Por Elizabeth Mora-Mass*
Nueva York. Mientras Zorham Mamdani, el alcalde socialista de Nueva York, le exige a la gobernadora Kathy Hochul aumentar los impuestos para que él pueda cumplir con su agenda de dar educación y transporte gratuitos, las estadísticas afirman que la Gran Manzana ha perdido tantos como 201.269 habitantes, después del censo de 2020 y eso que se incluyen los 178.000 inmigrantes indocumentados que llegaron en los últimos cuatro años, los cuales ya le cuestan al erario público más de siete billones de dólares, según la Oficina del Contralor del Estado.
Hochul, quien va este año a la reelección, no ha querido hacerle caso a Mamdani, ya que, según argumentan los analistas económicos y políticos de todas las tendencias, “sería destruir el estado de Nueva York”.
El fenómeno que estamos viendo es que los estados conservadores ganan residentes millonarios a granel, al tiempo que los estados liberales/socialistas los están perdiendo, con las consabidas consecuencias que ello genera.
Los noticieros de la nación informan a diario cómo estados como California e Illinois pierden residentes y negocios a granel, mientras que sus municipalidades dejan de recibir los impuestos y los beneficios económicos que generan las personas de ingresos altos, para que no hablemos de los millonarios, quienes se mudan a estados como Texas y Florida.
Zuckerberg deja California por Florida
Esta semana, una de las noticias económicas destacadas fue el hecho de que Mark Zuckerberg y su esposa Priscila Chan, se mudaron de California a la Florida, por lo cual el estado dejaría de recibir muchos millones de dólares y la ciudad donde residían perdería un 5% del presupuesto.
Zuckerberg y Chan habrían comprado una mansión de cien millones de dólares, en Indian Creek, en la cual ya habitan otros multimillonarios famosos como Jeff Bezos, su esposa Lauren Sanchez, Ivanka Trump, Tom Brady, Shakira y Julio Iglesias, para solo mencionar a algunos de sus residentes.
Volviendo a Nueva York, vale la pena anotar que ya más de, llevándose de paso docenas de pequeños negocios en sectores como restaurantes, delis, lavanderías, cuidado de niños, limpieza, supermercados y otros que dan empleo a cientos de docenas de trabajadores sin destrezas especializadas.
De igual manera, los analistas económicos destacan que subir impuestos y subsidiar programas puede que ayude a ganar muchos votos, especialmente de personas jóvenes, pero espantan a los inversionistas y a los dueños de negocios, incluyendo pequeñas y medianas empresas.
A una voz los comentaristas políticos y económicos afirman que Nueva York tiene que ofrecer más incentivos a empresarios y negocios para que vuelvan a la Babel de acero y vidrio, ya que si bien Texas y Florida no tienen atracciones como los teatros de Broadway, el Metropolitan Opera, Carnegie Hall, Central Park y discotecas legendarias como Studio 54, si tienen excelentes excelentes incentivos que benefician los bolsillos, mientras las compañías de teatro, con sus figuras más legendarias se están presentando en teatros locales, mientras que más restaurantes con estrellas Michelines abren sucursales y/o se mudan a Miami y Palm Beach, en Florida, o a Austin , Houston o Dallas, en Texas.
En noviembre son las elecciones y se sabrá quienes controlarán a Nueva York: los socialistas o los moderados. Y con ello, se ganarán o se perderán los empleos y el bienestar comunitario que generan los impuestos.
*Elizabeth Mora-Mass tiene una maestría en periodismo de negocios de la Universidad de Columbia de Nueva York.
