. El diccionario Word Reference anota: «Castigar o matar una muchedumbre incontrolada y enfurecida a un acusado, sin haber sido procesado previamente. Ejemplo: “El asesino murió linchado por sus propios vecinos”». En el caso descrito por Red + Noticias no hubo linchamiento alguno, o sea, no hubo homicidio, sino lesiones físicas a un individuo. Frase corregida: «El sujeto, quien, borracho, por poco causa una tragedia, fue internado en la Clínica Médica, de Kennedy, tras haber sido agredido por varios conductores enfurecidos. Minutos antes del ataque, el vehículo había sido inmovilizado por la Policía».
14.- «Dos jóvenes de Envigado están desaparecidas. Ambos jóvenes desaparecieron luego de terminar su jornada estudiantil (…)». Confusa composición gramatical en noticia de Valentina Muñoz Bernal en la página de Teleantioquia. En la primera oración se resalta el género femenino (desaparecidas) de las estudiantes. Pero enseguida, se refiere a dos hombres (ambos jóvenes). En el texto de la noticia, la redactora insistía en la condición femenina al usar el adjetivo ‘niñas’. Corrección: «Dos estudiantes de Envigado están desaparecidas. El rastro de ambas jóvenes se perdió luego de que terminaran su jornada estudiantil (…)».
