¡La industria se crece! 

Béisbol Foto Johnshine.co

Llegarán 2 nuevos equipos a las Grandes Ligas. El mapa competitivo cambiará. Y más peloteros a la Gran Carpa.

POR ANTONIO ANDRAUS BURGOS

La industria del béisbol está en camino de expandirse, para que de 30 novenas lleguemos, más temprano que tarde, a las 32, para conformar dos circuitos de 16 clubes en cada uno, y cuatro grupos con 4 equipos cada uno, para un cambio total del mapa en las Grandes Ligas.

Se venía diciendo desde hacia bastante tiempo, que la expansión tendría que darse; y cuando se decidió que se levantara el velo de los juegos interligas y se pusiera en funcionamiento un calendario con los 2.430 partidos de todos contra todos, desde este 2025, se anticipaba que la expansión estaba a la vuelta de la esquina.

La Liga Nacional, que empezó a funcionar en 1876, y la Liga Americana, que apareció en 1901, se combinaron en 1903, para crear dos circuitos que daría comienzo a los que hoy se conoce, al final de la temporada, como la Serie Mundial de Béisbol, trayendo a la escena la rivalidad de equipos que lentamente fueron tomando auge por el número de sus seguidores en sus respectivas ciudades y estadios, y la presencia de un nuevo espectáculo para Estados Unidos y el mundo, que cambió el panorama deportivo y la semblanza de la diversión a través de un sano espectáculo, que concita el interés de los aficionados y sus familias, como ocurre en los parques de pelota de las Grandes Ligas.

En el comienzo

El denominado viejo Circuito, la Liga Nacional, empezó con muchos cambios, entre 1876 y 1900, cuando definitivamente se dieron los pasos para que el juego pudiera constituirse con todas las de la ley y con reglamento en mano, en el Rey de los Deportes.

En 1900, la Nacional comienza con 8 equipos, siendo ellos: las Palomas de Boston, los Cachorros de Chicago, los Rojos Cincinnati, los Filis de Filadelfia, Nueva York con los Dodgers y los Gigantes, los Piratas de Pittsburgh y los Cardenales de San Luis.

Las Grandes Ligas del Béisbol

Y la Americana, hace su apertura en 1900, con novenas de los Orioles de Baltimore, los Peregrinos de Boston, los Medias Blancas de Chicago, los Pájaros Azules de Cleveland (antes Indios y ahora Guardianes), los Tigres de Detroit, los Atléticos de Filadelfia, los Cerveceros de Milwaukee y los Senadores de Washington, que luego se convierten en Mellizos de Minnesota, cuya divisa se mantiene y difícilmente quiera salir de su sede, en donde cuenta con una afición inmensa, ganen o pierdan en la Liga Americana.

Las expansiones

Con esos 16 equipos, 8 por liga, se juegan las temporadas hasta 1959, porque la primera expansión llega en 1960, con dos nuevos equipos por circuito: los Colt 45 de Houston (hoy los Astros) y los Mets en Nueva York, cuando ya los Dodgers y los Gigantes se habían mudado a Los Ángeles, en la Nacional; mientras que en la Americana, aparecen los Angelinos de California y los Senadores, que pasan a ser los Vigilantes de Texas, hoy día.

La gloria en las grandes ligas .
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En 1968, aparecen los Reales de Kansas City y los Pilotos  de Seattle, que más tarde son los Cerveceros de Milwaukee, en la Americana; mientras que los Expos de Montreal (hoy Nacionales de W      ashington) y los Padres de San Diego, lo hacen en la Nacional, para llegar a 24 clubes, sumados ambos circuitos.

En 1976, la Americana cuenta con dos nuevas franquicias, los Marineros de Seattle y los Azulejos de Toronto; y en 1992, llegan a la Nacional, los Marlins de Florida y los Rockies de Colorado, para 28 clubes.

La última ampliación de participantes en las Grandes Ligas se da en 1997, con los Mantarrayas de Tampa (hoy los Rayas), en la Americana, y los Cascabeles de Arizona, en la Nacional.

Quedaron las ligas con 15 equipos cada una, repartidos en tres grupos, con competencias divisionales en el Este, el Centro y el Oeste del país.

Lo que viene

Mirando de reojo, todo parece normal, pero la expansión de dos nuevos equipos, uno para cada liga, le dará a la industria asentamiento en ciudades en donde hay atracción valiosa por el béisbol, donde funcionaban novenas de divisiones inferiores, y en donde, nadie hacía algunos años, podría soñar que llegaría el béisbol.

Pero digamos también que hay dos cosas por decidirse en los actuales momentos, luego de conocerse el estudio de factibilidad para la expansión a 32 clubes, porque divisas como los Bravos, por ejemplo, que entre 1876 y 1952, jugó en Boston, y luego, entre 1953 y 1965, en Milwaukee, ahora es una franquicia adorada en Atlanta, desde 1966, y por lo que parece, no cambiará más de sede.

¿Se pierde la plantilla seguidora de aficionados porque el equipo cambie de sede? Eso no es tan cierto. Y hay más de una prueba.

Se acuerdan que los Dodgers, que jugaron por Brooklyn, Nueva York, entre 1890 y 1957, y en 1958, se mudaron a Los Ángeles, donde permanecen hasta la fecha; y los Gigantes que jugaron en Nueva York desde 1883 hasta 1957, y desde 1958, se fueron para San Francisco, en donde han estado hasta la fecha, mantienen a sus seguidores fieles, y por el contrario, cada día aumenta la presencia de nuevos aficionados por esas divisas.

Otra cosa sería, por ejemplo, y no hay cómo poderlo imaginar, que los Yanquis dejaran a Nueva York para irse a jugar a otra ciudad, lo que de por sí, sería eventualmente una catástrofe para la Gran Manzana, y a lo mejor, para el propio béisbol.

Lo que se proyecta

Todo el estudio para la expansión en las Grandes Ligas, está basado en que se aumente en una franquicia más para cada liga, para llegar a 32; para que sean 16 equipos por circuito, y desde esa proyección, hacer cuatro grupos de 4 clubes, cambiando por completo el mapa de la Gran Carpa.

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Y lo otro. Dentro de los cambios hacia el inmediato futuro, el calendario de juegos se reduciría de 162 a 156, propuesta que está sobre la mesa y en discusión, por el  momento. Pero a lo mejor, esto se acuerda rápidamente, dado que la Asociación de Peloteros mira con buenos ojos que se disminuya el trajín que implican tantos partidos y viajes de los jugadores. 

Rob Manfred, el comisionado de las Grandes Ligas, que está elegido hasta el 2029, ha sido cauteloso en cuanto a dar a conocer, por el momento, cómo y cuándo sería el aumento el número de franquicias, y en qué ciudades tendrían sede los nuevos equipos.

Se habla, se dice, que Portland, la capital del estado de Oregon, sería una de las ciudades candidatas para ser sede de una de las novenas; pero Salt Lake City, la capital del estado de Utah, también está dentro de las posibilidades. En ambas, hay buena afición para la ‘pelota caliente’.

En el autódromo de Bristol, en Nashville, hace pocos días, se desarrolló el primer juego de béisbol de las Grandes Ligas, entre los Bravos de Atlanta y los Rojos de Cincinnati, en un adecuado escenario sobre la marcha de esa naturaleza, con una asistencia de más de 90 mil espectadores, y ahora, Nashville, la capital del estado de  Tennessee, está dentro de las posibilidades de que sea sede de una de las nuevas franquicias de la Gran Carpa.

Y Raleigh, la capital de Carolina del Norte, y Charlotte, en el mismo estado, son dos ciudades con opción para ser sede de una de las nuevas divisas en el béisbol de las Grandes Ligas.

Portland y Nashville, son las ciudades con mayor opción para ser sede de las nuevas franquicias. Pero no están confirmadas.

Pero hay otras ciudades que pretenden ser sedes de esas dos franquicias que vendrían para la expansión bien pronto. Orlando, en Florida; Vancuover y Montreal — que fue sede de los Expos hasta el 2004 —, en Canadá; Sacramento, en California, en donde juegan actualmente los Atléticos, antes de llegar a Las Vegas, en un par de años, para inaugurar un moderno parque de pelota; Ciudad de México, la capital de México; San Juan, en Puerto Rico, en fin.

El panorama

En el proyecto de las modificaciones, se incluye, desde luego, cambios en las formaciones de los grupos divisionales de ambas ligas, para que sean 4 en vez de 3, lo que traerá reagrupaciones y nuevos nombres, como es lógico suponer.

Se plantea, por ejemplo, que las divisiones de la Liga Americana, se integren de la siguiente manera:

En el Este: los Orioles de Baltimore, los Medias Rojas de Boston, los Yanquis de Nueva York y los Azulejos de Toronto.

En el Norte: los Medias Blancas de Chicago, los Guardianes de Cleveland, los Tigres de Detroit y los Mellizos de Minnesota.

En el Sur: los Rockies de Colorado, que cambiarían de la Liga Nacional a la Liga Americana; los Astros de Houston, que cambiarían de división; los Reales de Kansas City, que también cambiarían de división; y los Vigilantes de Texas, que igualmente, pasarían a otra división.

Y en el Oeste: los Atléticos de Las Vegas, los Angelinos de California; los Marineros de Seattle y una de las dos nuevas franquicias.

En la Liga Nacional, las cuatro divisiones se conformarían de la siguiente manera:

En el Este: los Mets de Nueva York, los Filis de Filadelfia, los Piratas de Pittsburgh, que cambiarían de división; y los Nacionales de Washington.

En el Norte: los Cachorros de Chicago, los Rojos de Cincinnati, los Cerveceros de Milwaukee y los Cardenales de San Luis.

En el Sur: los Bravos de Atlanta, los Marlins de Miami, los Rayas de Tampa, que cambiarían de liga y de división, y un equipo de las dos nuevas franquicias que llegarían por la expansión.

En el Oeste: los Cascabeles de Arizona, los Dodgers de Los Ángeles, los Padres de San Diego y los Gigantes de San Francisco.

De esa manera quedarían integrados los grupos divisionales. Es apenas, parte del proyecto.

Sobre la postemporada

Por el momento, no hay detalles concretos en la propuesta para la postemporada de las Grandes Ligas con las modificaciones que se plantean a raíz de la presencia de las dos nuevas franquicias.

Se presume, sin embargo, que se mantendrá la disputa de los comodines, para conservar vivas las esperanzas de los que no sean campeones divisionales, con el mismo formato de 3 juegos en la casa del mejor en juegos ganados y perdidos; luego, las series divisionales, a 5 partidos; más adelante, las series de campeonatos, a 7 encuentros y, finalmente, la Serie Mundial, a 7 desafíos.

Los ganadores de sus respectivas divisiones, clasifican para la postemporada y los dos mejores segundos y terceros equipos de cada liga, también clasificarían. Los comodines serían disputados entre los dos mejores mejores segundos y terceros de cada liga y los dos campeones divisionales con menores guarismos en ganados y perdidos de la temporada.

Y todo lo demás, como se viene jugando en la actualidad.

Sobre el papel, nos parece beneficioso para el béisbol de las Grandes Ligas la expansión con las dos nuevas franquicias, porque habrá más jugadores en acción, el Rey de los Deportes tendrá una mayor cobertura geográfica en los Estados Unidos y Canadá, y las posibilidades para que una buena cantidad de peloteros que no alcanzan a ocupar un puesto en la nómina de la Gran Carpa de las actuales franquicias, tengan la opción de poder jugar en el mejor béisbol del mundo.

¡Ah! y no se olviden, ya viene en camino el ‘robot’ de ayuda para los árbitros principales, para la cuenta de las  bolas buenas y malas, así como hoy funcionan el reloj de control de tiempo para los lanzadores, la revisión por las decisiones arbitrales en el campo de juego, el bateador designado en ambas ligas y la Regla Ohtani, cuando un lanzador es Bateador Designado aún cuando deje el montículo.

Así va el béisbol camino a la modernidad, pese a que muchos con criterio conservador, deportivamente hablando, no nos agraden esas nuevas medidas y reglas que se están poniendo en práctica, dado a que posiblemente, la calidad del juego y del espectáculo, pueda perderse un poco.

A lo mejor estamos equivocados. ¡Ojalá así sea!

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Directores Orlando Cadavid Correa (Q.E.P.D.) y William Giraldo Ceballos. Exprese sus opiniones o comentarios a través del correo: williamgiraldo@revistacorrientes.com