Martes de la luenga lengua: Óptimo, requerir, lenguaje incluyente, a

El lenguaje en EL TIEMPO

Por Fernando Ávila

Cita: “insultando a los periodistas y a la gente” (radio). Mejor: “insultando a los periodistas y a las demás personas”, dado que los periodistas también son gente.

Aprietas

Cita: “Cuando puedes apretar no apretas” (televisión). Mejor: “no aprietas”. La raíz de este verbo se mantiene en la segunda persona del pasado, apretaste; futuro, apretarás, y condicional, apretarías, pero cambia a aprie-, en presente, aprietas, aprietes, y en imperativo, aprieta.

Similar a lo que pasa con acertar, raíz igual en acertaste, acertarás, acertarías, y cambiada en aciertas, aciertes, acierta.

Recuérdenlo por la canción de Daniel Lemaitre, interpretada por Lucero, “Y no es que Pepe no apriete, sino que sabe apretar. ¡Aaaaaaay, maaaama! ¡Apriétame, Pepe

Vocal cerrada

Cita: “Se contrapone al otro candidato, con un nombre fuerte, terminado en la vocal cerrada ‘o’, y cuyo significado permite asociación a piedra y pétreo”.

Comentario: Algunas veces se alude a la o como vocal cerrada, por su figura, una bolita de un solo trazo que se cierra en el mismo punto donde se inicia.

Llamarla cerrada permite distinguirla de la u, que se puede hacer también en un solo trazo, pero nunca se juntan los puntos de arranque y de cierre. Entonces se dice que la u es la vocal abierta. Pasa entre hablantes extranjeros, cuando hay duda sobre la escritura de una palabra con o o con u.

La ortografía de la lengua española clasifica las vocales como abiertas y cerradas, no por la forma de dibujarlas o escribirlas, sino por la forma de pronunciarlas. Así las cosas, se llaman vocales abiertas las que se pronuncian con la boca más abierta, a, e, o, y cerradas las que se pronuncian con la boca menos abierta, i, u.

Es la forma más frecuente de identificarlas en nuestro país. En otros países se usa la terminología fuertes y débiles. Las fuertes son las abiertas, a, e, o, y las débiles, las cerradas, i, u.

A partir de ahí se explican, por ejemplo, los diptongos, que se forman con la unión de una vocal abierta y una cerrada, y se pronuncian en una sola sílaba, es decir, en un solo golpe de voz.

La intención del autor habría quedado doblemente resaltada si hubiera calificado la o como vocal fuerte, vocal con fuerza, como la que tienen los sustantivos oso, oro, comodoro, o los adjetivos, honroso, ortodoxo, fogoso.

QUISQUILLAS DE ALGUNA IMPORTANCIA  

por Efraim Osorio López/LA PATRIA

Eolo1056@yahoo.com

¡Dejémonos de embelecos, hablemos y escribamos castellano! 

“¡No se lo pierdan, está buenísimo!” exclama la presentadora de la sección Entretenimiento del noticiero de RCN cuando anuncia un nuevo capítulo de la telenovela corriente. ‘Buenísimo’ es uno de los términos que expresan el grado superlativo regular del adjetivo ‘bueno’. Los otros dos son ‘bonísimo’ y ‘muy bueno’. Tiene también el irregular ‘óptimo’. El ‘adjetivo superlativo’ expresa el grado máximo de perfección de la cualidad que ostenta el sustantivo con él calificado. Es ésta la razón por la cual excluye el adverbio de cantidad ‘más’, que le agregó el asiduo corresponsal de La voz del lector Rogelio Vallejo Obando en esta pregunta: “Ministro Alejandro Gaviria Uribe, ¿no es más óptimo y de categoría que los estudiantes…?” (LA PATRIA, 10/8/2022). La pregunta debió ser formulada así: “¿No es mejor…?”. O, si quiere darle más énfasis, “¿No es lo mejor…?”. En estas oraciones interrogativas hay una comparación implícita, pues ‘mejor’ es el término que expresa el grado comparativo irregular de ‘bueno’; el regular, ‘más bueno’, como los de ‘malo’ son, respectivamente, ‘peor’ y ‘más malo’. Hay que tener en cuenta que los comparativos ‘mejor’ y ‘peor’ no admiten los adverbios ‘más’ ni ‘menos’, y que la comparación se establece con la conjunción ‘que’. ***

El artículo del excelente columnista Juan Álvaro Montoya del 11 de agosto de 2022 (LA PATRIA) me proporcionó la oportunidad de hablar de las formas correcta e incorrecta del empleo del verbo transitivo ‘requerir’, porque, tal vez sin proponérselo, las expuso en estas oraciones: A) “Pero transitar de las ciudades del siglo XX a las que demandará el siglo XXI requiere un largo proceso de adaptación…”: en ésta, lo hizo correctamente, ya que no se valió de la preposición ‘de’ para introducir el complemento directo –‘un largo proceso’–, como lo hacen casi todo los escritores, ignorando que ese verbo es transitivo (‘se construye con complemento directo’). B) “El cambio de esquema para transformar las ciudades inteligentes requiere de nuestras autoridades locales y nacionales una decidida voluntad política…”: castizamente también, porque en ella la preposición ‘de’, necesaria, introduce el complemento circunstancial –‘de nuestras autoridades locales y nacionales’–, no el complemento directo –‘una decidida voluntad política’–. C) “Las ciudades de hoy requieren de procedimientos ágiles para que su desarrollo….”: aquí sí se le desafinó uno de los violines, porque, como lo expresé en el numeral A), el verbo ‘requerir’ es transitivo, por lo que su complemento directo –‘procedimientos ágiles’– no pide preposición alguna.  ***

En su columna de El Tiempo, el escritor Eduardo Escobar escribió lo siguiente después de oír el discurso de posesión del nuevo presidente de los colombianos: “En el esfuerzo por ceñirse al llamado lenguaje incluyente de género, a veces Petro masacró la pobre lengua de Cervantes como si no le bastara al pobre hombre el brazo molido, y cayó en un montón de inconcordancias para mantenerse políticamente correcto” (9/8/2022). Este montón de ‘inconcordancias’ –yo prefiero ‘incongruencias’– son ineludibles en la práctica del insufrible ‘lenguaje incluyente’ –por ejemplo, “los y las profesores” de la señora Thomas–, porque, como lo expliqué en mis apuntaciones anteriores, las implicaciones gramaticales que su uso conlleva son innumerables: se necesitaría un cuidado superlativo y constante para no caer en esas incongruencias. ¡Dejémonos de embelecos, hablemos y escribamos castellano! ***

Un titular de LA PATRIA, aún en ‘borrador, pero así publicado: “Buscarían a vehículo por muerte de dos a jóvenes” (Sucesos, 15/8/2022). Listo para su publicación, de esta guisa: “Buscarían vehículo por muerte de dos jóvenes”. Como lo he anotado infinidad de veces, los verbos transitivos no rigen la preposición ‘a’ para formar su complemento directo, a no ser que se trate de ‘determinar’, por ejemplo, ‘buscan a “Vehículo”’, si éste fuese el apodo del culpable del  accidente. El titulador pudo también hacerlo de este modo: “Buscarían un vehículo…”. 

NUMEROS ORDINALES, CLAVES DE ESCRITURA

Por FUNDEU.es 

Ante las dudas que se presentan en la escritura de los números ordinales, se ofrece a continuación una serie de claves.

1. Números ordinales compuestos

Los ordinales compuestos de la primera y segunda decena se pueden escribir en una palabra (vigesimoprimero) o en dos (vigésimo primero), aunque, según explica la Ortografía de la lengua española, es mayoritaria, y por tanto preferible, la escritura univerbal. Sin embargo, y como señala esta misma obra, desde la tercera decena hasta la centena se tiende a escribir los números ordinales en dos palabras, aunque no se consideran inadecuadas las grafías en una sola (cuadragésimo quinto o cuadragesimoquinto).

Cuando se usa la forma en una sola palabra, no se acentúa el primero de los elementos, de modo que lo apropiado es vigesimoprimero, no vigésimoprimero.

2. Concordancia de los números ordinales

Cuando los números ordinales se escriben con más de una palabra, todas ellas deben concordar en género y número con el sustantivo al que acompañan: vigésima(s) cuarta(s) carrera(s). Cuando se escriben en una sola palabra, solo el segundo componente concuerda con el sustantivo: vigesimocuarta(s) carrera(s).

 3. Uso de números fraccionarios y números ordinales

Según queda recogido en la Ortografía de la lengua españolalos números fraccionarios acabados en -avo no equivalen a los números ordinales (decimocuarta planta, no catorceava planta), excepto en el caso de octavo, que sí puede funcionar como ordinal.

Sin embargo, sí es correcto el uso de varios números ordinales como fraccionarios: «Se quedó la vigésima parte del premio» equivale a «Se quedó la veinteava parte del premio».

4. Números romanos

Se leen indistintamente como ordinales o como cardinales desde el I hasta el X (incluido) cuando hablamos de siglos (siglo III: siglo tercero o siglo tres); sin embargo, cuando se habla de reyes, pontífices o emperadores se leen generalmente como ordinales: Fernando VI (Fernando sexto, no seis). A partir del número X, lo habitual es que se lean como cardinales (Juan XXIII: Juan veintitrés), según se indica en la Nueva gramática de la lengua española.

5. Números ordinales y cardinales con nombres de celebraciones

Con relación a los nombres de acontecimientos, aniversarios, celebraciones…, y aunque en los números menores de veinte se suele respetar el ordinal («3.ª Feria de la Tapa» y no «3 Feria de la Tapa»)la Nueva gramática de la lengua española señala que «se ha integrado la tendencia a usar los cardinales con el valor de los ordinales», que tradicionalmente se han escrito con números romanos: «El 30 aniversario de la muerte de Albert Camus», «El 30.º aniversario de la muerte de Albert Camus» o también «El XXX aniversario de la muerte de Albert Camus».

6. Letra voladita para abreviaturas

Las abreviaturas de los números ordinales se señalan con letras voladitas: las formas apocopadas primer y tercer y las formas en plural llevan voladas las dos últimas letras, (erosas); en el resto de los casos únicamente va volada la última letra (º, ª). Por ejemplo, «5.ª jornada de los sanfermines», «1.er concurso de lanzamiento de ladrillos» o «¡Que comiencen los 74.os Juegos del Hambre!». Además, lo adecuado es escribir un punto entre la cifra y la letra voladita. En español no se recomienda emplear las formas 1ro2do3ro4to…, que son un calco de las usadas en inglés.

Asimismo, las abreviaturas deben concordar en género y número con el sustantivo al que acompañan69.ª edición del Festival de San Sebastián, pero 69.º Festival de San Sebastián. Se recuerda también que la letra o volada (º) es diferente al símbolo de grado Celsius, que es un pequeño círculo (°): 27 °C

EL LIBRO

LA CULPA ES DE LA VACA (PARA MUJERES)

De este nuevo libro del dueto Lopera-Bernal, se lee en la contracarátula:

“Sin pretender ser un libro feminista ni antimachista, cada una de las fábulas despierta emociones, abre preguntas y propone reflexiones necesarias para cualquier grupo de personas. Un libro ideal para compartir en familia, en el trabajo y en las aulas”.

El soneto de Pompilio Iriarte

La historia universal de la ternura 

Al tiempo abrazo rudo y delicado, 

a cuatro brazos, íntimo y estrecho; 

amor que se evidencia como un hecho 

a duras penas sueño imaginado. 

Un apretón, metáfora del lazo 

y el oficio divino de los nudos; 

los dos solos, vestidos o desnudos, 

la distancia más corta en un abrazo. 

Cada vez que te beso en la mejilla, 

más entiendo la dulce maravilla 

de rozar aunque sea la comisura 

de tus labios que, serios y sonrientes, 

me enseñan entre plácidos y ardientes 

la historia universal de la ternura. 

Sobre Revista Corrientes 6220 artículos
Directores Orlando Cadavid Correa (Q.E.P.D.) y William Giraldo Ceballos. Exprese sus opiniones o comentarios a través del correo: williamgiraldo@revistacorrientes.com