Homenaje al poeta José Luis Díaz-Granados hoy en la FILBO

José Luis Díaz-Granados, poeta colombiano. Foto Facebook/Google

Preguntas del periodista Oscar Dominguez al poeta

  • ¿Qué hacía el 15 de julio de 1946 cuando nació?  
  • – Mi madre me contó que en ese momento había procesiones, cumbiambas y vacalocas en Santa Marta, por la víspera del Carmen. 
  • ¿Cuál es el primer recuerdo que tiene de niño? 
  • Al año de nacido me trajeron a Bogotá. Mi primer recuerdo es ver correr una bola blanca por un patio de baldosas rosadas en mi casa de Palermo y tuve una especie de conciencia de que yo era yo. 
  • ¿Como en el tango de Gardel, 74 años no son nada?  
  • No, nada de eso. Son más de siete décadas de vida muy  intensa, bien vivida (y bien bebida). 
  • ¿Siente nostalgia de haber abandonado el (año) 73?   
  • Bueno, sí, porque estuve en Madrid y en París, conocí Estambul y publiqué un par de libros, como si presintiera este confinamiento. 
  • ¿Con qué amigo o amiga de infancia le gustaría reencontrarse?  
  • Con Yolanda Sarmiento, Ivonne Villarreal y Jacqueline Caballero. 
  • ¿Está de acuerdo con esta definición del español Julio Camba: septuagenario, palabra terrible tanto por su forma como por su contenido?  
  • No creo. Siendo septuagenarios, Konrad Adenauer comenzó su carrera política; don Baldomero Sanín Cano publicó su primer libro; Woody Allen estrenó “Medianoche en París” y parece que cuando llegue al octavo piso es que va a reinar en Inglaterra el Príncipe Carlos. 

José Luis Díaz-Granados. Foto Google

  • ¿Se preparó  para envejecer?  
  • Nadie se prepara para ser novio, marido, papá o viejo. 
  •  ¿Si envejecer es cambiar de médicos y de verbos, ¿qué médicos lo miman ahora?  
  • El Doctor Losartán y la Doctora Hidroclorotiazida. 
  • ¿Qué verbos conjuga?  
  • Amar, leer y escribir (y a veces, beber). 
  • ¿Su definición preferida de la vejez? 
  • De Gaulle dijo: “La vejez es un naufragio”. Yo creo que sí es un naufragio, pero en una piscina. 
  • A propósito de su “dulce enemiga”: ¿será verdad que uno se casa para tener con quién hablar? 
  • Y también para otras cosas…  
  • Si cambiara de profesión ¿cuál le gustaría asumir?  
  • Siempre quise ser sacerdote u odontólogo. 
  • ¿Quién es usted?  
  • Llevo 74 años tratando de averiguarlo. 
  • ¿Es muy distinto a aquel que le habría gustado ser?  
  • Sí. El 10 de mayo de 1957 yo estaba con mis amiguitos en la Avenida Chile celebrando la caída de la dictadura y desde ese día me obsesioné en que iba a ser Presidente de la República. 
  • ¿Para qué los libros?  
  • Para reinventarnos en una realidad superior a la que vivimos, para sentir asombro, estremecimiento y para acercarnos a la belleza en toda su plenitud. 
  • ¿Cómo se encarretó con la lectura?  
  • Con la eufonía de los poemas que leía en voz alta: “La cabeza del rabí” de Rubén Darío, “La magnolia” de Chocano, “Glosa de mi tierra” de Alfonso Reyes, “Manitas” de Gabriela Mistral y el “Romancero gitano” de García Lorca. 
  • ¿Su receta para aumentar los flacos índices de lectura? 
  • El maestro no debe imponer la lectura: debe primero contar cómo se escapó de la prisión Edmundo Dantés y así todos querrán leer “El conde de Montecristo” o leer poesía en voz alta, por ejemplo “El sueño de las escalinatas”, de Jorge Zalamea.  
  • ¿Le queda alguna cuenta por saldar con el periodismo cultural que ha hecho?  
  • Sí, me gustaría contar en detalle cómo conocí en mi niñez y en mi adolescencia a los poetas y escritores más importantes de Colombia. 
  • ¿Se siente más cómodo escribiendo en prosa o en verso?  
  • En prosa, porque puedo decir lo que se me da la gana. En cambio el verso, como decía Silva, “es vaso santo”, requiere orfebrería, condensación, perfección… 
  • ¿Todavía se agacha y se le cae un libro?  
  • De niño soñaba que mi mayor felicidad consistiría en escribir un libro, empastarlo en cuero fino y mirar su lomo con mi nombre en letras doradas a cada despertar. 
  • ¿De sus días de El Siglo, donde hizo sus primeras armas literarias qué? 
  • Casi todos los jóvenes de mi Generación sin nombre publicamos los primeros textos en las páginas literarias de El Tiempo, El Espectador y El Siglo, gracias a la benevolencia de Eduardo Mendoza Varela, Gonzalo González (GOG) y Gabriel Cabrera, respectivamente. 
  • ¿Mientras más conoce a los hombres (o a las mujeres) más quieres a tu mascota?  
  • En mi caso particular, no, porque necesito imperiosamente de los seres humanos para fabricar mis poemas, mis cuentos y mis novelas. 
  • ¿Objetos que siempre lo acompañan? 
  • Bolígrafos, libreta de apuntes, plata, llaves, pañuelo y una moneda china. 
  • ¿Le ha pasado algo que le cambió la vida? 
  • El nacimiento de mis hijos Federico y Carolina y el de mi nieto Sebastián. 
  • ¿La virtud y el defecto que le gustaría tener?  
  • Me gustaría ser disciplinado en la literatura, escribir de 8 de la mañana a una de la tarde. ¿El defecto? Me encantaría no tener ninguna clase de compromisos o responsabilidades. 
  • ¿El fracaso más creativo que ha tenido? 
  •  La mujer de quien me enamoré con locura a los 22 años me dejó por el amor de mi hermano. Gracias a eso escribí mi poema El laberinto, el cual prefigura toda mi obra poética y narrativa. 
  • ¿Lo que más le gusta regalar?  
  • Chocolatinas, dulces, caramelos. 
  • ¿Lo que detesta que le regalen en su cumpleaños? 
  • Discos, pues casi nunca tengo oportunidad de escucharlos.  
  • ¿Lo que nunca le han regalado?  
  • Un perro Borzoi. 
  • ¿Qué día de la semana le gusta más?  
  • El Viernes Cultural. 
  • ¿Libro que desearía haber escrito?  
  • La Barcarola, de Pablo Neruda. 
  • ¿Disfruta a cabalidad de lo que tiene?  
  • Completamente. Es poco, pero considero que es lo justo. 
  • ¿Sigue a pie juntillas las sugerencias de su horóscopo? 
  • Dejé de leerlos cuando me di cuenta que esas sugerencias les sirven por igual a cancerianos y a arianos.  
  • ¿Es más lo que sabe o lo que desconoce de usted?  
  • Es mucho más lo que desconozco. En verdad, no tengo la menor idea de quién soy. 
  • ¿La habilidad manual que le gustaría tener?  
  • Calzar y sacar muelas, arreglar dientes, encías, tejido periodontal y los maxilares. 
  • ¿Personas que más admira?  
  • A las que creen a pie puntillas que un mundo mejor es posible. 
  • ¿Sigue escribiendo mano?  
  • Es fascinante escribir a mano, pero a veces las ideas se desparraman de manera torrencial y toca acudir al teclado. 
  • ¿En qué personaje de novela le gustaría reencarnar?  
  • En José Kristián, el personaje de mi novela Las puertas del infierno. 
  • ¿Se sometería al detector de mentiras?  
  • Sin ningún problema. Mis únicas mentiras son las cosas que invento cuando estoy escribiendo novelas. 
  • ¿De los años que tiene cuál le ha gustado más? 
  •  Cuando cumplí 22 años en 1968 y publiqué El laberinto, mi primer libro. 
  • ¿Su plato favorito? 
  • Arroz blanco, carne molida y puré de papas. 
  • ¿A qué debe su esbelta figura?  
  •  A que me encanta caminar por los arrabales de Bogotá, al amor por las féminas y al vodka. 
  • ¿Se sale fácilmente de casillas?  
  • Jamás. Cuando era joven sí, precisamente porque era joven. 
  • ¿De qué se arrepiente?  
  • En 1968 saludé en dos ocasiones a Pablo Neruda en Bogotá. En 1970 estuve más tiempo con él durante varios días, en un congreso de escritores en Caracas. Pero cegado por el temor reverencial no fui capaz de sostener con él una conversación, de hacerle preguntas claves, de que me firmara un libro o de tomarme una foto con él. 
  • ¿De qué le gustaría morir? 
  •  Como diría Barba-Jacob: “Y el día esté lejano”… 
  • ¿Cree en el más allá? 
  • Le respondo con unos versos de Neruda: “Y en la insurrección de la luz, despertar con los que despertaron, o seguir en el sueño aguardando la otra orilla del mar que no tiene otra orilla”…  
  • ¿Qué piensa del más acá? 
  • Difuso, controvertido, falso, pero, sin embargo, como Picasso, Neruda y Theodorakis, después de la derrota del lado oscuro, pintaría, alabaría y cantaría La alegría de vivir. 
  • ¿Mejor consejo que ha oído?  
  • “Ni eres más porque te alaben ni menos porque te vituperen. Lo que eres, eso eres”, de Tomás de Kempis. 
  • ¿Mejor consejo que ha dado?  
  • “Sé bueno y serás feliz”. 
  • ¿Propósito que siempre se ha hecho y que no ha cumplido?  
  • Ser novio y después casarme con una senadora de la república nacida en Sogamoso. 

La FILBo rinde homenaje a JOSÉ LUIS DÍAZ-GRANADOS

Este Miércoles 29 de abril a las 5:30 de la tarde en el Gran Salón D (Corferias).

Sobre Revista Corrientes 5473 artículos
Directores Orlando Cadavid Correa (Q.E.P.D.) y William Giraldo Ceballos. Exprese sus opiniones o comentarios a través del correo: williamgiraldo@revistacorrientes.com

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*