Renegados estadounidenses: el expresidente y el rockero lanzan un show de audio

El nuevo pódcast presentado por Bruce Springsteen y Barack Obama se basa en una serie de conversaciones frente a frente en el estudio de Springsteen el año pasado. Foto Rob DeMartin

El nuevo programa de Barack Obama y Bruce Springsteen, “Renegades: Born in the USA”, los presenta en conversaciones íntimas y extensas sobre temas como la raza, la paternidad y las dolorosas divisiones de Estados Unidos.

Por Ben Sisario

El expresidente Barack Obama y Bruce Springsteen son iconos liberales, amigos de vacaciones y entusiastas de los sueños y penurias de los estadounidenses comunes y corrientes.

Ahora también tienen un pódcast.

El lunes, Spotify lanzó los primeros dos episodios de Renegades: Born in the USA presentado por el 44°. presidente y el cantante del himno que da nombre al programa. En Renegades, que lanzará seis episodios cada semana, los dos hombres hablan de manera íntima y extensa sobre la raza, la paternidad y las dolorosas divisiones que persisten en la sociedad estadounidense.

Conformado por una serie de conversaciones en el estudio de casa de Springsteen en Nueva Jersey entre julio y diciembre, el programa es una discusión reflexiva y de altos principios sobre la vida en Estados Unidos a cargo de dos maestros del formato.

“A nuestro modo cada uno, Bruce y yo hemos estado en caminos paralelos”, dijo Obama en el primer episodio. “Todavía compartimos una creencia fundamental en el ideal estadounidense. No como una ficción barata y retocada o un acto de nostalgia que pasa de largo frente a todos los modos en que nos hemos quedado cortos de ese ideal. Pero como una brújula para el trabajo arduo que tenemos delante cada uno de nosotros como ciudadanos”.

Renegades también presenta una suerte de marca de altura máxima para los pódcasts. El programa lo produce Higher Ground Productions, la empresa fundada por Obama y su esposa Michelle y la colaboración de los dos hombres habría encajado con la serie de proyectos de cine y televisión que los Obama tienen con Netflix.

Pero la producción de pódcasts, que alguna vez parecía un terreno de juegos de poca monta lleno de comediantes y gente del circuito de la radio pública vive ahora un auge como un negocio de medios que cada vez atrae a nombres mayores. Este mes, el expresidente Bill Clinton lanzó su propio programa, Why Am I Telling You This?.

“Ejemplifica exactamente el momento en el que nos encontramos”, dijo sobre el show Dawn Ostroff, directora ejecutiva de contenido de Spotify, la plataforma exclusiva de Renegades. “Dice que esta es la siguiente gran cosa, o que ya llegó”.

Para Spotify, que ha dado un gran impulso a los pódcasts en los últimos dos años (lo que incluyó la compra del estudio Gimlet Media y el lanzamiento de The Michelle Obama Podcast el verano pasado), el programa es en parte una apuesta por atraer a los oyentes de más edad. Casi la mitad de la audiencia de los pódcasts tiene menos de 35 años, según una encuesta de mercado del año pasado llevada a cabo por Edison Research y Triton Digital.

El presidente y el rockero se conocieron en la campaña de 2008 y al pasar de los años han cultivado una amistad cercana. En enero de 2017, cuando Obama se preparaba para concluir su mandato, Springsteen ofreció en la Casa Blanca una actuación íntima que cubrió toda su carrera y que luego se convirtió en un espectáculo de Broadway. En Renegades, Obama, de 59 años y Springsteen de 71, ríen efusivamente al recordar las comidas, charlas y acompañamientos musicales improvisados que han compartido.

Dan Fierman, director de Higher Ground Audio dijo que la experiencia de Michelle Obama con su programa el año pasado animó al expresidente a crear su propio pódcast y eligió a Springsteen como su interlocutor. Su primera sesión de grabación se llevó a cabo el 30 de julio, unas horas antes de que Obama pronunciara el elogio fúnebre para John Lewis, héroe de los derechos civiles y congresista por Georgia.

Su conversación mezcla lo personal con lo mítico. Obama cuenta sobre su niñez en Hawái y la confusión y la incomodidad de ser de raza mixta —“No era fácilmente identificable, me sentía como forastero”, dice— y comparten lecciones de masculinidad que aprendieron de los fracasos de sus padres.

Los dos conforman una sociedad de admiración mutua. Springsteen, que de vez en cuando levanta una guitarra, relata la historia de su canción de 1984 “My Hometown” con ecos del conflicto racial de los años sesenta. Se admira de la universalidad y el patriotismo que vibra cuando las multitudes en sus conciertos rugen la última línea “This is your hometown”. Esta es tu ciudad.

“Siempre tengo la sensación de que saben que la ciudad de la que hablan no es Freehold”, dice Springsteen, refiriéndose a la ciudad de la que es oriundo en Nueva Jersey. “No es Washington, no es Seattle. Es todo, todo Estados Unidos”. Pausa breve. “Es una buena canción”.

“Es una gran canción”, añade rápidamente Obama.

El programa refleja el amplísimo centrismo incluyente que ambos hombres han favorecido desde hace mucho. Springsteen lanzó un comercial para Jeep en el Supertazón más reciente —el primer anuncio publicitario que hace— en el que llamaba a los estadounidenses a encontrarse “en el medio”.

Al pasar lista a las divisiones del país, Obama pregunta: “¿Cómo llegamos aquí? ¿Cómo podemos encontrar nuestro camino de vuelta a una historia estadounidense más unificadora?”. Ese impulso para llegar a un punto medio en ocasiones fue un punto en contra para Obama durante su presidencia y puede no concordar con el hiperpartidismo del momento actual.

Renegades también ha visto la luz con la noticia fresca de que Springsteen fue arrestado en noviembre y acusado de conducir en estado de ebriedad, un inusual escándalo para uno de los santos vivientes del rock. (Springsteen no ha comentado sobre el arresto y se espera que se presente en la corte, lo que podría ocurrir este mismo miércoles). Fierman dijo que el incidente no había modificado los planes de la empresa de lanzar Renegades y que las referencias ocasionales al alcohol en el programa seguían intactas.

Obama y Springsteen no quisieron hacer comentarios para este artículo.

A pesar de que el pódcast ha sido presentado como un intento por comprender las divisiones de la sociedad estadounidense y buscar soluciones, Obama y Springsteen evitan en gran medida la política y se ciñen a las anécdotas personales.

No obstante, las tensiones políticas se ciernen inevitablemente sobre Renegades. A una discusión sobre las divisiones políticas en el octavo y último episodio de la primera temporada, Obama añadió una nota introductoria sobre el asalto al Capitolio el 6 de enero.

Obama tampoco dice mucho sobre su sucesor, el expresidente Donald Trump. Pero su perspectiva sobre el hombre que ocupó su lugar, y sobre el estado del país, queda clara desde las primeras palabras que Obama dice en el primer episodio, al describir 2020 como un momento de ansiedad y conflicto en Estados Unidos.

“Durante tres años había tenido que ver a un sucesor presidencial que estaba diametralmente opuesto a todo en lo que yo creía”, dice Obama. “Y fui testigo de un país que parecía estar cada vez más iracundo y más dividido con el pasar de los días”.

Ben Sisario cubre la industria musical. Escribe para el Times desde 1998. @sisario

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