Tras la operación militar de Estados Unidos el 3 de enero de 2026, que resultó en la captura de Nicolás Maduro, el Consejo de Seguridad se reunió de urgencia el 5 de enero. Las posiciones se polarizaron de la siguiente manera:
- Estados Unidos: Defiende la acción como una «operación de aplicación de la ley» y no un acto de guerra. Sostiene que Maduro perdió su legitimidad tras las elecciones de 2024 y que la intervención era necesaria para combatir el narcotráfico y el crimen organizado transnacional.
- Rusia y China: Han condenado enérgicamente la acción, calificándola de «agresión armada» y una violación flagrante del Artículo 2(4) de la Carta de la ONU (que prohíbe el uso de la fuerza contra la integridad territorial). Exigen la liberación inmediata de Maduro y el respeto a la soberanía venezolana.
- Secretario General (António Guterres): Ha advertido que la operación sienta un «precedente peligroso» y ha instado a todas las partes a evitar una escalada que desestabilice la región, enfatizando que el derecho internacional debe prevalecer sobre la fuerza.
La fractura en el Consejo se intensificó significativamente a partir de julio de 2024. Mientras que países como EE. UU., Reino Unido y Francia cuestionaron la transparencia de los resultados electorales basándose en informes de expertos de la ONU, Rusia y China mantuvieron su reconocimiento a Maduro como presidente legítimo.
| Bloque | Países Principales | Postura sobre Venezuela |
| Crítico | EE. UU., Reino Unido, Francia | Denuncian falta de transparencia electoral (2024), represión política y crisis humanitaria. |
| Aliado | Rusia, China | Defienden la soberanía de Venezuela, rechazan las sanciones y cualquier «intervención externa». |
| Intermedio | Brasil, Colombia, México | Han abogado por el diálogo y la transparencia, aunque recientemente han condenado la violación de la soberanía tras la intervención de 2026. |
Es importante notar que mientras el Consejo de Seguridad está bloqueado políticamente, otros órganos de la ONU han tenido posiciones más claras:
- Consejo de Derechos Humanos: Ha extendido mandatos de investigación debido a las «graves violaciones» y la represión postelectoral.
- Panel de Expertos Electorales: Determinó que la gestión de los resultados en 2024 «no cumplió con las medidas de integridad y transparencia».
El Consejo de Seguridad no tiene una «posición única». Se encuentra en un estado de parálisis diplomática donde el derecho a la soberanía (defendido por Rusia y China) choca directamente con la doctrina de legitimidad democrática y seguridad regional (defendida por EE. UU.).
