Quisquillas de alguna importancia:Gazapito redundante, deliberar, vocativo, por qué

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por  Efraim Osorio López (eolo1056@yahoo.com)

Yo me planté el guante, porque así lo hago desde tiempos inmemoriales.

El autor del artículo Gazapito redundante (Eje 21, 23/9/2021) afirmó en él que el empleo de las comillas en una cita escrita en caracteres itálicos (letra cursiva) es una redundancia. Yo, ¡cómo no!, me planté el guante, porque así lo hago desde tiempos inmemoriales. Me puse, entonces, en la obra de investigar al respecto, y encontré los siguientes ejemplos en los que sus respectivos autores ‘cometen esa infracción ortográfica’: 1). De don Manuel Seco, Diccionario dc dudas, 1999: *Es un error emplear la forma otro ante un sustantivo femenino que empieza por tónica: «Otro arte poética» (Cernuda, Estudios, 94). 2). De G. M. Bruño. Lecciones de lengua castellana, 1964: *Futuros: “Reflexiona bien esto, y cuando lo cumplieres, lo entenderás todo” (Imitación de Cristo). 3). De la Academia de la Lengua, Diccionario panhispánico de dudas, 2005: *Donde. 6. En el habla popular se usa a veces como preposición con el sentido de ‘junto a’ o ‘a casa de’: «Luego fue donde Freddy y se lo contó todo» (Verges,Cenizas). Entre paréntesis, el asterisco lo pongo para señalar que ahí empieza la cita. Y las comillas de los ejemplos primero y tercero se llaman ‘angulares’ o ‘españolas’; las del segundo, ‘inglesas’. La ‘Ortografía de la lengua española’ (2010) de la Real Academia Española les dedica ocho páginas a las normas que rigen el empleo de las ‘comillas’. Destaco dos (3.48.1.1): 1). (Cita libre): Cuando hay ‘sangría’ (comienzo de un renglón más adentro que los otros), aunque antes se utilizaban las ‘comillas’ para enmarcar citas textuales, ya no son necesarias. Ejemplos de este sistema abundan en la ‘Nueva gramática de la lengua española’ (2010). 2) (Cita textual): Cuando se intercala un transcriptor de la cita señalando su autoría, este debe enmarcarse entre rayas, sin necesidad de cerrar las comillas para volverlas a abrir después del inciso: «Es imprescindible –señaló el ministro– que se refuercen los controles sanitarios en las fronteras». Según todo esto, esas ‘comillas’ no son redundantes; al contrario, necesarias, como todos los signos ortográficos. Sin ellas, la presentación del texto es incompleta. Recordemos que en el lenguaje hablado, cuando el expositor cita a un autor, dice “abro comillas… cierro comillas”. ***

En apuntaciones anteriores hablé de los verbos intransitivos, entre ellos, ‘caducar’, que actualmente nadie usa correctamente. Hoy, el turno es para el verbo ‘deliberar’, que, cuando lo es, no admite complemento directo. El redactor de una nota sobre las pretensiones de Nicaragua escribió: “Está previsto que los alegatos de ambos países continúen (…) y los jueces se retiren posteriormente para deliberar una decisión que se dará a conocer  en 2022” (LA PATRIA, Mundo, 21/9/2021). El verbo ‘deliberar’ es intransitivo cuando significa “tratar un asunto entre varias personas”, acepción que se aplica en la frase citada, en la que debió expresarse su complemento por medio de una preposición, así: “…para deliberar sobre una decisión…”. Como transitivo, quiere decir “resolver algo con premeditación”. Antiguamente significaba ‘liberar’. ***

De dos yemas, este gazapo: “Si mis estimados: habrá «Cambio»”  (Eje 21, Édgar Hozzmann, 24/9/2021). Castizamente, señor, así: “Sí, mis estimados, habrá…”, porque este ‘sí’ es adverbio de afirmación que tiene que llevar tilde, no la conjunción condicional ‘si’, que no la lleva. Y las ‘comas’ son indispensables, pues en esa oración ‘mis estimados’ está en caso vocativo, porque usted les llama la atención.  En el mismo artículo escribió: “Contará con una sumatoria de periodistas”. En esta frase, ‘sumatoria’, término matemático (‘sumatorio’), queda ‘como mosca en leche’. ***

Dicen que fue san Ignacio de Loyola el que, después de leer la historia de los santos, dijo: “Quod isti et istæ, ¿cur non ego?” (‘Lo que éstos y éstas hicieron, ¿por qué no yo’?).  El columnista de Eje 21 Eduardo López V. se hace la misma pregunta, pero mal: “Si lo hicieron otros, porque no yo!” (Eje 21, 25/9/2021). “Si lo hicieron otros, ¿por qué no yo?”. ‘Porque’ es una conjunción causal; ‘por qué’, la locución interrogativa que pide ese texto, compuesta por la preposición ‘por’ y el pronombre relativo ‘qué’. Elemental.

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