Micro y Macrolingotes

Por Oscar Alarcón Nuez, Diario El Espectador, Bogotá

MICROLINGOTES

El rey de España tiene Corona… virus.

……..

Se ha descubierto que el rey Juan Carlos tenía en Suiza muchos Francos.

…….

¿Que el mundo es un pañuelo? No el mundo es un tapaboca.

……

Sobre la Ñeñepolítica, la señora Daza, Caya.

…….

Los setenta se volvió una ley de la grave… edad.

………

 El ministro de Salud de Holanda cayó por el coronavirus. Quedó sin corona.

…….

En los tiempos del coronavirus

MACROLINGOTES

Ni siquiera García Márquez se imaginó lo que iba a pasar en este Macondo del siglo XXI, viendo actuar a una ministra que lo que necesita es un tapaboca, así como a la gente apretujándose en los supermercados comprando cantidades de papel higiénico, como si de lo que se tratara fuera el de limpiar las embarradas del gobierno.

En un hermoso cuento, El mar del tiempo perdido, la historia narra cuando una peste cae sobre una comunidad y trastorna su vida. Empiezan a ocurrir cosas inusitadas; por primera vez el mar no arroja basuras, sino que exhala una fragancia de rosas. Cuando desaparece, el lugar vuelve a ser el de antes. Este relato, que fue publicado por primera vez en 1962 (aparece luego en la compilación de la Cándida Eréndira), es posterior a su novela La mala hora en donde también hay un aluvión de hechos inesperados con la aparición de los pasquines.

Después vendría Cien Años de Soledad (1967). Narra en el tercer capítulo: “Cuando José Arcadio Buendía se dio cuenta de que la peste había invadido al pueblo, reunió a los jefes de la familia para explicarles lo que sabía de la enfermedad del insomnio, y se acordaron medidas para impedir que el flagelo se propagara a otras poblaciones de la ciénaga”. 

Luego Presagio, el del pueblo que se quema por un presagio de una señora que se transmite de boca en boca y se riega entre todos como bola de nieve. Luego el cólera, que utilizó García Márquez para relatar los amores de Florentino Ariza y Fermina Daza (1985).Pero jamás nuestro premio Nobel, a quien le obsesionaban las pestes y el cólera, se imaginó lo que iba a pasar en este siglo XXI con una ministra que va en contravía de las más elementales normas de preservación de la vida. ¡Cuánto nos habría gustado deleitarnos con un relato de Gabo sobre los hechos de estos días! Lo habría titulado, Alicia en el país de lasmaravillas o La ministra en los tiempos del coronavirus.

Sobre Revista Corrientes 3802 Artículos
Directores Orlando Cadavid Correa y William Giraldo Ceballos. Exprese sus opiniones o comentarios a través del correo rcorrientes@revistacorrientes.com

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*