La adolescente pide dejar de lado las diferencias luego de que el futbolista le negara una foto. “En la cancha somos un solo país”, dice

Bogotá
Un breve saludo entre Antonella Petro, la hija menor del presidente de Colombia, y el futbolista James Rodríguez albortó a las redes sociales y los programas de noticias a lo largo del viernes. En un video que se volvió viral, se ve el contraste entre la emoción de la adolescente y la frialdad del ídolo de la selección tricolor durante un acto de despedida antes del Mundial. “James, ¿te puedo pedir una foto?”, le dice ella al darle la mano, efusiva. Él sigue de largo, rápidamente, con un rostro inexpresivo y sin responderle. Las críticas, en un contexto de polarización extremaa dos semanas de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, se multiplicaron a toda velocidad. La hija del mandatario optó por responder en la tarde del viernes con un video en el que llama a unirse para apoyar a la Selección: “En la cancha somos un solo país”.
La escena sucedió en la tarde del jueves en el Comando Aéreo de Transporte Militar (Catam), en Bogotá. El presidente Petro y su hija despidieron al equipo de 26 futbolistas antes de que abordaran un vuelo a San Diego, donde entrenarán antes de enfrentarse a Uzbekistán el 17 de junio en el Estadio Azteca de la Ciudad de México. La antipatía de los jugadores hacia el mandatario de izquierdas fue evidente. Mientras él les recomendaba dejar la soberbia de lado y trabajar como un equipo, ellos lo escuchaban con gestos de aburrimiento o rechazo. Después, lo saludaron con frialdad cuando él les entregó sombreros vueltiaos como regalo. Antonella, de 17 años, lucía emocionada al lado de su padre.
La adolescente se detuvo especialmente en James, que hace unos meses fichó por el Minesota United, luego de pasar por varios equipos en los últimos años. Según explicó en su video, él es su ídolo. “El primer gol que celebré en toda mi vida fue tuyo, James, en el Mundial de 2014 contra Uruguay, donde metiste un gol de volea. Nunca lo olvidaré”, rememoró sobre un torneo en el que Colombia hizo historia al llegar a los cuartos de final y en el que James fue la gran estrella, con seis goles y un posterior fichaje por el Real Madrid. “Cuando vi que te acercabas, los ojos se me iluminaron. Eres mi ídolo, mi referente. Por ti empecé a jugar fútbol. Y, cuando me diste la mano, por dentro, aunque no pareciera por fuera, sí colapsé un poco”, relató la hija del presidente.

Los usuarios en redes sociales cuestionaron que el capitán de la Selección, a quien se suele asociar a posturas conservadoras, interpusiera la política a la cortesía con una joven aficionada. “Antonella es una niña a la que le gusta el futbol, su pasión por despedir a la selección era genuina, no tenían que ser unos cabrones. James Rodríguez (…): usted también es papá y estoy segura que jamás quisiera que su hija pasara por un desplante tan horrible”, escribió Heidy Sánchez, concejala de Bogotá por el Pacto Histórico, en sus redes sociales. Algo similar opinó el abogado y columnista Ramiro Bejarano: “Arrancó mal James Rodríguez con su desplante grosero e innecesario. Así como la selección no es de ningún político tampoco sus jugadores pueden hacer política ni valerse de esa condición para expresar favoritismo o rechazo a ninguna opción política”.
En los últimos años, el capitán de la Selección ha evitado expresarse sobre sus posturas ideólogicas. “Me lo guardo para mí, los que me conocen saben cómo soy”, le dijo en julio de 2024 a la revista Semana. Sin embargo, fue evidente en esa entrevista su sintonía con Vicky Dávila, entonces directora del medio de comunicación y luego precandidata presidencial de la ultraderecha. Ella le enumeró una larga lista de prioridades a las que él asentía entre sonrisas: orden, seguridad, fuerzas militares, inversión extranjera, patria. Asimismo, en 2016, había causado polémica una foto en la que posaba sonriente con los expresidentes Andrés Pastrana y Álvaro Uribe, apenas unas semanas después del plebiscito en el que Colombia rechazó el acuerdo de paz con las FARC.

El periodista deportivo Cesar Augusto Londoño fue uno de los que salió el viernes en defensa del jugador. “James sí le dio la mano a Antonella. No la escuchó [cuando ella le pidió una foto]. No se puede politizar a la Selección. ¡Que la camiseta, que la mala cara de los jugadores, que la mano!”, escribió en X. También rechazó que el futbolista recibiera amenazas “por un video descontextualizado”. “No hay derecho”, enfatizó. La Federación Colombiana de Fútbol, por su parte, emitió un comunicado para repudiar “cualquier manifestación de agresión, asedio o descalificación”. “La Selección representa a la Nación en toda su diversidad y pluralidad (…). [La entidad] hace un llamado a mantener un ambiente de respeto, convivencia y unidad”, se lee en un comunicado.
Todo esto ocurre en un ambiente de máxima tensión por la segunda vuelta presidencial, que se llevará a cabo el 21 de junio, en pleno Mundial. El candidato ultraderechista Abelardo de la Espriella vistió la camiseta en la noche de su triunfo en la primera vuelta y ha buscado apropiársela como símbolo de su campaña. El izquierdista Iván Cepeda le ha salido al paso. “[Esta prenda] no le pertenece a nadie. Nos pertenece a todas y a todos y por eso no podemos permitir que nos la roben”, dijo el jueves durante un acto en el que aceptó la camiseta de parte de 32 barras de fútbol. Mientras tanto, la justicia ha buscado frenar esta politización: una jueza de Bogotá le prohibió a De la Espriella que utilice los colores de la selección para “actividades de campaña”, a lo cual él respondió que lo seguirá haciendo.

La hija del presidente dejó el desaire del futbolista de lado y reiteró su admiración. “Uno de los días más felices para mí fue este”, le dijo en el video del viernes, al tiempo que mostró una foto de cuando le regaló un dibujo antes de la Copa América de 2015. “Tengo que admitir que lo hice con mucho amor. Te escribía cartas todos los días y bailaba rastastas como tú. Y, James, tenemos algo en común: soy zurda, como tú. Por eso quería la foto”, relató. Pidió “apoyar con unidad” a la Selección y dejar de lado las diferencias. “Necesitamos a James, a Lucho, a Quintero, a Montero, a Ospina, a Vargas, a Néstor Lorenzo, y a todos los deportistas que nos representan internacionalmente”, afirmó. Concluyó con la promesa de esperar “con los brazos abiertos” el regreso de la Selección. “Ojalá ahí me pueda tomar la foto”, dijo.
En medio de la crispación que marca la recta final de la campaña electoral, las redes sociales se han llenado de elogios a la hija del presidente por su video. “Refrescante mensaje en medio de tanta mala leche”, dijo la periodista María Jimena Duzán. “En medio del odio que se respira por todos lados, este es un buen mensaje”, apuntó su colega Félix de Bedout. “Una vez más Antonella Petro le dio al país una lección de dignidad”, comentó Julián Triana, concejal de Bogotá. “Al fin algo de buena vibra. Bien Antonella”, señaló la historiadora Isabel Arroyo. El presidente, por su parte, compartió el video de su hija en sus propias redes sociales. “Antonella Petro le habla a James y le pide a toda Colombia apoyar a la Selección”, escribió, en una evidente muestra de orgullo.
