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Nacidos en mayo

Por Oscar Domínguez G.

John F. Kennedy Foto pandora-magazine.com

 

Este mes de mayo se las trae. En su jurisdicción se celebran el día de la madre (8), del filatelista (6), del veterinario (10), el día del maestro (15), del comerciante (23), del estadístico (12), de la enfermera (12), internet (17), reciclaje (17).

Eso no es todo: muchos importantes decidieron nacer en mayo.

De mayo es Cristóbal Colón, el hombre que se murió sin saber que las Indias con las que soñaba, sí eran indias, pero sin ropita encima.

Salvador Dalí, el bigote que pinta, se dejó venir este mes que nos va pierna arriba.

Catalina la Grande, de Rusia, quien estableció las primeras escuelas para niñas, se dijo: mayo es el mes que le sale a mi grandeza, y nació en su jurisdicción de segundos. Por poco “acigüeñiza” en abril.

El metrosexual astro del fútbol inglés, David Beckman, marido de Victoria, cumplió años el dos.

Nicolás Maquiavelo, el David Beckham de la política, también se dejó venir por estas calendas “mayísticas”. Nicolás fue el que NO dijo: el fin justifica los mIEdos. Me lo acabo de inventar.

El presidente de Estados Unidos, John Kennedy, quien alguna vez nos hizo visita de médico en Colombia en tiempos de Alberto Lleras, es de este mes. Tal vez por eso le ponía los cuernos a Jaqueline con ese estradivarius del sexo llamado Marilyn Monroe.

Tenía que nacer en mayo don Carlos Marx, ideólogo del proletariado. Nacer otro mes habría sido un lapsus.

Otro Carlos, Linneo, fue un párroco sueco que bautizó miles de plantas. Pues bien, decidió que nada mejor que aterrizar en pleno mayo florido.

Mayo no le niega un buen aguacero a nadie el día 3, día de la Santa Cruz.

Isadora Duncan y Fred Astaire, excelsos bailarines, le deben su facilidad para mover el esqueleto, al hecho de haber nacido en mayo.

Fue el novelista francés Honorato de Balzac, el que dijo una vez: si el periodismo no existiera, no habría que inventarlo. Difícil saber qué mes dijo eso, pero que nació en mayo, no lo duden.

El primer objeto que vio de niño el austríaco Sigmund Freud, fue un sofá. Fue un caso de amor a primera vista. Cuando creció, decidió acostar allí a sus pacientes para despojarlos de complejos: había nacido el sicoanálisis. Pues bien Freud es de los “venidUs” en mayo.

Y para que no falte la música, mayo acogió en su seno a Benny Goodman, algo así como un Duke Ellington blanco del jazz. (Mr. Benny tiene el mismo apellido de nuestras nietas Sofía Mo e Ilona Lu.

Ahora si a su persona no le gusta el jazz, pues ahí está Chaikovsky quien decidió poner a bailar los cisnes en un lago lo más de bonito.

Mayo no se podía quedar sin revolucionarios: que venga Robespierre a quien le llovió en la nuca la ducha fría de la gillotina.

¿Un pacifista? Con mucho gusto: Bienvenido en mayo, señor Bertrand Rusell.

Que no falten los poetas el mes de la Virgen, dijo Dios. Y nos mandó al poeta hindú Rabindranath Tagore quien dijo muchas cosas bellas, incluida ésta que cito de memoria: El bosque sería muy triste, si solo cantaran los pájaros que lo hacen bien.

Y en mayo 1º nació mi hermana Lucy del Socorro, la tercera de las cuatro hijas de don Luis en doña Geno. (Como no había teléfono ni en mi casa ni donde la comadrona, a don Luis le tocó recibir a la bebita a las dos de la madrugada en Aranjuez, en Medellín. Fue el parto más feliz de los nueve que tuvo mi madre. Japiberdi para Lucy y para todos los demás cumpleañeros, claro).

Oficios compartidos

¿A quién no le han caído en algún entierro, matrimonio, primera comunión o coctel, con consultas que tengan que ver con su profesión? ¿Como decirle que no al pariente, amigo, desconocido, o borrachito que desea ahorrarse unos pesos? Ejemplos:

Al arquitecto, convertido en maestro de obra, le llueven consultas sobre los cambios más aconsejables para mejorar el cambuche. El experto en Feng shui dictará cartilla sobre la forma de poner los muebles mirando al sur –o al occidente- para que las energías fluyan.

El cirujano plástico no espera consultas: tan pronto ve la nariz pluscuamperfecta o la pategallina invasora, le está notificando al sujeto que le hacen falta cinco centavitos de bisturí.

El técnico de fútbol ganador tendrá que informar cómo alineará el equipo el domingo. Si el técnico es los que va en la cola, sencillamente no se aparecerá.

Más que preguntas que también tendrá que responder, el político se irá con decenas de hojas de vida que arrojará al primer cesto de basura.

Pocos seres tan consultados como los abogados. Al fin y al cabo, todos somos una mezcla de Jekill y Mr. Hyde. Investigada la especialidad del leguleyo de turno, le indagaremos cuánta cana paga tal o cual delito. Hombre prevenido…

Existe la fundada sospecha de que todos nos vamos a morir. Pero mientras tanto, pasémosla lo mejor posible. De esto se encargan los médicos de los que solemos despotricar. Si no los encontramos en algún coctel, las preguntas van desde cómo tratar andro y menopausias, qué es lo indicado para aliviar ese higado que no levanta cabeza, o como acabar con esa migraña que quisiéramos para el vecino parrandero.

Si tiene dotes de cocinero no se irá sin dar equis receta con pelos y señales.

Un ducho en temas laborales tendrá el vaso de whisky lleno mientras responda inquietudes sobre cómo despedir empleadas domésticas sin tener que pagar indemnización, cómo cambiar de EPS sin morir en el intento,

Un pobre poeta que pelea por el afrecho será acosado por un verso por alguna dama otoñal a la que nadie ha besado.

Los autores de libros de autoayuda responderán toda la noche cómo pelechar en la escala económica.

Los odontólogos llegan a una fiesta y de una van mirando dientes. Después del tercero o cuarto vendrán consultas. A una amiga, un aspirante a paciente le preguntó si le garantizaba una caja de dientes igual a la que ella tenía (¿¡).

A los pensionaditos nos preguntan cómo llenamos 24 horas, si es bueno o malo ese estado, si no nos sentimos muy inútiles. Cualquiera sea la respuesta enseguida nos mandarán a hacer algún mandado.

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