Todos los sectores priorizados han tenido un desempeño positivo y, en medio de un entorno macroeconómico que se torna cada vez más favorable, se espera que el Pacto por el Crédito acelere cada vez más sus colocaciones, para continuar así como uno de los principales impulsores con los que cuenta actualmente la economía colombiana, afirmó la Asociación Bancaria
Banca y Economía, publicación gremial señaló que hasta mayo de 2025, «el Pacto por el Crédito» muestra un desempeño sobresaliente al comparar los resultados alcanzados con las metas mensuales estimadas. Al cumplirse la mitad del plazo de ejecución, se registran avances significativos: se han desembolsado 115,6 billones en los cinco sectores priorizados. En términos porcentuales, el Pacto ha logrado un aumento anual del 17,8% en los desembolsos dirigidos a estos sectores, representando un avance del 76,3% frente a la meta de 55 billones las colocaciones durante la vigencia del Pacto.
Con corte a mayo de 2025, todos los sectores priorizados registran aumentos en sus desembolsos, obteniendo así un mayor acceso al crédito que impulsa la actividad productiva del país. Individualmente, el sector de vivienda e infraestructura presenta el mejor resultado, con desembolsos por 24 billones y un avance del 59,4% frente a lo estimado para toda la duración del programa. Por su parte, las manufacturas y la transición energética han recibido 71,2 billones, con un cumplimiento del 43,6%. En el sector agropecuario, los desembolsos ascienden a 14,2 billones, lo que representa un avance del 44,2%.
El turismo ha recibido 3,4 billones, alcanzando un cumplimiento del 40,3%, mientras que la Economía Popular ha recibido 2,7 billones en los últimos nueve meses, con un cumplimiento del 32,3% frente a la meta para este sector.
Acá vale la pena aclarar que es previsible observar un avance en montos desembolsados menor al 50% en algunos sectores, a pesar de ya estar en la mitad del tiempoi de implementación. Esto se debe a que se tiene proyectado que los desembolsos se aceleren aún más hacia el final del Pacto, con ritmos de crecimiento económico más fuertes y una menor tasa de interés de política monetaria, explicó el director económico de la publicación Germán Montoya.
El impulso a la inversión, derivado del aumento en la colocación de crédito, se ha consolidado como uno de los principales motores del crecimiento económico en el contexto actual. La recuperación de la inversión, que había registrado una contracción del 23,4% en diciembre de 2023, ha sido posible gracias a la orientación estratégica del crédito hacia los sectores más productivos de la economía. Esta dinámica se ha convertido en un factor clave para sostener y fortalecer la recuperación y el crecimiento económico nacional.
De hecho, hay que resaltar que, si bien la inversión puede crecer por recursos propios (equity) o deuda (crédito), es este último el que ha sido su principal catalizador. En efecto, el crecimiento promedio de la formación bruta de capital fijo en los últimos cuatro trimestres ha sido de 5,5%, lo que refleja una tendencia clara de recuperación de la inversión, especialmente al compararse con la contracción de 13,1% registrada en los cuatro trimestres anteriores.
Esta reactivación se da en un contexto en el cual las empresas han dejado de financiarse mediante capitalizaciones (recursos propios o equity), con una caída sostenida del patrimonio en los últimos dos años y una proyección de decrecimiento en 2024, según información de la Superintendencia de Sociedades. En su lugar, han recurrido al crédito del sistema financiero como principal fuente de financiamiento. En este proceso ha sido clave la estrategia conjunta entre el Gobierno y el sector bancario, enmarcada en el Pacto por el Crédito, que comienza a mostrar resultados concretos. El repunte de la inversión, apalancado por el crédito del sector bancario, ya se refleja en una aceleración del crecimiento económico. El PIB creció 2,7% en el primer trimestre de 2025.
Los expertos de ASOBANCARIA llaman la atención sobre dos elementos adicionales que es necesario poner en consideración. El primero consiste en revisar la tipología de los créditos que se otorgan a través de plataformas de bajo monto, como Nequi, Daviplata o Dale!, ya que, bajo el marco actual, a pesar de que los desembolsos pueden estar dirigidos a la Economía Popular, persiste la limitación de no reconocerlos como créditos productivos. En el mismo sentido, también resulta fundamental adoptar medidas que permitan clasificar correctamente la naturaleza de los desembolsos, especialmente en lo que se refiere al consumo.
Para un pequeño negocio de la Economía Popular, la adquisición de un microondas, una motocicleta o una nevera no constituye un crédito de consumo, sino una inversión productiva. La naturaleza de estos bienes se aleja del concepto tradicional de consumo y requiere un esfuerzo conjunto para ajustar las metodologías de clasificación y medición.
El Pacto por el Crédito ha alcanzado ya su punto medio de ejecución y continúa mostrando resultados destacados frente a las metas acordadas conjuntamente entre el Gobierno nacional y la banca. Este programa ha demostrado ser un instrumento eficaz para dinamizar la actividad económica del país, ofreciendo a grandes, medianos y pequeños empresarios la oportunidad de fortalecer sus proyectos, incluso en las regiones más apartadas.
Este acuerdo seguirá contribuyendo al desarrollo del tejido empresarial y productivo, así como a la consolidación de un crecimiento económico más sólido. Aunque persisten algunos desafíos en materia de acceso al crédito, la banca reafirma su compromiso con el cumplimiento de los objetivos del programa durante el periodo restante de su implementación, concluyeron los expertos Alejandro Lobo Clavijo Juan Diego Vargas Combariza Juan Simón Correa Espinosa, quienes participaron en la edición de la revista
