Martes de la luenga lengua. La coma, concordancia,interlocutar, ley

QUISQUILLAS DE ALGUNA IMPORTANCIA  

por  Efraim Osorio López/La Patria eolo1056@yahoo.com

La sintaxis, que no es otra cosa que la armonía en el empleo de las diversas partes de la oración, se deteriora cuando no se observa su concordancia.

‘Pronunciada Roma, fin de la discusión’ (‘Roma locuta, causa finita’). ‘Volador hecho, volador quemado’. ‘Hecha la ley, hecha la trampa’. Son dichos que contienen dos elementos indispensables para manifestar sucintamente la idea pretendida, elementos que deben ser separados por la ‘coma’, pues ésta reemplaza las palabras que se quedan en el teclado. En el primer ejemplo, ‘por ser infalible’; en el segundo, ‘no ahorrar por falta de previsión’, y en el tercero, ‘porque siempre hay alguien que salga inmediatamente a buscar la forma de infringirla’. Esa coma le hizo falta al columnista Luis Guillermo Giraldo en esta máxima: «Llegada la hora llega el hombre» (LA PATRIA, 17/10/2026). “Llegada la hora, llega el hombre”, porque en ella, según el contexto, las palabras sustituidas por la ‘coma’ podrían ser éstas. “Llegada la hora, y cuando la humanidad lo necesita, llega el hombre”. Hecho confirmado por la historia. ***

La sintaxis, que no es otra cosa que la armonía en el empleo de las diversas partes de la oración, se deteriora cuando no se observa su concordancia. Es el caso de la concordancia del verbo con el sujeto: si éste es singular, el verbo también; si plural, plural el verbo. ‘La casa se derrumbó’, ‘las casas se derrumbaron’. Elemental. La falta de concordancia del verbo con el sujeto es evidente en la siguiente muestra: «La armonía con la naturaleza lo llevaron a aprender» (LA PATRIA, Francisco J. González, 12/10/2026). El verbo, como es plural, no concuerda con el sujeto ‘la armonía’, singular: “La armonía lo llevó a aprender…”, lógicamente, porque, repito, el sujeto es singular, por lo cual el verbo debe construirse también en el mismo número. Considero, no obstante, que ese desliz no pasa de ser un mero ‘gazapo’, inadvertido quizás por la falta de una relectura cuidadosa del texto, en la que caemos todos los que nos dedicamos al oficio de  escribir. ***

Del sustantivo latino ‘locutor-oris’ –‘el que habla’ (del verbo ‘loquor’, -‘hablar’) el castellano sólo tiene los sustantivos ‘interlocución’ (‘diálogo’), ‘interlocutor-a’ (‘el que dialoga’) y el adverbio ‘interlocutoriamente’ (‘con carácter de diálogo’). Pero no el verbo ‘interlocutar’, a pesar de que en latín existe el verbo ‘interloquor’  (‘interrumpir al que habla, cortar la palabra a alguno’). Ese verbo fue empleado por  el editorialista de LA PATRIA en la expresión del siguiente anhelo: “Qué bueno que la SIP pudiera interlocutar con el presidente…” (22/10/2026). En casos como éste, los verbos apropiados son ‘conversar, dialogar, comunicarse, platicar’, etc. ***

‘La ley es dura, pero es la ley’. ‘Ley’, con minúscula inicial. Sin embargo, el noventa y nueve por ciento de quienes escriben sobre una ley, cualquier ley, la escribe con mayúscula inicial. Dos botones de muestra: “La mencionada Ley 1796 del 2016…” (LA PATRIA, 14/10/2026). “El artículo 47 de la Ley 100 de 1993…” (Eje 21, Cristina Londoño R., 22/10/2026). “…de la ley 100…” y “La mencionada ley…”, porque ‘ley’ es un ‘nombre común’, a saber, que expresa en singular una cosa de un conjunto de ellas. Lo mismo vale para nombres como ‘decreto, ordenanza, precepto, estatuto’, etc. Y, como lo he anotado en oportunidades anteriores, son también nombres comunes ‘papa, arzobispo, obispo, presidente, rey, concejal, ministro, duque, senador’, nombres que se escriben con minúscula inicial, a no ser que uno quiera emplear la llamada ‘mayúscula de relevancia’, que es opcional, por ejemplo, con la palabra ‘Papa’ (‘el Papa Francisco’), que me parece muy apropiada, porque hay muchas clases de ‘papas’…

DIA DE LAS BIBLIOTECAS

Fundación para el español urgente

Ante la celebración del Día de las Bibliotecas el 24 de octubre, se ofrecen un conjunto de claves de redacción lingüísticas relacionadas.

1. Biblioteca, mayúscula y minúscula

El sustantivo biblioteca es común, por lo que se escribe en general con minúscula: «La biblioteca del barrio tiene nuevos libros». Sí es adecuada la mayúscula si forma parte del nombre oficial de una de ellas («Biblioteca Pública Municipal Ana María Matute»), así como en la denominación del nombre de la efeméride (Día de las Bibliotecas).

2. Los nombres de las bibliotecas no necesitan comillas

Los nombres de estos centros solo se escriben con mayúsculas iniciales en los términos significativos y no es necesario destacarlos entre comillas. Así, lo adecuado es, por ejemplo, «La presentación de libro será en la Biblioteca Pública Municipal Gloria Fuertes».

3. Los títulos de libros, en cursiva

Los títulos de libros y otras obras de creación en español se delimitan con cursiva y solo llevan mayúscula en la primera palabra y en los nombres propios (Ensayo sobre la ceguera, Queda la noche, El retrato de Dorian Gray…).

4. Hojear y ojear, diferencia

Estos verbos homófonos se diferencian en el sentido: hojear puede ser, según el diccionario académico, ‘mover o pasar ligeramente las hojas de un libro o de un cuaderno’ o ‘pasar las hojas de un libro, leyendo deprisa algunos pasajes’, entre otras cosas; por su parte, ojear tiene las acepciones de ‘lanzar ojeadas a algo’ y ‘mirar superficialmente un texto’, entre otras. Así pues, quien toma un libro y va pasando las hojas lo hojea (tal vez también para ojearlo), pero quien está sentado a su lado y solo lee por encima lo que tiene aquel simplemente lo ojea (y no lo hojea).

5. Carnet y carné, formas válidas

Para aludir a la pequeña tarjeta que permite sacar libros de la biblioteca, entre otros posibles servicios, son válidas las formas carnet (plural carnets) y carné (plural carnés). Además, en algunos lugares se emplean el verbo carnetizar y el sustantivo carnetización.

6. Gratuidad, no gratuitidad

Para hablar del carácter gratuito de los servicios que ofrecen muchas bibliotecas, el sustantivo adecuado es gratuidad, y no gratuitidad.

7. Un exlibris, pero también un ex libris

El sello que se estampa en un libro para indicar la propiedad se conoce como exlibris. El diccionario académico da prioridad a esta forma, pero también recoge la grafía ex libris, que también es válida.

8. La sala infantil, con minúsculas

De acuerdo con la ortografía académica, el nombre de las distintas estancias de edificios como las bibliotecas no requiere mayúsculas: «Presenta su cuento en la sala infantil», «Puedes conectarte en la sala multimedia»…

9. Desiderata, plural desideratas

En referencia a las listas de libros que se proponen a una biblioteca para que se adquieran, la forma indicada es desideratas, pues desiderata es singular, aunque proceda de un plural neutro en latín, según el Diccionario panhispánico de dudas.

10. Cuentacuentos, no cuenta cuentos

La persona que se dedica a narrar cuentos, o el propio espectáculo, es el cuentacuentos, en una sola palabra. No son apropiadas las formas cuenta-cuentos ni cuenta cuentos.

11. Shhh, sin cursiva ni comillas

Si se usa shhh (con más o menos h) como onomatopeya para pedir silencio, no necesita comillas ni cursiva: «¡Shhh! Estamos en una biblioteca». También pueden usarse otras formas como chist, chis o chitón.

LA PRUDENTE DISTANCIA

Por Andrés Hoyos

Una contrarrevolución puede ser tan dañina como una revolución. No voy a centrarme en la abierta manipulación que vivimos durante los cuatro años anteriores porque justamente hubo cambio de gobierno y quienes ahora están manoseando las artes y la cultura son los miembros del gobierno de ADLE. Para la muestra, lo que acaba de pasar en el Museo Nacional, institución que por supuesto no fue un dechado de virtudes bajo el mandato anterior. La conclusión inevitable es que algo funciona mal en el esquema.

Existen formas probadas de escapar a la sin salida en la que estamos y me parece clave contar de manera breve la forma en que otros países, en particular Gran Bretaña, gestionan el tema. Por supuesto que no son soluciones blindadas, tanto que allá también hay movimientos y estallidos con frecuencia, si bien parten de una base mucho más sólida. Terminaba la Segunda Guerra Mundial cuando la famosa isla decidió ensayar un cambio sustancial en sus instituciones culturales, empezando por los museos de todo tipo y los aportes que el Estado debe hacer a la cultura y las artes, las cuales allí, como en el resto del mundo, no la tienen fácil cuando de cuadrar las cuentas se trata, con tal cual excepción. Al mismo tiempo, les parecía esencial que los artistas y los creadores mantuvieran su independencia. No es secreto para nadie que los practicantes de las artes se suelen inclinar hacia la izquierda, en algunos casos, hacia movimientos revolucionarios con tácticas muy cuestionadas. Exigirles expulsar a los amigos de la dinamita no es tan fácil porque en muchos casos las toldas se vaciarían.

Intervino entonces el célebre economista John Maynard Keynes. Su propuesta fue que se tendría que instalar una prudente distancia (arm’s length) entre las instituciones encargadas de promover y financiar las artes y la cultura, y el Estado, a pesar de que este último debía pagar las cuentas. El vehículo para hacer esto fue lo que con los años se llamó el Consejo para las Artes de Inglaterra (Arts Council England). O sea que el Estado gestiona las organizaciones, asigna los dineros con criterios establecidos por grupos o consejos autónomos, evita que la plata se pierda, pero no –ojo con esto, porque es clave– no dicta las políticas ni establece las líneas programáticas.

La BBC es el gran ejemplo de éxito de la dichosa prudente distancia. Como se sabe, la organización empezó siendo privada en 1922, aunque después fue absorbida por el gobierno inglés. Claro que el servicio de noticias no tiene una tradición impecable. De tarde en tarde se descacha feo. Sin embargo, las visiones extremistas tampoco se han apropiado de él.

Regresado a Colombia, aquí están en discusión unas “obras” que había en el Museo Nacional y que fueron reforzadas por el gobierno izquierdista pasado, llenándolas de fichas mal escritas y sesgadas. Ahora tiene lugar la batalla cultural planteada por el gobierno de ADLE que implica una purga muy maluca en el sentido contrario. ¿Es necesario todo esto? No, además porque la influencia de todo ello en un sentido u otro ha sido muy menor. Mucho más impacto tienen las paredes vacías.

No es tan sencillo instalar un esquema virtuoso, tolerante y abierto, donde nunca lo ha habido. Aclaro que no soy partidario de la agenda woke y que estará bien irla desmontando, pero sin revanchismos ni censura. Lo que debe primar es la discusión, la ilustración y las evidencias que se puedan mostrar en un sentido u otro, no el carpetazo o la palmada sobre la mesa.

andreshoyos@elmalpensante.com

En pocas palabras

Si vendieran infartos, me compraría uno (Santandereana nonagenaria).

Uno sabe con quién se casa, por no de quién se separa (taxista).

El tiempo no espera a nadie (The Rolling Stones).

Las Vegas (USA), ese asilo para baladistas de la tercera edad (Juan Villoro).

No elogies la brevedad: practícala (Augusto Monterroso).

Español correcto

Por Jairo Cala Otero / Cultor del español y corrector de textos

1.- «Luego de esto, Luz, junto a M. Tafur, con quien llevaba tan solo unos meses de relación sentimental, se dirigierona la casa de la mujer, donde al parecer se presentó una discusión que desató la tragedia». De una información judicial en el diario Vanguardia (Bucaramanga). Enrevesada redacción. Errores: 1.- El sujeto principal es Luz, por ende, quien desarrolla la acción en la frase. 2.- Con la locución ‘tan sólo’ se sugiere que toda relación sentimental debe durar mucho tiempo, lo cual es absurdo. 3.- El verbo ‘dirigieron’ debió concordar con el sujeto (Luz): se dirigió. 4.- La locución ‘al parecer’, que es un inciso, tenía que escribirse entre comas. 5.- Una discusión no se presenta; toda discusión sucede, se desata, se produce o se suscita. Corrección: «Luego de esto, Luz, junto a M. Tafur, con quien llevaba pocos meses de relación sentimental, se dirigió a la casa de la mujer, en donde, al parecer, se suscitó una discusión que desató la tragedia».

2.- «¿Puede el Consejo de Estado tumbar el aumento salarial decretado (…)? Ya pasó en 2016». De la página de La FM Noticias. Ni el Consejo de Estado ni ninguna otra autoridad judicial ‘tumba’ decretos u otras disposiciones legales. Las decisiones jurídicas, según sea su naturaleza, se pueden derogar, reversar, declarar ilegales o declarar inconstitucionales. 2.- El verbo pasar es inapropiado para referirse a un asunto legal que ya tuvo desarrollo. Corrección: «¿Puede el Consejo de Estado derogar el aumento salarial decretado (…)? Un caso similar ocurrió en el 2016». 

3.- «La Corte Suprema de Justicia confirmó la condena en contra de Claudia Patricia Rojas Puerta, coordinadora del Grupo de Análisis de Recobro de Ministerio de Protección Social, y de Luis Andrés Ruiz Martínez, ingeniero de sistemas de esa dependencia, por el delito de peculado por apropiación agravado. Según el fallo, ambos utilizaron sus cargos para expedir resoluciones en contravía de la ley y que le ocasionaron al sistema la desviación de COP $20.000millones». De información publicada por el diario El Espectador. Errores: 1.- Aunque no es censurable la expresión «en contra de…», se recomienda la más directa: «contra…». 2.- La conjunción copulativa ye (y) sobra después de la palabra ‘ley’, en el final de la oración. 3.- Hay un redactor en ese periódico que vive en el extranjero: siempre escribe el signo convencional COP antecediendo las cifras referidas a pesos colombianos, lo cual es error. Ese signo solamente se usa en otros países para diferenciar el peso colombiano de otras monedas con el mismo nombre. La cifra, además, está mal escrita; el punto fue eliminado por la Real Academia Española -RAE- en el año 2010. Correcciones: «La Corte Suprema de Justicia confirmó la condena contra Claudia Patricia Rojas Puerta, coordinadora del Grupo de Análisis de Recobro del Ministerio de Protección Social, y Luis Andrés Ruiz Martínez, ingeniero de sistemas de esa dependencia, por el delito de peculado por apropiación agravado. Según el fallo, ambos utilizaron sus cargos para expedir resoluciones en contravía de la ley, las cuales le ocasionaron al sistema la desviación de $20 000 millones».

4.- «Tras labores investigativas y operativas de las autoridades lograron interceptar a los presuntos responsables, a quienes se les halló en su poder dos armas de fuego, una motocicleta y panfletos extorsivos, los cuales estarían siendo utilizados para intimidar a comerciantes del barrio Girardot». Del diario Vanguardia (Bucaramanga). Hay una mezcolanza antilingüística. Veamos: 1.- La preposición ‘de’, en la primera oración, perturbó su sentido; pareciera que unas son las autoridades que investigaron y otras las que aprehendieron a los forajidos. 2.- La locución «se les halló en su poder», además de arcaica, es impertinente. 3.- Ni ‘estarían’ ni ‘siendo utilizados’ son formas precisas en esta oración. Con redacción mejorada y precisa: «Tras labores investigativas, las autoridades policiales interceptaron a los autores, que tenían dos armas de fuego, una motocicleta y panfletos extorsivos; estos eran utilizados para intimidar a comerciantes del barrio Girardot».   

5.– «“Un congresista con $52 millones no está bien remunerado”: la frase que incendió el debate sobre salarios». Título en el periódico antioqueño El Colombiano. Parece que el del ‘incendio’ fue el redactor de este título, pues confundió el verbo incendiar con el verbo encender, que era el apropiado. Sin ‘fuego’ equivocado: «“Un congresista con $52 millones no está bien remunerado”: la frase que encendió el debate sobre salarios en el Congreso».

6.- «La Constitución de 1991 no es perfecta, pero ha sido el marco que permitió ampliar derechos, fortalecer la Corte Constitucional y garantizar equilibrios de poder». Afirmación de Josías Fiesco, articulista de Noticias RCN Televisión. Agregó: «Defender la Constitución del 91 es defender la democracia». Observaciones: 1.- Es necedad escribir «Constitución de 1991» porque sólo hay una. El año se refiere al tiempo en que fue reformada la Carta Política, pero de ahí en adelante no hay razón para que se confunda con ninguna otra porque no hay más; solamente rige esa, la que fue reformada en 1991. 2.- Hay una mezcla inapropiada de tiempos verbales: ha sido (voz pasiva) con permitió (voz activa). Corrección: «La Constitución Política no es perfecta, pero permite ampliar derechos, fortalecer la Corte Constitucional y garantizar equilibrios de poder».

7.- «Estos son municipios de Santander donde se siguen dependiendo de leña y cilindros para cocinar». En información del periódico Vanguardia (Bucaramanga). Errores: 1.- El adjetivo demostrativo ‘estos’ es inapropiado porque su uso se centra en elementos que se puedan señalar por cercanía, o cuando hay una oración precedente que los identifica con claridad. 2.- La locución ‘se siguen’ distorsiona el sentido de la frase. 3.- Con cilindros es imposible cocinar, pero con gas propano sí se logra. Frase mejorada: «En Santander todavía hay municipios en donde se siguen usando leña y gas propano para cocinar».

8.- «Anuncian aumento en el precio para subir a la Piedra del Peñol: queda en 35.000 pesos». Título noticioso en Diario Oriente (Rionegro, Antioquia). Errores: 1.- Lo que existe en aquel ícono turístico de Guatapé no es un precio sino una tarifa. 2.- Visitar o escalar son verbos más precisos para definir lo que hacen los turistas en la Piedra del Peñol. 3.- La cifra está mal escrita. El punto entre números desapareció hace 16 años, y muchos periodistas todavía no se han enterado. Están ‘chiviados’, dirían algunos en su argot gremial. Corrección: «Reajustaron la tarifa para visitar la Piedra del Peñol: valdrá 35 000 pesos». O «(…) valdrá $35 000».

9.- «Un nuevo caso de violencia de género sacude al Valle del Cauca. Una mujer fue asesinada a disparos al interior de un establecimiento nocturno en el municipio de Pradera (…)». En información de la página de Noticias RCN Televisión. Faltas idiomáticas: 1.- No existe la ‘violencia de género’ porque la violencia la ejercen las personas, no las palabras. Las palabras tienen género: masculino y femenino; las personas tenemos sexo. Lo que sí hay es violencia porgénero, o violencia intrafamiliar. 2.- El verbo sacude debió escribirse en pasado (sacudió) porque el suceso ocurrió hace mucho tiempo. 3.- Cuando un hecho se escenifica dentro de un espacio determinado no es correcto hablar de «al interior de…»; esta locución solamente se usa cuando se describe un movimiento desde afuera hacia el interior de un inmueble. Corrección: «Un nuevo caso de violencia intrafamiliar sacudió al Valle del Cauca. Una mujer fue asesinada a disparos en un establecimiento nocturno en el municipio de Pradera (…)».

10.- «Accidente de bus en vía Sabanalarga – Medellín dejó 20 heridos, ¿qué pasó?». Título en el diario bogotano El Espectador. Necia e innecesaria es la pregunta. Obviamente lo que sucedió (no lo que pasó) fue un accidente de un bus en la vía Sabanlarga – Medellín. Las obviedades no requieren explicaciones. Con precisión y puntualidad: «Veinte heridos dejó accidente de un bus en la vía Sabanalarga – Medellín». 

11.- «Toda la fuerza pública está en alistamiento de primer grado y recibimos los reportes de cada uno de ellos los cuales nos reportaron que hay flujo normal hasta el momento». En información de la página de Noticias RCN Televisión. Deslices: 1.- Las palabras Fuerza Pública llevan inicial mayúscula. Aquí las cambiaron por minúsculas. 2.- Es inverosímil que todos los integrantes de la Fuerza Pública presenten simultáneamente un mismo reporte. 3.- Naturalmente, un ‘reporte se reporta’. Toda repetición es de necios. Con ‘reporte’ de precisión: «La Fuerza Pública está en alistamiento de primer grado. Recibimos sus reportes, los cuales indican que hay flujo normal hasta el momento». 

12.- «Sujetos armados sometieron a varias personas durante un hurto en una tienda en zona rural de Flandes, y huyeron en moto». De una noticia en el periódico El Nuevo Día (Ibagué). El texto agregaba: «Un grupo de personas fue víctima de un hurto a mano armada en la vereda Camalá, zona rural de Flandes, donde varios sujetos habrían irrumpido en un establecimiento comercial y amenazado a quienes se encontraban en el lugar». La falta de consulta al diccionario lleva a escribir barbaridades: 1.- Los hampones usaron armas de fuego, por consiguiente, no fue un hurto sino un robo a mano armada o atraco. En un hurto, los pillos no emplean la violencia; en los robos, sí (a veces, letal). 2.- El redactor revolvió los tiempos verbales: primero afirmó que varias personas fueron víctimas de un asalto armado, pero centímetros adelante puso en duda que ello hubiese ocurrido, al usar el pospretérito del verbo ‘haber’: habrían; y loacompañó con el participio del verbo ‘irrumpir’: irrumpido. 3.- Ignora el redactor que una vereda es zona rural de un municipio; por eso escribió: «vereda Camalá, zona rural de Flandes». Recomposición del desastre idiomático: 1.- «Sujetos armados sometieron a varias personas durante un asalto en una tienda en zona rural de Flandes, y luego huyeron en motocicleta». 2.- «Varias personas fueron víctimas de un atraco a mano armada en la vereda Camalá, de Flandes. Los antisociales irrumpieron en una tienda y amenazaron a quienes allí se encontraban, antes de despojarlos de sus pertenencias». 

13.- «(…) es imprescindible la rendición de cuentas de Nicolás Maduro ante la justicia, entendiendo que lo relevante no es el país que ejerce la jurisdicción, sino que éste, responda por sus actos, que conllevaron a consecuencias nefastas como la migración forzada (léase: destierro), de más de 7 millones de venezolanos por múltiples factores estructurales que deterioraron su calidad de vida y su seguridad dentro de su tierra natal». De Iliana Garzón Saladén, articulista del periódico El Meridiano (Sucre). Produjo una barbaridad por querer decir todo en una única frase; ese es un error recurrente en muchos redactores. 1.- La palabra Justicia se escribe con inicial mayúscula cuando se refiere (como en este caso) al sistema que juzga a los autores de delitos. 2.- El adjetivo demostrativo ‘este’ es inapropiado; el preciso es ‘él’, pues se refería a Maduro Moros. 3.- El verbo ‘conllevar’ está mal empleado. No significa conducir a algo, o generar consecuencias, sino que implica una situación negativa. Enmienda: «(…) es imprescindible la rendición de cuentas de Nicolás Maduro ante la Justicia, pues lo relevante no es el país que ejerce la jurisdicción, sino que él responda por sus actos. Estos dejaron consecuencias nefastas, como la migración forzada (léase: destierro) de más de 7 millones de venezolanos por múltiples factores estructurales, que deterioraron su calidad de vida y su seguridad en su tierra natal».

14.- «Luego de ser uno de los hombres de confianza de Pablo Emilio Escobar Gaviria y pagar una pena de 23 años de cárcel, Velásquez Vásquez se dedicó a realizar contenido para redes sociales donde hablaba de varios temas incluyendo temas de narcotráfico». De una noticia de Jaime Moreno en el diario Vanguardia (Bucaramanga). Errores: 1.- Las condenas se purgan, es palabra más precisa que ‘pagar’. 2.- Faltó la coma entre las palabras ‘sociales’ y ‘donde’. 3.- Produce cacofonía la repetición de la palabra ‘tema’. Enderezada, la frase apropiada es: «Luego de ser uno de los hombres de confianza de Pablo Emilio Escobar Gaviria, y de purgar una condena de 23 años de cárcel, Velásquez Vásquez se dedicó a realizar contenidos para redes sociales, en donde hablaba de narcotráfico y otros asuntos».

15.- «Diosdado Cabello, ministro del Interior del régimen venezolano, aseguró que Cilia Flores no la iban a capturar y que ella misma pidió que se la llevaran». Del periódico virtual Pulzo. 1.- Faltó la preposicion ‘a’ antes del nombre de la compañera del depuesto dictador de Venezuela. 2.- Sobra el adjetivo ‘misma’, basta el pronombre personal ‘ella’. Corrección: «Diosdado Cabello, ministro del Interior de Venezuela, aseguró que a Cilia Flores no la iban a capturar, pero que ella pidió que también se la llevaran». También: «(…) no la iban a capturar, pero que ella se entregó voluntariamente».

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Directores Orlando Cadavid Correa (Q.E.P.D.) y William Giraldo Ceballos. Exprese sus opiniones o comentarios a través del correo: williamgiraldo@revistacorrientes.com

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