Martes de la luenga lengua: Oraciones impersonales, violación, dos puntos, abuelo

QUISQUILLAS DE ALGUNA IMPORTANCIA  

Por  Efraim Osorio López (eolo1056@yahoo.com)

En la calle, por ejemplo, desconocidos me dicen ‘abuelo’, y me siento honrado. 

La semana pasada traté de las oraciones impersonales indeterminadas, en las que, dije, el complemento debe concordar con su verbo en número, por ejemplo,  ‘se buscan médicos para el hospital regional’. En ésta, el complemento es indeterminado, pues no se especifica cuáles médicos son los que el hospital está buscando. Por esta razón, no se emplea la preposición ‘a’. En cambio, si el complemento es determinado, se requiere la preposición y, en este caso, el verbo se construye en singular, verbigracia, ‘se busca a los delincuentes que asaltaron la tienda de don Chepe’.  Y suena bien, ¿cierto? Como sí disuena en la siguiente oración del doctor Flavio Restrepo Gómez: “…no se trata de opiniones al azar para volverlas decretos con los que se marginalizan a aquellos sobre cuyos hombros…” (LA PATRIA,  4/6/2020). “…con los que se marginaliza a aquellos…”, doctor, porque, repito, el complemento es determinado. De ahí, la necesidad de la preposición. La lógica de la gramática, ¡qué le vamos a hacer! ***

¿Podrá uno violar la ley lícitamente? Buena pregunta para un jurisperito. Oí en las noticias de la noche de RCN a uno de sus lectores hablar de ‘violación ilícita de las comunicaciones’ (6/6/2020). Pensé que se trataba de un ‘lapsus linguae’, pero no. En la ampliación de la noticia, y citando, creo, a la fuente, informaron que a dos policías los habían acusado de “violación ilícita de las comunicaciones”. Un absurdo, indudablemente, porque ‘violación’ es la “acción y efecto de violar”, verbo que significa “infringir o quebrantar una ley, un tratado, una promesa, etc.”. Sin mencionar la violación de la integridad o dignidad de las personas. Y el adjetivo ‘lícito-a’ califica todo aquello que es “justo, permitido, según justicia y razón”. En conclusión, en ese informe sobra el adjetivo, porque no hay violaciones permitidas ni justas, es decir, no hay ‘violaciones lícitas’. Se trató, considero, de una escogencia equivocada de términos. Si hubiesen dicho ‘interceptaciones’, habrían dado en el clavo, pues las ‘interceptaciones telefónicas’ –‘chuzadas’, coloquialmente–, por ejemplo, pueden ser ‘lícitas’ o ‘legales’, si autorizadas por un juez; e ‘ilícitas’ o ‘ilegales’, si se realizan sin esa autorización. De Perogrullo. ***

El signo ortográfico ‘dos puntos’ “anuncia una enumeración”, por ejemplo, ‘las virtudes teologales son tres: fe, esperanza y caridad’, “o establece relaciones semánticas de diverso tipo entre las unidades que separa”, verbigracia, ‘la pandemia nos encerró: los viejos no podemos salir a asolearnos ni a estirar las extremidades inferiores’. Entre paréntesis, este signo debe emplearse pegado a la palabra que lo antecede y separado de la que le sigue. Aunque son muchas las circunstancias en las que se puede usar este signo, una de ellas no es la de separar el complemento de su verbo, como en la muestra siguiente: “Cuatro amores en uno que piden: aceptación, respeto, paciencia…” (LA PATRIA, Oasis, 7/6/2020). “…que piden aceptación…”, castizamente. Otro gallo le habría cantado al padre Gallo si hubiese redactado así: “Cuatro amores en uno que piden lo siguiente: aceptación…”. ¿Ve la diferencia, padre? Además, si los dos puntos anuncian una cita, ésta debe escribirse con mayúscula inicial y entre comillas. La violación de esta norma, como de la anterior, es más frecuente de lo aceptable. *** Solamente conocí a mis abuelos maternos, es decir, a los papás de mi mamá. Y mis nietos me dicen ‘abuelito’, con razón, porque soy el papá de uno de sus papás, que es la acepción primaria de este sustantivo. Les decimos también ‘abuelos’ a nuestros antepasados, a nuestros ancestros. Además, llamamos ‘abuelos’ a los ancianos, a los viejos y, en Colombia, a los ‘cuchos’. En la calle, por ejemplo, desconocidos me dicen ‘abuelo’, y me siento honrado. Sin embargo, cuando el presidente nos dijo ‘abuelitos’, se levantó una polvareda tal, que ni en el desierto del Sahara: muchos, ¿sus opositores de oficio?, se sintieron 

Naranja naranja, exconsejero, cuide de, acuso recibo, Jerusalén

Fernando Ávila/EL TIEMPO

Durante una clase de lenguaje en línea, para niños de 3.º, la profesora pidió ejemplos de sustantivo y adjetivo, que comenzaran con la misma letra, y los niños dijeron: “gato gris”, “vestido verde”, “carro caro”… La profesora complacida les decía “¡Muy bien!”, “¡Eso es!”, hasta cuando una niña dijo “naranja naranja”, y la profesora saltó de gozo y dijo “¡Qué buen ejemplo! ¡Una naranja de color naranja! ¡Magnífico!”. Me encantó el ejemplo de la niña, pero mucho más la reacción de la profesora, pues en otro contexto no habría faltado el aguafiestas que lo calificara de redundante.

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Silepsis, coma vocativa, chichipato, otro

Redundancia es ‘repetición innecesaria’, y en este caso la primera “naranja” es sustantivo, y la segunda, adjetivo, lo que hace de “naranja naranja” un ejemplo correcto, además de ingenioso. Felicitaciones a los niños y a su profesora. Ojalá quienes hablan tanto de “redundancia”, cada vez que una palabra o un simple sonido se repiten, sigan el ejemplo de estos simpáticos colegiales. Ellos nunca condenarían locuciones tan útiles y amables como “cara a cara”, “una por una”, “de vez en vez”, “de cuando en cuando”, “de domingo a domingo”, etc., que se construyen con repetición intencional de palabras, ni títulos como La bruja Maruja, Rin Rin Renacuajo, Mirringa Mirronga, Aserrín aserrán…, que repiten sonidos musical y festivamente.

Exconsejero

Cita: “Rafael Pardo Rueda, exconsejero de paz de la administración Barco”. Comentario: En este pie de foto del autor del libro 9 de marzo de 1990, habría sido mejor escribir “exconsejero de paz”, y terminar ahí, pues el prefijo ex- significa ‘que dejó de ser’. Si se agrega “de la administración Barco”, hay que quitar el prefijo ex-, pues lo que se pretende informar es que fue consejero (no exconsejero) durante la administración Barco.

Cuide de

Pregunta: Si el verbo cuidar es transitivo y, en consecuencia, no lleva la preposición de, ¿por qué un libro recientemente lanzado se titula Cuida de tu familia? Jorge Rojas. Respuesta: El verbo cuidar, con el sentido de ‘asistir’, ‘guardar’, ‘conservar’, es transitivo, “cuide a su familia”, “cuide su cartera”, pero admite también el régimen de verbo intransitivo, con preposición de, “cuide de su familia”, con el mismo significado. Con el sentido de ‘vivir con advertencia respecto de algo’, es pronominal, y necesariamente va con la preposición de, “cuídate de los ladrones”, “cuídese de los falsos amigos”.

Acuso recibo

Pregunta: ¿Es correcto “acuso recibo”?, Paola Cardozo S. Respuesta: Sí, pues un significado de recibir es ‘avisar el recibo de cartas, etc.’.
Jerusalén

Pista del Megacerebro: “Monte de Jerusalem”. Comentario: El nombre de esta ciudad en inglés es Jerusalem, y en español, Jerusalén, como debió escribirse.

Preguntas: feravila@cable.net.co

off the record, alternativas en español

Manual para el español urgente

Preguntan si es correcta la voz cuarenpena

En efecto, una de las creaciones léxicas que han surgido en estos tiempos es el término que indica, con el que se alude a la tristeza de permanecer encerrados en casa para evitar contagios. Y sí, es un vocablo adecuado, si bien la grafía apropiada es cuarempena porque, aunque este acrónimo esté formado a partir de cuarenta, con ene, delante de las consonantes se escribe m, tal como indica el Diccionario panhispánico de dudas y según sucede en los compuestos biempensante simpa, a partir de bien pensante sin pagar, respectivamente.

Off the record

La expresión inglesa off the record, que se emplea en el lenguaje periodístico para referirse a los comentarios que se hacen de modo confidencial o extraoficial y que no deben divulgarse, puede sustituirse en español por fórmulas como confidencial o a micrófono cerrado.

En los medios es frecuente el empleo del anglicismo en frases como «Independientemente del contenido de la conversación off the record, su filtración pone de manifiesto una vez más el peligro de muerte que vive el oficio de periodista», «La mayoría de las confesiones de los políticos en el acto eran ‘off the record’ y de corto recorrido» o «Saltarse un “off the record” va contra la decencia profesional».

El Diccionario panhispánico de dudas señala que off the record se usa como locución adverbial o adjetiva y ofrece como alternativas las expresiones españolas confidencial(mente) —que es la traducción que propone el diccionario de Cambridge—, extraoficial(mente) y a micrófono cerrado, entre otras.

Se emplea a menudo como sustantivo para referirse al acuerdo de no usar esas declaraciones («Se saltó el off the record y publicó lo que habían hablado»), en cuyo caso es posible sustituirlo por acuerdo o pacto de confidencialidad o en ciertos casos, simplemente por confidencialidad. También es frecuente su empleo como sustantivo para aludir a las declaraciones mismas («Mostró su malestar por la publicación del off the record») y entonces pueden emplearse expresiones como comentarios o declaraciones confidencialesextraoficialesa micrófono cerrado

Así, en los ejemplos anteriores habría sido preferible escribir «Independientemente del contenido de la conversación confidencial, su filtración pone de manifiesto una vez más el peligro de muerte que vive el oficio de periodista», «La mayoría de las confesiones de los políticos en el acto eran a micrófono cerrado y de corto recorrido» y «Saltarse un pacto de confidencialidad va contra la decencia profesional».

En todo caso, si se prefiere usar el anglicismo, lo adecuado es escribirlo en cursiva (o entrecomillado si no se dispone de ese tipo de letra), con dos efes (no of the record) y sin tilde, ya que se está usando el extranjerismo crudo record y no su adaptación al español récord.

EL SONETO

Me quedan, sin embargo, algunos huesos

Ángel Marcel

–Te vas un poco, viejo, en cada paso
que hay que ayudarte a dar para que seas
hombre capaz del mar, para que veas
completo el sol del alba hasta el ocaso.

–Cuento aun con mis huesos: la cadera,
el húmero, las muelas, la quijada,
el sacro, el peroné, la tibia helada
y arriba, la risueña calavera.

–Las muelas no, pues son de porcelana.
¿Qué otra prótesis tienes que aliviana
tu ancianidad, tus mares, tus sucesos?

–El corazón de fuego y poesía.
Algo falta de aquello que tenía;
me quedan, sin embargo, algunos huesos.

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