Joseph Kent, director del Centro Nacional Antiterrorista, anunció ayer su renuncia en desacuerdo con el ataque a Irán que, según él, “no representaba una amenaza inminente contra nuestro país”.
Kent atribuyó la decisión a «la presión de Israel y su poderoso lobby estadounidense”.
Este desacuerdo aflora las tensiones internas en la Administración Trump.
Kent es un destacado ultraconservador y fue nombrado por el propio Trump, que ayer volvió a ver que las uvas estaban verdes: «Parecía un buen tipo, pero era débil en seguridad», dijo, despectivo.
Son detalles significativos, mientras la guerra continúa sin señales de que vaya a terminar:
