Punta de lanza. El discurso hipotético de Petro

Presidente condenó atentado contra Miguel Uribe, hizo un llamado a la paz y ordenó priorizar seguridad de líderes de la oposición. Presidencia de la República

Por Senén González Vélez

Toronto, Canadá

No existe en el lenguaje de ningún idioma un calificativo, una adjetivación que concentre la mayor rabia que sirva de reacción para rechazar el vil atentado contra el joven Miguel Uribe Turbay, de 39 años.

Lo ocurrido es, simplemente, abominable. Intentar matar al honorable Senador de la República, y precandidato presidencial, destacado líder de quien podría estimarse, representa los nuevos valores de la juventud, es lo más aberrante que hubieran atentado contra su vida, la inocencia, la democracia, las instituciones y el honor de la patria, y un desafío descarado a la seguridad nacional y personal, lo que nos obliga a preguntarnos: ¿En manos de quien estamos los que no tenemos ni jugamos ningún papel distinto al de ciudadanos comunes y corrientes?.

Por eso me duele lo que le han hecho a Miguel, como me duele el maltrato, los ataques perversos y sorpresivos a nuestros policías y soldados mediante el plan pistola asociados a las motos bombas. Son ataques infames y cobardes, sin que haya manera que el hipotético presidente, pueda apaciguar los llantos de sus deudos o heridos, a nombre de la Colombia que sufre, sencillamente, porque los hombres hipotéticos como Petro, padecen de sentimientos puros, porque fluctúan más en las suposiciones, que en las veracidades.

No obstante, confieso que escuché el discurso del Presidente refiriéndose al atentado de Miguel Uribe, el que, en términos generales, me pareció coherente, reposado, de hipotética sinceridad y creo, por lo mismo, que es el mejor que le he escuchado durante todos sus tres largos años de su período presidencial.

Parece que en esta ocasión los odios como que los dejó en casa, o se los pasó al nuevo cocinero de las “leguleyadas” de Palacio, ese que, según dicen, vive con el monte alegre para ver donde siembra cizaña.

Sin embargo, yo siempre he pensado que Gustavo Petro es un hombre hipotético, que plantea siempre un sentimiento de aparente verdad, que finalmente resulta ser una fantasía o un caso de inverosímil realización.

Pero siendo prácticos y dejando a un lado al hipotético Presidente y sus hipótesis, quienes atentaron contra el precandidato, Uribe Turbay, no solo fue el menor de edad, cuya sangre fría, pareciera la de un monstruo, porque disparar a poca distancia del objetivo a sabiendas que no tenía escape, deja la impresión que se elaboró un gran entramado conspirativo, y al mismo tiempo confuso, para empañar la verdad, a sabiendas que el menor si confiesa, lo que penaría seria muy poco, por razones de edad, y por lo tanto, tendría un tratamiento, de cuna, pañales, bebe y tetero.

Disparar una pistola GLOK, por más fina que sea, se requiere entrenamiento de meses, para crear un vínculo entre la detonación y los reflejos del movimiento en la mano, para evitar que el punto de mira no se pierda. Eso significa, que el bebé de marras, es un sicario profesional, de sangre fría, que tiene entrenamiento de larga data. ¿Quién lo entrena? Y… ¿para quién trabaja? ¿Y quién le paga?

El Presidente se comprometió llevar hasta las últimas consecuencias, la investigación; otra afirmación que, en boca de Gustavo, resulta hipotética. Es decir, el Presidente dice que la investigación será profunda, por lo que supone que lo será, pero como las suposiciones es una derivada de las hipótesis, todo se queda en la buena intención que se observará de manera notoria. Pero lo que si se puede asegurar, es que no aparecerán los autores intelectuales del atentado, porque todos ellos hacen parte de la suposición improbable que se convierta en realidad. En fin, todo esto se convertirá en un sofisma de distracción mediante la figura de la hipótesis.

Yo escuché, que el presidente hipotético, Gustavo Petro, tenía conocimiento, que a los hijos de Miguel lo venían siguiendo permanentemente, y que se pensaba en un secuestro. ¿Porque el Hipotético no lo advirtió e hizo una alharaca sobre el particular? Si lo hubiera hecho, a Miguel no lo hubieran atentado y los esquemas se hubieran reforzado.

¿Para que sirven los consejos de seguridad? La respuesta es: ¡para prevenir!. ¿Entonces para qué demonios hacen esos consejos después del atentado? -Simplemente, para que el pueblo crea que están trabajando. En definitiva, se le está haciendo un homenaje a la IMPUNIDAD.

¿Saben por qué no pasará nada? Porque es más fácil encontrar una aguja en un pajar, a que la encuentre Petro en el Palacio de Nariño …

Sobre Revista Corrientes 5712 artículos
Directores Orlando Cadavid Correa (Q.E.P.D.) y William Giraldo Ceballos. Exprese sus opiniones o comentarios a través del correo: williamgiraldo@revistacorrientes.com