Martes de la luenga lengua: Reelegido-reelecto, seleccionado-selecto, ex – ex

QUISQUILLAS DE ALGUNA IMPORTANCIA  

por  Efraim Osorio López

eolo1056@yahoo.com

En una información de RCN divulgada en las noticias de la noche (7/6/2022) sobre el arresto del congresista caldense Mario Castaño, la periodista de esa sección del noticiero dijo que “había sido reelecto”. El verbo ‘reelegir’, por provenir de ‘elegir’ –uno de los sesenta y pico que tienen dos participios pasivos, el regular y el irregular–, hace los suyos, respectivamente, ‘reelegido’ y ‘reelecto’: el primero, además de hacer las veces de adjetivo (‘el concejal reelegido’), sirve para la formación de sus tiempos compuestos, verbigracia, ‘fulano de tal fue reelegido presidente de la asociación de panaderos’; el segundo solamente se puede usar como adjetivo, ‘el reelecto congresista Mario Castaño fue detenido’. Anota Emilio Martínez Amador: “Se hace una excepción con los participios irregulares ‘frito, preso, provisto y roto’, que se usan en los tiempos compuestos de los respectivos verbos con más frecuencia que los participios regulares ‘freído, prendido, proveído y rompido’” (Mega gramatical y dudas del idioma). ***

Los adjetivos ‘seleccionado-a’ (también participio pasivo) y ‘selecto-a’ tienen la misma procedencia, a saber, el verbo latino ‘seligere’ (‘coger separando, escoger, elegir’). Esto no obstante, no se deben emplear siempre el uno por el otro, pues con el primero se designa la persona o cosa que ha sido elegida entre varias para determinado fin; el segundo, en cambio, se dice de aquello “que es o se reputa como mejor entre las cosas de su especie”. De calidad superior. Así, hablamos de ‘música selecta’, ‘un auditorio selecto’ o ‘un vino selecto’. En el artículo titulado “Colombia, el país de la OCDE que más crecerá” (LA PATRIA, Mundo, 9/6/2022), y en el gráfico correspondiente de CEPAL, con letra inapropiada para octogenarios, se informa: “Tasas de pobreza en distintos países. Proyección cierre 2022 bajo un escenario de 2.0% de inflación adicional; Países selectos”. Honduras, Guatemala, República Dominicana, y nueve más, Colombia, entre ellos. Evidentemente, el adjetivo ‘selectos’ no es el término adecuado en esa información, y debió ser sustituido por ‘seleccionados’, por lo arriba explicado, aunque de ‘selecto’ sean sinónimos ‘seleccionado’ y ‘elegido’, porque los sinónimos no lo son en un ciento por ciento, y hay que saber elegirlos según el contexto. No todo lo escogido o seleccionado es ‘selecto’. ***. 

La vigésima segunda edición del diccionario de la Academia de la Lengua (2001) define así la entrada ‘ex’: (De ex, preposición latina). Adjetivo. Que fue y ha dejado de serlo. ‘Ex ministro, ex marido’. // 2. com. Persona que ha dejado de ser cónyuge o pareja sentimental de otra”. Pero en la siguiente edición (2014) esa entrada en su primera acepción desaparece –se conserva sólo para la segunda–, y es reemplazada por ‘ex-’, de la que dice que es ‘prefijo’, con la misma definición del adjetivo. A propósito de esto, la columnista Adriana Villegas Botero escribió lo siguiente: “Separar o eliminar el prefijo «ex» del término al que debe permanecer adherido evidencia desconocimiento o negación frente a normales cambios que llegan con el paso del tiempo” (LA PATRIA, 12/6/2022). Me planto el guante, porque escribo y seguiré escribiendo ‘ex guerrillero’ y ‘ex presidente’, como se hizo durante siglos. ¿Capricho, testarudez? Tal vez, pero tengo mis argumentos: el latín tiene la preposición de ablativo ‘ex’, por ejemplo, ‘ex consule’ (‘antiguamente cónsul, ex cónsul’). El prefijo se une a sustantivos desprovistos de circunstancias alterables, como ‘extemporal, desinterés, insensatez’, etc. Los prefijos nunca se escriben separados de la palabra a la que se unen, como sí se hace con ‘ex’ cuando se antepone a nombres pluriverbales, verbigracia, ‘ex alto funcionario’, ‘ex alto comisionado’, ‘ex vicepresidente’ (compuesta), o a siglas, ‘ex-FARC’. Para evitar estas excepciones, es decir, para simplificar, seguiré la doctrina hasta ayer no más correcta. Si no está roto, ¿por qué repararlo? Nota: estos apuntes se pueden aplicar también a ‘pro’, que, después de varios siglos  de desempeñarse como preposición, pasó a ser prefijo: si antes escribíamos ‘campaña pro infancia, ahora, ‘campaña proinfancia’. Pero se debe escribir ‘campaña pro derechos ajenos’. Las innovaciones son aceptables cuando le aportan algo positivo al idioma. Si no, ¿para qué?

GRADOS DE TEMPERATURA, CLAVES DE ESCRITURA

Fundación para el español urgente/RAE

En la escritura de los grados de temperatura se presentan a menudo dudas, por lo que a continuación se ofrecen una serie de claves:

1. Grado Celsius

El nombre, en rigor, es grado Celsius (con el nombre del científico en mayúscula), aunque fuera de contextos técnicos se usa grado centígrado o simplemente grado.

2.  23 °C, con espacio entre la cifra y el símbolo

El símbolo establecido internacionalmente es °C, que consiste en un pequeño círculo seguido sin espacio de la letra CSe deja un espacio entre la cifra y el símbolo23 °C.

En escritos no especializados se usa en ocasiones solo el círculo y en tal caso se escribe pegado al número: 23°. En contextos técnicos, y conforme a las normas internacionales, este símbolo se reserva a los grados de ángulo, que es un valor que también tiene en general, como en «Dio un giro de 180°». 

Por otro lado, en lugar del símbolo también es posible escribir el nombre de este, es decir, 23 grados o 23 grados Celsius.

3. El símbolo incluye un círculo, no una o ni un cero

A menudo se reemplaza el círculo por un cero o por una o, pero no son las grafías adecuadas. Si se optara por la o a causa de limitaciones tipográficas, es preferible no añadir una subraya (no es, por tanto, 23 oC), pero en cualquier caso no se añade un punto.

4. El número y el símbolo no deben quedar en líneas separadas

No debería haber un salto de línea entre el número y el símbolo, para lo cual puede emplearse un espacio de no división u otro recurso ajustado al medio usado.

5. Kelvin, y no grado Kelvin

Ocasionalmente aparece en prensa otra unidad de temperatura llamada kelvin (y no grado Kelvin), de símbolo K (no °K), pero normalmente está limitada a textos científicos.

6. Grado Fahrenheit, símbolo °F

También puede encontrarse el grado Fahrenheit, aunque es una unidad que conviene evitar en países donde no es oficial, por lo que lo recomendable es convertirlo a grado Celsius. Su símbolo es °F.

Estas unidades, tal como explica la Ortografía, están reguladas en el Sistema Internacional de Unidades, que en muchos países se ha incorporado total o parcialmente a su legislación y que tiene como complemento el Sistema Internacional de Magnitudes (ISO 80000).

Nota. Todos los teclados modernos permiten de un modo u otro introducir el símbolo del grado. Así, en Windows se consigue con la combinación Alt + 248, mientras que en MacOS es Opc + May + 8, aunque podría variar según la configuración del teclado. En Linux depende de la distribución concreta. Además, algunos programas definen o permiten definir atajos. Incluso hay fuentes que contienen la combinación °C como un único carácter.

El lenguaje en EL TIEMPO

Por Fernando Ávila

Cita: “insultando a los periodistas y a la gente” (radio). Mejor: “insultando a los periodistas y a las demás personas”, dado que los periodistas también son gente.

Vocal cerrada

Cita: “Cuando puedes apretar no apretas” (televisión). Mejor: “no aprietas”. La raíz de este verbo se mantiene en la segunda persona del pasado, apretaste; futuro, apretarás, y condicional, apretarías, pero cambia a aprie-, en presente, aprietas, aprietes, y en imperativo, aprieta.

Similar a lo que pasa con acertar, raíz igual en acertaste, acertarás, acertarías, y cambiada en aciertas, aciertes, acierta.

Recuérdenlo por la canción de Daniel Lemaitre, interpretada por Lucero, “Y no es que Pepe no apriete, sino que sabe apretar. ¡Aaaaaaay, maaaama! ¡Apriétame, Pepe!”.

Aprietas

Cita: “Se contrapone al otro candidato, con un nombre fuerte, terminado en la vocal cerrada ‘o’, y cuyo significado permite asociación a piedra y pétreo”.

Comentario: Algunas veces se alude a la o como vocal cerrada, por su figura, una bolita de un solo trazo que se cierra en el mismo punto donde se inicia.

Llamarla cerrada permite distinguirla de la u, que se puede hacer también en un solo trazo, pero nunca se juntan los puntos de arranque y de cierre. Entonces se dice que la u es la vocal abierta. Pasa entre hablantes extranjeros, cuando hay duda sobre la escritura de una palabra con o o con u.

La ortografía de la lengua española clasifica las vocales como abiertas y cerradas, no por la forma de dibujarlas o escribirlas, sino por la forma de pronunciarlas. Así las cosas, se llaman vocales abiertas las que se pronuncian con la boca más abierta, a, e, o, y cerradas las que se pronuncian con la boca menos abierta, i, u.

Es la forma más frecuente de identificarlas en nuestro país. En otros países se usa la terminología fuertes y débiles. Las fuertes son las abiertas, a, e, o, y las débiles, las cerradas, i, u.

A partir de ahí se explican, por ejemplo, los diptongos, que se forman con la unión de una vocal abierta y una cerrada, y se pronuncian en una sola sílaba, es decir, en un solo golpe de voz.

Los hay crecientes, primero la vocal cerrada y después la abierta, Juan, dio, miel; decrecientes, primero la abierta y después la cerrada, doy, sau (sau-ce, sau-di-ta, di-no-sau-rio, de-sau-to-ri-zo), dou (es-ta-dou-ni-den-se), y neutros, con dos débiles o cerradas distintas, hui, fui, Luis, Ruiz, a-fluir, viu-da, cui-da-do.

También se explican los hiatos que siempre llevan tilde, formados por una vocal cerrada predominante y una abierta, Raúl, Saúl, María, raíz, reúne, paracaídas, oído, que no la llevarían por la norma de esdrújulas, graves y agudas, aunque a veces las dos normas coinciden, ahí, país, Ypacaraí, Itaú.

La intención del autor habría quedado doblemente resaltada si hubiera calificado la o como vocal fuerte, vocal con fuerza, como la que tienen los sustantivos oso, oro, comodoro, o los adjetivos, honroso, ortodoxo, fogoso.

Preguntas: feravila@cable.net.co

EL SONETO DE POMPILIO IRIARTE

Cada cual por su senda y su camino 

(Para despedir el semestre) 


Sabiamente los dos se dan su maña 

para no coincidir en la Angostura.
Mientras ella anda abajo, en la llanura, 

él procura ocultarse en la montaña. 

(Con levísimo gesto me saludas 

si nuestras locas brújulas señalan 

el mismo norte, si hacia el norte escalan, 

o si bajan al sur, por si las dudas). 

Saben los dos que, prójimos, se mueren 

el uno por el otro, que se quieren, 

por eso, ni se otorgan ni se quitan
la suerte de encontrarse en el camino.
Distinto el sol, idéntico el destino
de aquellos que, buscándose, se evitan. 

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Directores Orlando Cadavid Correa y William Giraldo Ceballos. Exprese sus opiniones o comentarios a través del correo williamgiraldo@revistacorrientes.com

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