Punta de lanza.¡El aullido del lobo decepcionado!

El album del cuatrenio

Por Senén González Vélez

Toronto, Canadá

A raíz del hundimiento de la reforma laboral, el presidente Gustavo Petro, desde China, entró gravemente en modo bipolar, porque se le sumaron dos desagrados fatales: el primero, el fracaso de su ministro, ArmandoBenedetti, en la pesca de congresistas, que dio motivo a que la reforma no pasara; y el segundo, fue que irresponsablemente pensó embolatar con su verborrea al presidente chino, Xi Jinping, para suscribir el convenio de la seda, el que fue considerado por el mandatario asiático como una ensarta de babosadas, tema que paso de seda a convertirse en áspera lija número 80.

Con ese estado de ánimo enloquecido entre ansiedad y depresión, se dirigió a los colombianos por la TV en idioma español pero con acento de mandón mandarín, y con aire de servidor samurai con imaginaria katana en mano, y dicen que habló y le dijo en privado a su grupito de paseo: Estoy enfurecido por el fracaso de Armandito para pescar congresistas, se invirtió tiempo y muchas cosas más, para nada.

Pero en público y por la TV, le caminó enfurecido al presidente del Congreso, Efraín Cepeda, al considerar que había burlado la voluntad popular. La rabia de Petro era tan notoria que invitó a la movilización popular, considerando el estallido social, como clamor del pueblo.

¿A qué jugaba Petro en la China y con la democracia de Colombia?

El presidente chino transmutó a Petro en un gusano no de seda, pero sí de pelos alborotados y venenosos. El señor Xi Jinping, jugó con Petro al Ping Pong, pues lo escuchó, y luego hicieron la venia de cabeza y después: ¡Chao men, vaya a comer chu, chu, chu!

Actualidad judicial del mas alto nivel.

Mientras Petro se moría de la ira, Laura Sarabia, aun con las posaderas cansadas del largo viaje en tren, reía a carcajadas. ¿Por qué el presidente Petro no ha hecho comentarios de su gestión en China?. Está obligado a decirle al país, que carajos hizo allá y que beneficios le trae a Colombia. No tiene nada que decir, porque simplemente fue de paseo, además, se merecía un descanso de tanto ‘’trabajar’’ por el país, acompañado por un séquito que siempre tiene incienso y mirra a la mano, para mantenerlo en las nebulosas, y acompañado por una de sus hijas, que nada tiene que ver con el Gobierno Colombiano, pero que sí pasea a costas del erario.

La imprudente y pasional alocución presidencial habría puesto en riesgo la vida nacional, porque su invitación es tan sediciosa y grave, que atropella una vez más las instituciones, y pone en peligro la democracia y el Estado de Derecho, razón para que, desde ya, lo responsabilicemos lo mismo que a su gobierno, ante los organismos nacionales e internacionales.

Hay que denunciar lo que dijo el sindicalista en la entrevista en la W Radio. Ahí está plasmada el desarrollo de una protesta que será agresiva, la que, pese a que ese derecho está contemplado en la Constitución como respetuoso, al convertirse en beligerante, obligará a los ciudadanos hacer uso de las armas en defensa propia.

Así pintan allá en Colombia las cosas y recuerden: guerra avisada no mata soldado, ni espanta ciudadanos.

Cierto sector del sindicalismo colombiano, para mí, perdió su esencia y, peor aún, su dignidad al vincularse a las banderas sangrientas del M19, que enarbola el presidente Petro, que los terminó de degradar.

A los sindicalistas de honor, si es que los hay, les recuerdo que el M19 fue el que asesinó a José Raquel Mercado, ese sí, un verdadero líder sindical. Por eso no entiendo como olvidaron esa infamia, para que hoy apoyen a un presidente cuyo movimiento político eliminó a unos de sus más destacadas figuras de todos los tiempos.

Eso es no tener principios ni fronteras, por eso poco creo en los sindicalistas de esta época moderna, que solo son unos vividores, que honran la flojera, que nunca trabajan en sus empresas y que se la pasan de permiso en permiso sindical, mientras le descuentan de la nómina a los empleados, para ellos vivir ‘el cambio’. Es la lacra para el desarrollo empresarial, y la roya para empleo formal que se encarga de perforarle los oídos a los trabajadores para enfrentarlos a sus patronos. Se volvieron parásitos oligarcas al servicio del progresismo; viven bien, y les gusta ver a los pobres vivir mal. Pregunta: ¿Si quemaron el Palacio de Justicia, esos del M-19, por qué no el Congreso?

La honorable y destacada ministra de justicia, doctora Ángela María Buitrago, renunció, y denunció públicamente la nefasta y delictuosa injerencia del ministro del Interior, Armando Benedetti, en asuntos o temas que molestan la moral pública y su independencia como tal. Demandará al ministro Benedetti y a quien dirige el DRAPE.

Aullará Laura, o… ¿pelará los colmillos por haberle impedido Armando subir al avión presidencial? Pobre Laura. ¿Será que le daría una “darrabia” visceral y ahora denunciara más cosas de todo los que ella conoce y sabe?

De todo lo anterior se puede deducir que Petro no puede llevar a colaborar a ningún ministro de estatura moral, porque la mayoría de sus colaboradores, son cucarachas que danzan en el podrido calabazo, que se devoran entre sí. Ninguno de los actuales, alcanza la estatura moral de la Ángela María Buitrago, de Cecilia López Montaño, de José Antonio Ocampo y de Alejandro Gaviria, para citar a quienes no quisieron seguir ‘’comiendo en el mismo’’ plato con el tirano.

Al senador Efraín Cepeda, hay es que felicitarlo y apoyarlo. Se mantuvo firme como Presidente del Congreso. De igual modo a todos los congresistas que hicieron valer su condición de independientes para la toma de decisiones. Y al secretario y notario del Congreso, Diego Alejandro González, que fue Irrespetado por la chusma del Gobierno, quien merece excusas públicas de sus agresores. No está demás anunciarles que, al estar amenazados, deben recurrir a los organismos nacionales e internacionales, porque los han convertido en objetivo militar de los vándalos.

Ojo, que el sindicalista que habló por la W del día viernes 16 de mayo: fue intimidante, por decir lo menos. ¿Se tomarán el Congreso a la brava?

A los empresarios les recomiendo que se unan antes que sea tarde y lo pierdan todo. Sacrifiquen un poquito, para que defiendan las tres cuartas partes.

A la reserva: unión con Dios y la patria, y decisión sin titubeos.

Al pueblo, que no crean en Petro, que es la guillotina de la libertad y el funeral para la miseria.

A los candidatos, únanse en privado con seriedad y cumpliendo al pacto, para que den la sorpresa en público, en el momento indicado.

¡Hay que honrar la Fe por la Causa!

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