Martes de la luenga lengua: Sacar adelante, exacerbar, lenguaje incluyente

Ilustración También somos americanos

QUISQUILLAS DE ALGUNA IMPORTANCIA  

por  Efraim Osorio López. eolo1056@yaho.com La Patria

El ‘desorden’ se organiza;  la ‘confusión’ se disipa, y de ambos ‘se sale’. 

‘Sacar adelante’ es una locución que significa ‘educar’, si se trata de personas; si de ideas, ‘convertirlas en realidad’, y si de cosas, ‘hacerlas florecer o evitarles su fracaso’. Entraña, por tanto, ‘progreso, mejoramiento, avance, prosperidad…’. Es por ello un contrasentido ‘sacar adelante un ‘desorden, una confusión’, como lo propone un redactor de LA PATRIA de la siguiente manera: “Es hora para enfilar esfuerzos, apoyar nuestro país, rodear al Gobierno Nacional y a sectores con competencia para sacar adelante este grave caos” (28/11/2020). El ‘desorden’ se organiza;  la ‘confusión’ se disipa, y de ambos ‘se sale’. La frase, bien construida, podría ser ésta: “Es hora de enfilar esfuerzos, apoyar a nuestro país (…) para salir de este grave caos”. Y de los otros. ***

Sinónimos de ‘exacerbar’, ‘irritar, encolerizar, enfadar’, verbos que pueden ser transitivos o pronominales (‘exacerbarse, irritarse, encolerizarse, enfadarse’). Y significa “causar muy grave enfado o enojo”. Con frecuencia es usado con acepciones que no tiene, como en la siguiente frase: “…el aumento exacerbado de la nómina”  (La W Radio, Dr. Hernando Herrera, Excelencia de la Justicia, 1/12/2020). En ella fue utilizado como sinónimo de ‘exagerado, excesivo’, significados que no tiene. ‘Exacerbar’ viene del verbo latino ‘exacerbare’  (de ‘ex’ y ‘acerbus’ – ‘acerbo, agrio, áspero’), ‘exasperar, irritar, exacerbar’. Una ojeada al diccionario le habría evitado al escritor esta confusión. ***

Aunque no muy seguro de ello, la norma que enseña que el verbo ‘haber’, cuando significa existencia, se conjuga siempre en la tercera persona del singular de todos los tiempos del verbo (‘habrá lluvias’, ‘hubo fiestas’, ‘habría castigos’) engañó al redactor de este titular de Eje 21: “No existe edades inmunes para el covid 19, aunque la población adulta mayor es la más afectada” (2/12/2020). El verbo ‘existir’ no sigue esa directriz, por lo tanto tiene que concordar con el sustantivo que le sirve de complemento, así: “No existen edades…”. Elemental. Con ‘haber’, es otro cantar: “No hay edades…”. Otra cosa: COVID-19 es una sigla (del inglés ‘coronavirus disease 2019’), por lo que debe escribirse así, con mayúsculas sostenidas. ***

El Diccionario define así el ‘hipérbaton’: “Gramática. Figura de construcción, consistente en invertir  el orden que en el discurso tienen habitualmente las palabras”, por ejemplo, ‘en tiempos adversos, nos asiste Dios’, oración que, sin esa figura, se redacta así: ‘Dios nos asiste en tiempos adversos’. Por su estructura gramatical, el latín la tiene como una de sus características. El castellano, no, porque no siempre se puede hacer esa inversión, como en el siguiente aviso: “Vendo medias para señoraselásticas”. Caso parecido encontró el lector José Ituriel Arango: “En la edición de La Patria del pasado lunes 30, en doble página central publicaron: Primera central de beneficio ecológica del café, para el 2021”. Si no es un error de concordancia –¿beneficio ecológico?–, la frase debió ser redactada de esta manera: “Primera central ecológica de beneficio del café…”. Casualmente, pocos días después, leí en un editorial de El Tiempo lo siguiente: “…con discusiones participativas en los ámbitos técnico y académico, y un marco de transparencia absoluto” (Mirada realista a las vacunas, 6/12/2020). A pesar de que en esta oración no está tan traída de los cabellos la figura –el ‘hipérbaton’, digo–, es preferible, para la comprensión del texto, conservar el orden lógico de las palabras que la componen: “…y un marco absoluto de transparencia”. He dicho. ***

Extrañeza. Un editorial de El Tiempo dice: “Y, con mucha frecuencia, son los niños y las niñas quienes padecen la irresponsabilidad de los adultos” (7/12/2020). ¿Por qué no “de los adultos y las adultas”? ¿Son sólo los ‘señores’ los irresponsables? No. La explicación de tal omisión es obvia: el ‘lenguaje incluyente’, además de farragoso, nocivo e inútil, es traicionero, porque es casi imposible sostenerlo a través de todo un escrito. Las muestras abundan. 

El lenguaje en el tiempo 

Fernando Ávila/El Tiempo 

El reguetón es un género musical que deriva del reggae jamaiquino y el dancehall. Nace en Puerto Rico y toma fuerza arrolladora desde los estudios discográficos de Medellín. El nombre reggaetón, híbrido de reggae y maratón, es usado por primera vez por Daddy Yankee, en 1992. El Diccionario de americanismos registra en el 2010 la adaptación española reguetón, que se empieza a usar a partir de entonces. Unos años después es recogida esa forma (reguetón) por el Diccionario de la lengua española, DLE. 

Hiphop

Con la misma raíz jamaiquina del reguetón, en la década del 70 surge en el Bronx, Nueva York, el hip hop, que no solo es género musical, sino toda una cultura, que incluye moda, grafitis y lenguaje político. Esta cultura tiene enorme auge en Bogotá. La Fundéu RAE indica que se debe escribir en español hiphop, en una sola palabra. Indica que la hache suena como jota (jipjop), sin que eso le quite su carácter de palabra española, pues esta característica fonética se da en otras palabras de nuestra lengua, como hawaiano, hámster, hándicap, haikú, hitleriano, hegeliano…

Porro

Este ritmo colombiano, con influencia africana (tambores), europea (vientos) y de los cantos y música aborigen de la región que ocupan los actuales departamentos de Córdoba, Bolívar y Sucre, fue internacionalizado en los años 50 por Lucho Bermúdez, y recibirá un nuevo impulso el próximo año con la película Encanto, de los estudios Disney. La palabra porro figura de tiempo atrás en el DLE con tres significados, ‘cigarrillo de marihuana’, ‘tonto’ y ‘especie de cebolla’. En el 2017, tras solicitud formal liderada por el periódico Meridiano, la Real Academia Española, RAE, incorporó a la voz porro una cuarta acepción, como ‘ritmo musical colombiano’. Vallenato

De paso, la Academia registró en el DLE la palabra vallenato, pues la solicitud, formalizada en un libro de 154 páginas a todo color, con fotos de compositores, orquestas y bailadoras típicas y con documentadas explicaciones musicales e históricas, informa que del porro surge el vallenato, y del vallenato, la carranga boyacense.

Zumba

Finalmente, en las adiciones del 24 de noviembre de este año, el DLE le da entrada a la palabra zumba 2. Zumba 1, originada en el verbo zumbar, tiene cinco significados, ‘cencerro’, ‘bramadera’, ‘chanza’, ‘tunda’ y ‘borrachera’. Con entrada aparte, zumba 2, originada en la marca registrada Zumba, está definida como ‘técnica gimnástica que combina el baile al son de ritmos latinos con el ejercicio aeróbico’. Se aclara que puede usarse en masculino, el zumba, o en femenino, la zumba. Así se reconoce en el DLE el apogeo mundial de esta creación del colombiano Beto Pérez.

FERNANDO ÁVILA*
*Experto en redacción y creación literaria

Fundacion para el español urgente 

El adjetivo electo se aplica a la persona que ha sido elegida para un cargo del que aún no ha tomado posesión. Así, por ejemplo, se habla de Joe Biden como «presidente electo de EE. UU.» porque, tras ser el candidato más votado en las elecciones presidenciales, todavía no ha jurado su cargo.

Una vez que los compromisarios han confirmado la victoria del demócrata en las elecciones presidenciales del 3 de noviembre, el próximo 20 de enero jurará su cargo y perderá la condición de «electo» para pasar a ser simplemente «presidente de EE. UU.». 

Sin embargo, en los regímenes no presidenciales, como el español, solo se puede hablar en sentido estricto de «presidente electo» cuando este ya ha sido elegido por el Parlamento y todavía no ha jurado su cargo, ya que entre tanto no es sino un simple parlamentario. En estos casos, por consiguiente, resulta preferible hablar de «futuro» o «virtual presidente». 

Lo mismo sucede en los sistemas en los que el alcalde o el presidente de una región no son elegidos de forma directa por los ciudadanos, sino por los concejales o diputados autonómicos, de los que es preferible hablar como «futuro presidente autonómico», «virtual alcalde» u otras fórmulas similares. 

Por otra parte, y a pesar de que el Diccionario panhispánico de dudas recomienda el uso del participio regular de elegir (elegido), la nueva gramática académica deja constancia del empleo en grandes áreas de América del participio irregular electo en la formación de la pasiva: «Todavía no ha sido electo el nuevo presidente». No se trata, por tanto, de un uso inapropiado. Sin embargo, para la voz activa se prefieren las formas regulares: «Todavía no han elegido al nuevo alcalde», frente a las irregulares como «Todavía no han electo al nuevo alcalde». 

orquídea 

La palabra del día 

Por Ricardo Soca  

orquídea Flor de una planta orquidiácea cuyas especies tropicales son muy apreciadas en floricultura. 

La familia de las orquidáceas comprende entre 25 000 y 30 000 especies, a las que deben sumarse 60 000 variedades híbridas producidas por floricultores. 

La forma tuberosa de las raíces de la orquídea, semejantes a testículos humanos, ha hecho que desde muy antiguo se le atribuyeran propiedades afrodisíacas. Algunos preparan un té con las raíces de la orquídea para estimular el deseo sexual, y otros huelen la fragancia de la flor con el mismo fin. Orquídea proviene del latín científico orchis y este, del griego ὄρχις (orkis) ‘testículos’, palabra que también está en el origen de orquitis ‘inflamación de los testículos’. 

ORQUIDEAS EN CAUTIVERIO Sobre la orquídea que trajo después del secuestro (foto) que sufrió por parte de las FARC, el maestro Angulo hizo estas precisiones para los lectores del martes de la luenga lengua: 
Hay orquídeas terrestres, como la Anguloa, litófitas (que viven sobre las piedras), como la Laelia (antes Schomburgkia), pero la mayoría crecen sobre los árboles y se llaman epífitas. (No son parásitas, como muchos creen).  

Orquídea Angulo

Esta bella orquídea la traje a mi regreso del «paseo ecológico» al que me invitaron las Farc, y durante el cual me permitieron hacer (y me ayudaron en la tarea) varios jardines de orquídeas. Este bellísimo ejemplar me lo traje del secuestro (retención, para las Farc) y su nombre científico en ese entonces era Oncidium ioplocon. Ahora se llama Cyrtochilum ioplocon. Según Kew Gardens, Colombia es el país con mayor cantidad de orquídeas nativas. Con la paz, los investigadores, que antes se iban a Costa Rica, país ejemplar en sensibilidad ecológica y conservación, ahora podrán venir a Colombia.    

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