Migración politizada

Migrantes centroamericanos en México

En las caravanas de migrantes

el propósito dominante es huir

de la penuria en que viven

Por Octavio Quintero, director Periódico El Satélite

258 millones de migrantes vagan por el mundo en busca de nuevas oportunidades socioeconómicas. Se mezclan, no hay duda, desplazados por violencias cruentas y políticas. No se puede generalizar. Hay que desmitificar las migraciones que imaginan los políticos, los investigadores, los medios de comunicación y la población en general.

El embajador de Colombia ante la OEA, Alejandro Ordoñez, no solo desconoce el principio católico de la caridad, en el caso de los migrantes venezolanos, sino que es un agitador xenófobo al decir que esos pobres parias hacen parte de un plan “fríamente calculado” para desestabilizar la región a cuenta del Socialismo del siglo XXI.

No contábamos con la astucia del señor embajador, y ojalá “que no panda el cúnico”, para seguir con la charada chapulinesca. Eso es lo que es el exprocurador colombiano: un astuto desde chiquito sacando provecho de creencias religiosas y, ya grande, de engaños políticos. Su afirmación resulta grave. Pero más grave resultó la rectificación posterior a cuenta del Canciller Trujillo y del propio presidente Duque, ambos afirmando con contundencia digna de mejor causa que la migración de los venezolanos se debe (única y exclusivamente) al régimen dictatorial de Maduro.

Los tres, –embajador, Canciller y Presidente– desconocen la más reciente posición fijada por la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), organismo de la ONU, en su informe del 2018 sobre las migraciones en el mundo en el que, de entrada, señala:

(…)

La migración internacional es un complejo fenómeno relacionado con múltiples aspectos económicos, sociales y de seguridad que inciden en nuestra vida cotidiana en un mundo cada vez más interconectado. 

La ONU estima que en la actualidad vagan por el mundo unos 258 millones de migrantes y, sin discusión, el incremento se mantiene constante desde hace décadas. La migración, como conclusión del documento de la OIM, se compone principalmente de gente desfavorecida económicamente que sale a buscar fortuna en cualquier lugar distinto al de sus penurias.

Políticamente, a la ultraderecha colombiana le ha resultado rentable atribuir exclusivamente al régimen de Maduro la masiva migración de venezolanos a Colombia. Y si a ello se le va agregando el cuento del Canciller en el exterior, y del fiscal en el interior, de que dentro de esta población se agazapan terroristas en consigna de atentar contra la vida del presidente Duque, pues, mejor, si de lo que se trata es de construir un nacionalismo fascistoide que pueda ayudar a mejorar la descaecida imagen del Presidente.  

Nadie, con buen juicio, niega la mala situación económica que atraviesa Venezuela, no muy exclusiva, porque el Dane en Colombia nos acaba de notificar que tenemos cerca de 10 millones de personas (20% de la población), sumidas en la pobreza multidimensional… Pero, esa es harina de otro costal.

La politización de la migración venezolana esconde, adrede, las consecuencias del cerco económico y financiero montado por Estados Unidos desde la administración Obama, acentuada por Trump, secundado en América y la Unión Europea por esos 50 gobiernos que apoyan al autoproclamado presidente Guaidó. Cualquier país latinoamericano que afrontara las mismas circunstancias, entraría en crisis parecida.

¿Se justifica que todo un pueblo sea sometido al hambre, la inseguridad ciudadana, el desempleo y un largo etc., como la desesperada migración, bajo la excusa de “restablecer” la democracia que, en la práctica –quién duda– viene a ser solo el afán de restablecer el neoliberalismo? Bueno, eso sería lo humanamente discutible. Pero, en los fundamentos del capitalismo, el humanismo es lo de menos.

Al parecer, el mundo está plagado de Maduros que tienen en desbandada a 258 millones de persona. Y, según Ordoñez en la OEA, la diáspora venezolana es solo una excusa de apóstoles comunistas que andan por Latinoamérica, con énfasis en Colombia, esparciendo el evangelio del Socialismo del siglo XXI.

Quien haya prestado atención a las declaraciones a los medios de comunicación de migrantes en el todo el mundo, sean de Europa, de Centro América o venezolanos, tiene que haber caído en cuenta de que el factor principal es socioeconómico. Tiene sentido, entonces, el declarado esfuerzo de la OIM en su informe 2018:

(…)

Tenemos la obligación de desmitificar el “mundo” de las migraciones que imaginan los responsables de la formulación de políticas, los expertos, los investigadores, los periodistas, los estudiantes y la población en general. Nuestra intención es promover una comprensión equilibrada del complejo carácter de la migración, presentar información y datos pertinentes de manera sencilla, explicar los aspectos prominentes, intrincados y emergentes del fenómeno y compartir la diversa experiencia que hemos adquirido a lo largo de nuestros más de 65 años de trabajo en todo el mundo.

Leer más: https://periodicoelsatelite.webnode.es/news/migracion-politizada/


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