¡Mataron a Jaime Garzón!

Jaime Garzón Forero Foto eltiempo.com

Hoy hace 20 años, 13 de agosto de 1999, sicarios en moto dispararon contra el humorista en la carrera 42 B con calle 22F y acabaron con la sonrisa crítica que en nombre de los colombianos “le cantaba la tabla” a los dueños del poder.

Mal estudiante de derecho en la Universidad Nacional, pero acertado en sus análisis socio-políticos del país que transformaba en ácidos apuntes humorísticos.

Desde la humildad de su hogar en el barrio La Perseverancia, la Facultad de Derecho, la radio y la televisión Jaime Garzón disparó cada día anécdotas memorables sobre la política, la economía, el narcotráfico y la corrupción que se enseñoreaba en todos los rincones del país.

Fue mínimo guerrillero miembro del Ejército de Liberación Nacional porque no aprendió a usar arma. Su trabajo “subversivo” durante los cuatro meses de militancia en el ELN consistió en pegar panfletos en las paredes y servir de “estafeta” o mensajero.

Realmente no tenía ideología. En la Nacional era la caricatura del estudiante “mamerto”.

No se casó ni tuvo hijos. Enamoraba a las que le gustaran, fueran humildes empleadas o mujeres socialmente encopetadas, pero bonitas, y a todas les sacaba carcajadas con su romántico humor. Solo lo enamoraba el poder.

A finales de la década de los años 80 se acercó a la política y el candidato a la alcaldía de Bogotá, Andrés Pastrana Arango, lo recibió como trabajador voluntario de su campaña electoral.

Aunque trabajaba en la “avanzada” alistando y revisando los escenarios en los que debía intervenir el candidato, Garzón centraba sus acciones en las reuniones nocturnas de los directivos de la campaña a quienes hacía reír con sus “ocurrencias” e irreverencias hasta con el propio candidato a quien imitaba junto a otros personajes como Julio César Turbay Ayala, Belisario Betancur y Alvaro Gómez.

Los políticos fueron víctimas de su insomnio: fácilmente podía llamarlos a la una o dos de la mañana “para conversar, nada más”, según testimonios recogidos por el periodista Germán Izquierdo en su libro Jaime Garzón.

Las metidas de pata de Garzón en cuanto evento participaba el candidato y luego el alcalde Andrés Pastrana, hicieron pensar en una alternativa para mantenerlo lejos del Palacio Liévano, sede de la Alcaldía Mayor y lo nombró alcalde menor de Sumapaz.

El ejercicio de ese cargo fue el punto de partida para ingresar a la televisión mediante una entrevista realizada por su amigo Hernando Corral, reportero del Noticiero de las Siete en la cual declara con forzada solemnidad como alcalde menor: “vamos a hacer en Sumapaz la Pastranoika o la reforma, la reestructuración total de la comunidad” y culmina con la imitación del dirigente conservador Alvaro Gómez Hurtado.

Alcalde “a lo Garzón”, apunta en su libro Izquierdo para destacar la ocasión en que le llegó un telegrama de la Alcaldía Mayor: “Sirvase notificar las casas de lenocidio autorizadas en su zona” y su respuesta fue: “Después de una inspección visual, informo que aquí las únicas putas son las putas FARC”.

El 31 octubre de 1990 Jaime Garzón apareció como protagonista de un programa de televisión: Sociedad y en adelante sus sarcasmos políticos, el humor y los apuntes sobre el devenir del país se pasearon por la televisión, la radio y hasta en la prensa en donde se elogiaban los éxitos de sus apariciones e imitaciones de los más notables de la vida pública colombiana.

Y pasó con su humor por los telenoticieros De las Siete, primero, QUAP después y, de la mano de Yamid Amat por Caracol Televisión, CM& y Radio Net que fue hasta su asesinato la trinchera desde la cual disparaba disparates políticos y apuntes irónicos sobre la dirigencia local, nacional e internacional.

Convertido en Heriberto de la Calle, Jaime Garzón comenzó sus dos últimos años de vida como embolador de los zapatos de la clase dirigente colombiana.

“Vestido como el embolador, hablaba en los términos del embolador y actuaba como el embolador” recuerda Rafael Pardo amigo y víctima del humor de Garzón.

Horacio Serpa, como candidato presidencial y ex ministro del presidente Ernesto Samper, fue víctima de Heriberto en estos términos:

“–Yo vi por la televisora la güevonada suya con el marquita este, don Bayly (Jaime Bayly). Le fue muy bien.

“–Buenísimo, respondió Serpa. Me tocó hacerle una rectificación porque andaba diciendo que yo era el candidato del gobierno ¿Cómo le parece?

—“Si, qué tal. Y usted rectificó y dijo: no, yo no soy el candidato del gobierno, soy el candidato de Samper, que es otra cosa.

“Y dijeron que si subía el niño Andrés (Pastrana) había conciertos de rock. Y que si subía usted, había concierto para delinquir.

“–Eso lo dijo fue el niño Andrés” contestó Serpa con risa forzada.

Para demostrarlo, Daniel García-Peña recuerda que cuando asistió a los estudios de CM& para que lo entrevistara Garzón lo saludó antes de sentarse “Q’ibo Jaime” y la respuesta de Garzón fue: “No me hable de ese granhjueputa que es mi explotador. Se gana el sueldo a nombre mío”

Fue el mejor disfraz de Garzón para su irreverencia y expresar con chabacanas groserías el pensamiento crítico de los ciudadanos más pobres frente a los actos de los funcionarios públicos o la fauna política colombiana:

La convicción fundamental de Jaime Garzón fue la libertad: libertad de expresión, libertad de pensamiento, libertad para los secuestrados. Y esta última le costó la vida cuando Carlos Castaño Gil, el sanguinario fundador de las Autodefensa Unidas de Colombia, AUC, decidió cegar su vida por sus presuntos nexos con los grupos subversivos que secuestraban ganaderos, comerciantes y empresarios para financiar sus actividades guerrilleras.

Mas de 200 mil personas desfilaron por la Plaza de Bolívar de Bogotá para despedir a Jaime Garzón mientras millones de colombianos lloraban y gritaban en las calles de todas las ciudades del país para protestar contra la violencia.

Hace 20 años.

Los autores del crimen de Garzón hacían parte de la banda de sicarios “La Terraza” asentada en las comunas de Medellín, según testimonios de jefes paramilitares como Diego Fernando Murillo”Don Berna”, Iván Roberto Duque “Ernesto Báez”, Ignacio Roldán alias “Monoleche” y Ever Veloza, alias “HH”, recogidos por la Fiscalía General de la Nación.

Estas notas fueron tomadas del libro Jaime Garzón de Germán Izquierdo, periodista egresado de la Universidad Javeriana en donde ejerce como docente de la Facultad de Comunicación Social y Lenguaje y también ha trabajado como periodista en la Casa Editorial El Tiempo

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