Conocida por su personalidad desbordante, pasó de la pobreza a convertirse en una cantante, compositora y empresaria de gran éxito y con un talento prodigioso.

Por Bill Friskics-Warren
Dolly Parton, una mujer de los Apalaches que pasó de la pobreza a la riqueza y que, cubierta de pedrería, dominó durante seis décadas la música country —y buena parte de la cultura popular— con una personalidad arrolladora y un ingenio sencillo que la consagraron como una de las figuras más queridas y singulares de Estados Unidos, murió el martes en Nashville. Tenía 80 años.
La noticia de su muerte se dio a conocer en un video publicado en las redes sociales por su sobrino, Bryan Seaver. No se informó la causa. Las preocupaciones sobre la salud de Parton, que comenzaron el año pasado cuando pospuso y después canceló una residencia en Las Vegas, crecieron hasta tal punto que ella misma recurrió a las redes sociales el otoño pasado y confirmó “todavía no estoy muerta”. En mayo, dijo que había respondido bien al tratamiento después de que, según sus propias palabras, sus sistemas inmunológico y digestivo “se desequilibraron por completo” en los últimos años.
Desde sus humildes comienzos hasta su deslumbrante estrellato, la vida de Parton parecía salida de un cuento de hadas. Con su figura voluptuosa, sus relucientes atuendos y sus pelucas rubias de gran volumen, el escritor Chet Flippo la comparó con la Gran Montaña de Caramelo (the Big Rock Candy Mountain), el símbolo de la abundancia de la época de la Depresión. Sus canciones llegaron a millones de personas, enfrentándose a las privaciones y las pérdidas, al tiempo que irradiaban posibilidades y esperanza.
Era, en esencia, una persona que unía a la gente. En 2019, The New York Times publicó un artículo con el titular: “¿Hay algo en lo que todos podamos estar de acuerdo? Sí: Dolly Parton”.
Parton explotó —y trascendió— con astucia los estereotipos rurales y el kitsch para crear un estilo chic totalmente propio (“la idea de glamur de una chica de campo”, como ella misma lo llamaba en la canción “Backwoods Barbie”). En el proceso, se convirtió en una celebridad internacional que encabezó giras por estadios, protagonizó películas de Hollywood, construyó un imperio empresarial y apareció en la portada de Rolling Stone. Tenía una voz de soprano por momentos infantil, pero era todo menos la “rubia tonta” que invocaba el título (“Dumb Blonde”) de su sencillo de 1967.
“Yo creé esto y lo exploté: el maquillaje, todo el personaje”, dijo Parton, en referencia a todo, desde sus cirugías plásticas hasta sus coloquiales “Dollyismos”, en una entrevista con The New York Times en 2002.
“Pero no soy solo esto”, añadió. “Ni siquiera es la mayor parte de lo que soy. Espero que la gente pueda ver más allá del cabello para saber que hay un cerebro, más allá de los pechos para saber que hay un corazón y más allá de todo lo demás para saber que hay algo de talento”.

Incluida tanto en el Salón de la Fama de la Música Country como en el del Rock ’n’ Roll, Parton fue la cantante mujer más escuchada en las emisoras de radio de música country entre 1967 y 1993, y acumuló un total de 25 sencillos de ese género que obtuvieron el primer puesto.
El gran momento del comienzo de la carrera de Parton fue en 1967, cuando fue contratada como la “chica cantante” en The Porter Wagoner Show, un programa de variedades de música country. Varios años más tarde, alcanzó el número uno en las listas de éxitos country con canciones como “Jolene” y “I Will Always Love You”.
Esas canciones son dos de entre los aproximadamente 3000 títulos que sacó a lo largo de su vida, cientos de los cuales han sido grabados por otros artistas, como Tina Turner, Norah Jones, The White Stripes, Merle Haggard, RuPaul y Whitney Houston.
La versión de “I Will Always Love You” de Whitney Houston, que apareció en la película El guardaespaldas, pasó 14 semanas en lo más alto de las listas de éxitos pop en 1992. La canción ya había sido número uno en las listas de música country en dos ocasiones, en las versiones de Parton que salieron en 1974 y 1982.
Junto con Loretta Lynn y Tammy Wynette, Parton abrió el camino a las mujeres en la música country e inspiró a contemporáneas como Linda Ronstadt y Emmylou Harris, así como a artistas de éxito más recientes como Carrie Underwood, Kacey Musgraves y Taylor Swift. Grabó dos álbumes ganadores del Grammy, Trio y Trio II, con Ronstadt y Harris.
“No puedo imaginar a nadie, especialmente en el country, que no intente emular a Dolly de alguna manera”, dijo Harris con motivo de la entrega de los Honores del Centro Kennedy a Parton en 2006.
Parton fue una de las mayores embajadoras de la música country, pero también colaboró con artistas que no eran parte de los círculos tradicionales de Nashville, como Mavis Staples, Queen Latifah, Julio Iglesias y Ladysmith Black Mambazo. “Islands in the Stream”, un dúo doble platino grabado con Kenny Rogers, encabezó las listas de éxitos country y pop en 1983. (La canción fue escrita por Barry, Maurice y Robin Gibb, de los Bee Gees).
Estilísticamente, la música de Parton abarcaba todo el espectro: bluegrass de la región de los Apalaches y countrypolitan con influencias del soul, pop de la era disco y versiones de clásicos del rock escritos por Neil Young y Led Zeppelin, todo ello impregnado de su espíritu incontenible y su voz de soprano, a veces aguda y a veces tersa.
Escribía sin reservas, en un sencillo lenguaje vernáculo sureño, sobre su infancia como hija de un aparcero analfabeto.
“I’ve seen Daddy’s hands break open and bleed / And I’ve seen him work ’til he’s stiff as a board” (He visto las manos de papá abrirse y sangrar / Y lo he visto trabajar hasta quedar rígido como una tabla), cantaba sobre una melancólica armónica y una guitarra acústica en “In the Good Old Days (When Times Were Bad)”. “I’ve seen Mama layin’ in sufferin’ and sickness / In need of a doctor we couldn’t afford / Anything at all was more than we had / In the good old days when times were bad.” (He visto a mamá postrada por el sufrimiento y la enfermedad / Con la necesidad de un médico que no podíamos pagar / Cualquier cosa era más de lo que teníamos / En los buenos viejos tiempos, cuando nos iba mal).
En “Coat of Many Colors”, quizás su tema original más querido, Parton exploró los sentimientos de orgullo y humillación de la infancia: los suyos. En este caso, el abrigo en cuestión, acolchado con trapos y que originalmente era motivo de alegría, la expresión del amor de una madre, se convierte en objeto de burla cuando los compañeros de clase de Dolly se ríen de ella por llevarlo al colegio.
So with patches on my britches
And holes in both my shoes,
In my coat of many colors
I hurried off to school
Just to find the others laughing
And making fun of me
In my coat of many colors
My Mama made for me
Así que con parches en mis pantalones
Y agujeros en mis dos zapatos
En mi abrigo de muchos colores
Me apresuré a ir a la escuela
Solo para encontrar a los demás riéndose
Y burlándose de mí
Con mi abrigo de muchos colores
Que mi mamá hizo para mí.
“Esa cancioncita es como un mundo de cosas”, dijo Parton sobre “Coat of Many Colors” en el libro Dolly Parton, Songteller: My Life in Lyrics (2020), escrito junto con Robert K. Oermann. “Enseña sobre el acoso escolar, sobre el amor, sobre la aceptación, sobre los buenos padres”.
“Esa pequeña historia incluso se ha incluido en un libro de texto escolar para enseñar a los niños a aceptar las diferencias”.
La empatía era un sello distintivo de las composiciones de Parton, y quizá en ningún sitio tanto como en “Down from Dover” y “Daddy Come Get Me”, baladas desgarradoras del gótico sureño sobre el embarazo adolescente y cómo el patriarcado culpa y victimiza a las mujeres jóvenes.
Las mujeres asertivas también poblaban las canciones de Parton, ya fuera a través de su reescritura protofeminista de “Mule Skinner Blues (Blue Yodel No. 8)” de Jimmie Rodgers o defendiendo la paridad en la habitación (“Touch Your Woman”) y en el lugar de trabajo (“9 to 5”).
“Es un juego de ricos / No importa cómo lo llamen / Y te pasas la vida / Llenándole la cartera”, cantaba Parton, con una mezcla de ira y determinación, en la comedia laboral de 1980 Cómo eliminar a su jefe. Además de escribir e interpretar la canción principal de la película, un éxito número uno en las listas de pop y country, también protagonizó la película, junto a Jane Fonda y Lily Tomlin, en el papel de una secretaria acosada que trabaja para un jefe sexista.
Parton protagonizaría otras películas, entre ellas La mejor casita del placer (1982), con Burt Reynolds; Magnolias de acero (1989), con Julia Roberts y Shirley MacLaine, y Straight Talk (1992), con James Woods.
En 1976 se convirtió en la primera mujer del mundo de la música country en presentar su propia serie de televisión sindicada; una década más tarde, tenía un programa de variedades en la cadena ABC. Pero a pesar de su influencia y su dominio como artista, incluidas sus apariciones omnipresentes en programas de entrevistas y especiales de televisión, Parton se consideraba, ante todo, una compositora.
“Para mí, escribir me es tan natural como levantarme y preparar el desayuno”, dijo al Times en 2002. “Nunca estoy lejos de un lápiz y papel o una grabadora. Escribo todos los días, incluso cuando estoy en un avión, en la tina o en el autobús. Es algo que arde dentro de mí”.
“Componer canciones es mi forma de canalizar mis sentimientos y mis pensamientos”, continuó. “No solo los míos, sino también las cosas que veo, las personas que me importan. Mi cabeza explotaría si no sacara algunas de esas cosas. No todo lo que escribo es bueno, pero todo es bueno para mí; es como terapia”.
Dolly Rebecca Parton nació el 19 de enero de 1946 en una cabaña de una sola habitación a orillas del río Little Pigeon, en el condado de Sevier, Tennessee; fue la cuarta de los 12 hijos de Robert Lee y Avie Lee (de soltera Owens) Parton. Su padre era un campesino que arrendaba la tierra y su madre un ama de casa que cantaba antiguas baladas y canciones religiosas angloceltas mientras hacía las tareas domésticas.
Los Parton eran tan pobres que el padre de Dolly le tuvo que pagar al médico que asistió en su nacimiento con un saco de harina de maíz. Puede que Parton creciera sin agua corriente, calefacción, electricidad y otras comodidades modernas, pero siempre insistió en que también creció feliz, pues la música le ofrecía un refugio contra la necesidad.
“La mayoría de los miembros de la familia aprendimos a tocar desde muy pequeños”, relató en Dolly Parton, Songteller. “Cada vez que venía alguien, cualquier tío o tía que supiera tocar un instrumento, les pedía que me enseñaran a tocar un poco el banjo, la guitarra, el autoarpa o cualquier otro instrumento que hubiera a la mano”.
Cuando tenía alrededor de 5 años escribió su primera canción, sobre una muñeca de mazorca con pelo de hebras de maíz titulada “Little Tiny Tasseltop”. A los 10 años empezó a cantar en la radio y la televisión en el programa Cas Walker Farm and Home Hour en Knoxville, y consiguió presentaciones con ayuda de su tío Bill Owens, quien también le compró su primera guitarra. Los dos llegarían a escribir muchas canciones juntos.
Parton debutó en el mundo de la grabación en 1959, el mismo año en que hizo su primera aparición en el Grand Ole Opry. En 1962 firmó un contrato para componer canciones con Tree International Publishing (ahora parte de Sony Music Publishing). Dos años más tarde se convirtió en la primera persona de su familia en graduarse de la secundaria.
En 1966, Parton se casó con Carl Dean, un contratista de pavimentación asfáltica que siempre rehuyó la fama. La pareja se había conocido en 1964, en una lavandería de Nashville, cuando Parton tenía 18 años. Dean falleció en 2025.
A Parton le sobreviven seis de sus hermanos: Willadeene Parton, Robert Lee Parton Jr., Stella Parton, Cassie Parton, Freida Parton y Rachel Ann Parton George.
En 1965, gracias al éxito de dos canciones country que ella y su tío habían escrito para el cantante Bill Phillips y que llegaron al Top 10, Parton firmó un contrato discográfico con Monument Records. “Dumb Blonde”, de 1966, una valiente denuncia de los estereotipos femeninos, se convirtió en el primero de más de 90 éxitos country que tuvo en el Top 40.
En 1967, comenzó su etapa de siete años en The Porter Wagoner Show. Ella y Wagoner lanzarían 21 duetos de éxito juntos, entre ellos “Holding On To Nothin’” (1968) y “Just Someone I Used To Know” (1969).
Sin embargo, con la llegada de la década de 1970 —y debido en gran parte a la exposición nacional que recibió en el programa de Wagoner— Parton comenzó a eclipsar en popularidad a su empleador.
La tensión resultante se agravó aún más cuando comenzó a producir constantemente éxitos country número uno como “Joshua” y “Jolene”. Parton se separó de Wagoner en 1974 para concentrarse en su carrera en solitario, pero no sin antes escribir “I Will Always Love You” como expresión de gratitud y despedida.
Inicialmente, la separación resultó difícil para Parton, tanto emocional como económicamente. Pero también le abrió las puertas a nuevas oportunidades, como la posibilidad de presentar su propio programa de televisión. Fue nombrada artista femenina del año por la Asociación de Música Country en 1975 y 1976, los dos años siguientes a su ruptura con Wagoner.
Con un enfoque más pop que al principio de su carrera, Parton continuó su ascenso en las listas de éxitos a finales de la década de 1970 con éxitos como “Here You Come Again” y “Heartbreaker”.Ambos fueron sencillos country número uno que también cruzaron a la lista de las Top 20 del pop. La Asociación de Música Country le otorgó su máximo galardón, el de Artista del año, en 1978.
Después de que “9 to 5”, su grabación de 1980, le valió dos premios Grammy y una nominación al Oscar, Parton enfocó su atención en el cine, las apariciones en televisión y el desarrollo, a mediados de la década de 1980, de Dollywood, su parque temático en Smoky Mountain, entre otros proyectos empresariales.
En 1987 lanzó el primero de sus dos álbumes con Ronstadt y Harris, el triple disco de platino Trio. Presentó Saturday Night Liveen 1990 y se unió a Lynn y Wynette para grabar el álbum Honky Tonk Angels en 1993.
En 1994 publicó sus memorias, Dolly: My Life and Other Unfinished Business, un éxito de ventas de The New York Times. Al año siguiente creó la Imagination Library, una iniciativa filantrópica a través de la cual se han distribuido más de 200 millones de libros a bebés y niños pequeños. Está programado que Dolly, A True Original Musical, un espectáculo sobre su vida, se estrene en Broadway a inicios de 2027.
Dotada de una creatividad desbordante y una ética de trabajo incansable, admitió en entrevistas que solo dormía unas cuatro horas por noche. Fue nominada a más de 50 premios Grammy, de los que ganó 10, además de ser reconocida por la Academia de la Grabación en 2011 por su trayectoria profesional.
Parton fue incluida en el Salón de la Fama de los Compositores en 2001 y galardonada con la Medalla Nacional de las Artes en 2005. En 2022 fue incluida en el Salón de la Fama del Rock & Roll.
Pero quizás aún más notable que la profusión de reconocimientos y premios fue la generosidad incondicional de Parton, su compromiso, nacido de sus profundas convicciones religiosas y su inmenso corazón, para ver la humanidad en todas las personas.
Parton no solo cantaba la música gospel tradicional del sur que le enseñó su madre; también compuso e interpretó “Travelin’ Thru”, una canción nominada al Oscar por Transamerica, la película de 2005 sobre una mujer transgénero que busca conectar con su hijo. En 2017, Parton colaboró con su ahijada, Miley Cyrus, para grabar Rainbowland, un homenaje al orgullo y la liberación gay.
“Hay que aceptar todo y a todos”, dijo en Songteller, hablando de las lecciones que hay que aprender sobre la apertura mental y la inclusión en “Coat of Many Colors”.
Una y otra vez a lo largo de su carrera, Parton reflexionó sobre su infancia pobre en el campo y sobre cómo siguió sus sueños para escapar de ella. “Quería ser libre”, dijo a Rolling Stone en 1977. “Tenía mis canciones que cantar, tenía ambición, y eso ardía en mi interior”.
“Era algo que sabía que me sacaría de las montañas”, continuó. “Sabía que sería capaz de ver mundos más allá de las montañas Great Smoky”.
ImageParton en el escenario en 2025. Hace unos años, The New York Times publicó un artículo con el titular “¿Hay algo en lo que todos podamos estar de acuerdo? Sí: Dolly Parton”.Credit…Jason Kempin/Getty Images
