La situación entre Bogotá y Washington en esta primera semana de enero de 2026 es, sin duda, la más crítica en más de un siglo de relaciones bilaterales. Tras la captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses el pasado 3 de enero, el foco de la Casa Blanca se ha desplazado hacia Colombia, poniendo la soberanía nacional en el centro de un debate global.
Para entender si la soberanía está en peligro real, hay que analizar tres frentes de tensión:
La Amenaza de Intervención Militar
Por primera vez en la historia reciente, un presidente de Estados Unidos ha sugerido abiertamente la posibilidad de una acción militar en territorio colombiano.
- El argumento de Trump: Donald Trump ha justificado su retórica acusando al presidente Petro de permitir «fábricas de cocaína» y ha llegado a decir que «una operación en Colombia le suena bien».
- El precedente de Venezuela: La ejecución de la «Operación Resolución Absoluta» en Caracas demostró que la administración Trump está dispuesta a actuar de forma unilateral, ignorando el derecho internacional, lo que ha encendido las alarmas en el Palacio de Nariño sobre un posible escenario similar bajo la excusa de la lucha contrainsurgente o antinarcóticos.
El Desafío de Petro y la «Movilización Popular»
El presidente Gustavo Petro ha respondido endureciendo su postura, lo que para algunos es una defensa legítima y para otros un desafío que escala el conflicto:
- «El Jaguar Popular»: Petro ha llamado a la ciudadanía a las calles este miércoles bajo la consigna de defender la soberanía. Su frase: «Si detienen al presidente, desatarán al jaguar popular», sugiere que la defensa de la soberanía no será solo diplomática, sino a través de la movilización masiva y el control territorial.
- Ruptura Diplomática: La revocación de la visa de Petro por parte de EE. UU. en diciembre y la descertificación de Colombia en la lucha antidrogas han dejado al país sin los canales habituales de negociación, aumentando el riesgo de decisiones impulsivas de ambos lados.
La Soberanía Dividida
Un factor que debilita la soberanía es la profunda fractura interna en Colombia:
- Oposición: Figuras de la derecha han celebrado la intervención en Venezuela y ven las amenazas de Trump como una presión necesaria para cambiar el rumbo del país. Esto genera un escenario donde una parte de la población podría no ver una intervención extranjera como una «invasión», sino como una «liberación».
- Institucionalidad: Mientras Petro ordena despliegues militares en la frontera para «marcar territorio», sectores de la Fuerza Pública y del Congreso mantienen dudas sobre hasta qué punto seguir la retórica de confrontación con el principal socio comercial y militar del país.
Factores de Riesgo vs. Realidad
| Tipo de Riesgo | Gravedad | Estado Actual |
| Soberanía Territorial | Alta | Amenaza de incursiones por laboratorios de droga. |
| Soberanía Económica | Muy Alta | Posibles aranceles y bloqueo de créditos multilaterales. |
| Estabilidad Política | Crítica | Riesgo de disturbios internos por la polarización Petro-Trump. |
Técnicamente, la soberanía está bajo una amenaza retórica y diplomática sin precedentes. El peligro real de una intervención física dependerá de si los canales diplomáticos (Cancillería y ONU) logran contener la narrativa de «Estado fallido por narcotráfico» que Trump está construyendo sobre Colombia.
La tensión entre Donald Trump y Gustavo Petro en este inicio de 2026 no es un fenómeno aislado; ha sido alimentada por una combinación de informes técnicos, figuras políticas de la oposición colombiana y asesores clave en Washingtonque han construido la narrativa del «Estado fallido» o «narco-Estado» que hoy maneja la Casa Blanca.
La «Conexión Florida» y el Gabinete de Trump
El círculo cercano de Trump ha sido el principal motor de esta confrontación. Florida es el epicentro del sentimiento anti-Petro en EE. UU.
- Marco Rubio (Secretario de Estado): Ha sido el crítico más feroz. Desde 2025, Rubio ha calificado a Petro de «lunático» y «marxista», asegurando que su gobierno es una amenaza para la seguridad hemisférica. Sus informes al Despacho Oval han sido determinantes para la revocación de la visa de Petro y la posterior descertificación de Colombia.
- Mike Waltz (Asesor de Seguridad Nacional): Ha impulsado la idea de que la «Paz Total» de Petro es, en realidad, una «concesión total» al narcotráfico, lo que justifica, según su visión, operaciones militares quirúrgicas en el Caribe y zonas fronterizas.
Figuras de la Oposición en Colombia
Varios líderes y figuras públicas colombianas han servido como fuentes de información o validadores del discurso de Trump:
- Abelardo de la Espriella: El abogado ha sido una de las voces más estridentes, afirmando públicamente que Petro es el «líder del Cartel de los Soles» tras la caída de Maduro. Sus vínculos con sectores del republicanismo en EE. UU. han ayudado a internacionalizar esta acusación.
- Congresistas de derecha: Figuras como el senador Jota Pe Hernández y la senadora Paloma Valencia han alimentado la narrativa de que Petro ha perdido el control del país. Hernández llegó a decir que su «sueño más grande» era ver a Petro tras las rejas, mensajes que suelen ser replicados por cuentas afines a Trump en redes sociales.
- Exmilitares y Reservistas: Grupos de militares retirados han enviado cartas y sostenido reuniones con congresistas republicanos en Washington, denunciando el «debilitamiento» de las Fuerzas Armadas colombianas bajo el actual gobierno.
Informes de Narcotráfico (El sustento técnico)
Trump utiliza datos reales para construir sus ataques más agresivos:
- El Informe de la UNODC 2025: El reporte de la ONU que mostró que Colombia alcanzó un récord histórico de 3.700 toneladas de cocaína producidas anualmente fue el «clavo en el ataúd» para la relación bilateral. Trump ha usado esta cifra repetidamente para llamar a Petro «fabricante de drogas».
- La DEA: Sus informes sobre la expansión de los cultivos de coca y la supuesta permisividad en la erradicación manual han sido la base para que Trump amenazara con imponer aranceles del 25% a las exportaciones colombianas.
El Factor Ideológico y Personal
- La defensa de Maduro: Hasta antes de la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero, Petro fue visto por la Casa Blanca como el principal escudo diplomático del chavismo. Trump nunca le perdonó a Petro que intentara mediar a favor de Maduro.
- El choque de egos: El intercambio de insultos personales ha sido clave. Cuando Petro llamó a Trump «monstruo» en 2025, Trump respondió tildándolo de «matón» y «líder pésimo». Esta animosidad personal ha hecho que la política exterior se maneje a través de redes sociales (X y Truth Social).
En resumen: Los ataques de Trump no son improvisados; son el resultado de un «lobby» muy efectivo de la oposición colombiana en Washington, sumado a un gabinete estadounidense de «halcones» que ve en Petro el último obstáculo para su control total sobre la política en Sudamérica tras la intervención en Venezuela.
Análisis con apoyo de AI Gemini
