Martes de la luenga lengua: Neologismos innecesarios, pobreza de léxico, mas allá de..

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QUISQUILLAS DE ALGUNA IMPORTANCIA  

Por  Efraim Osorio López (eolo1056@yahoo.com)

La misma fuente se refiere a vocablos que, una vez pronunciados por alguno, se consagran y ya nadie los suelta.

El escritor Arturo Pérez-Reverte comentó: “Acabo de oír al ministro de Sanidad diciendo que van a ‘interlocutar’ con no sé qué autoridad sanitaria extranjera y he chirriado tanto los dientes que me ha saltado un empaste” (13/6/2020). Y con razón los chirría, porque este verbo recién inventado es innecesario, pues el castellano tiene ya verbos que expresan justamente la misma idea, como ‘conversar, platicar, dialogar, comunicar-se, departir’. Es cierto que El Diccionario acogió en su vigésima segunda edición (2001), como regionalismo de El Salvador, el verbo ‘locutar’ con este significado: “Dicho de un locutor de radio: hablar” (// proferir palabras)”. Hay que anotar que en la siguiente edición, la última (2014), los autores le suprimieron su característica de regionalismo.

Y me cuenta el periodista William Giraldo Ceballos, director de la virtual www.revistacorrientes.com, que “un día  al Fiscal general Néstor Humberto Martínez le dio por decir en la W., en Caracol, RCN (radio y televisión) y en El Tiempo y El Espectador, que su despacho había decidido ‘aperturar’ una investigación… Y en seguida los reporteros, los presentadores, los demás funcionarios de la Fiscalía y ahora hasta los ministros no dicen cuándo van a ‘abrir’ este o aquel programa, sino que anuncian con gran regocijo personal “vamos a aperturar unas acciones encaminadas a proveer…”. Estas palabras del veterano periodista confirman lo que siempre he  afirmado, a saber, que, en el lenguaje, sólo ‘pegan’ las expresiones absurdas (‘todos y todas’, ‘niños, niñas y adolescentes’, ‘protocolos movilizatorios’, ‘a nivel de’, ‘por parte de’), las construcciones gramaticalmente incorrectas (‘al interior de’, ‘esto se trata de’) y las palabras inútiles (‘operativizar, objetivización, comportamental’). No así las locuciones y palabras que enriquecerían y hermosearían el idioma: se quedan en un artículo o en un libro, y de ahí no salen. ***

La misma fuente se refiere a vocablos que, una vez pronunciados por alguno, se consagran y ya nadie los suelta. Y cita a Óscar Alarcón: “Ya no hay reglas, normas o circulares, porque a todo se le llama protocolo, al punto que ya no hay regla, sino protocolo menstrual”. Lo que contribuye, en detrimento del idioma, a la pobreza de lenguaje. Estos imitadores dejan en los diccionarios voces castizas que expresan la misma idea, con más propiedad en ciertos casos, por ejemplo, ‘directriz, procedimiento, pauta, guía, medida’, etc. A esta palabra –‘protocolo’–  hay que agregar ‘crecimiento exponencial’ –que le oí al creador de Open English, su propagador, me parece–, y que podría variarse por ‘crecimiento acelerado’, ‘expansión veloz’, o ‘propagación incontenible’; ‘experticia’, que puede cambiarse por ‘maestría, destreza, habilidad’; ‘resiliencia’, que tiene como sinónimos ‘entereza, tolerancia, resistencia, aguante’ y, entre nosotros, ‘berraquera’; ‘contundente’, que puede sustituirse por ‘decisivo, terminante, concluyente, convincente’, y, en muchos casos, por ‘eficaz, enérgico’. Y la locución ‘más allá de’, consagrada y abusada por el editorialista de El Tiempo, que ahora vuela de pluma en pluma y que, me parece, puede ser reemplazada por ‘fuera de’, ‘además’, ‘sin importar que’ y mil palabras y locuciones más que a uno se le ocurran para tratar de adivinar el sentido que tiene en la frase leída, como en ésta de Juan Lozano: “Más allá del coronavirus, y antes de que apareciera, se perpetraba un acto de irresponsabilidad colectiva al marginar a nuestros adultos mayores…” (El Tiempo, 22/6/2020). Dice tanto y tan poco o nada esta locución –como en la muestra–, que uno la puede suprimir, y no hace falta,  o interpretar de cualquier manera… y acierta. ***

El uso ‘por moda’ de estas locuciones y términos es, de cuando en cuando, descarrilado, como en la siguiente frase del citado director de noticias de RCN, Juan Lozano: “Las estadísticas en Colombia y en el mundo son absolutamente contundentes” (Ibídem). Las ‘estadísticas’, dicen, son ‘frías’. No son ‘contundentes’, porque este adjetivo se aplica a ‘golpes, armas; argumentos, razones, demostraciones, conclusiones’, etc. 

Día Internacional del Orgullo LGTB, 9 claves para una buena redacción

Fundación para el español urgente, Fundéu

Con motivo de la  celebración del Día Internacional del Orgullo LGTB, se ofrecen algunas recomendaciones sobre términos que pueden aparecer en las informaciones relacionadas.

1. Día Internacional del Orgullo LGTB

Los nombres de los días internacionales se escriben con mayúscula en los términos relevantes. Por lo tanto, la escritura adecuada de esta festividad es Día Internacional del Orgullo LGTB y su mención abreviada: Día del Orgullo o el Orgullo, como antonomasia.

2. Lesbianas, gais, transexuales y bisexuales (LGTB)

Las siglas LGTB, correspondientes a este colectivo, se escriben en mayúsculas y sin puntos. En algunas ocasiones se pueden encontrar extensiones de esa sigla que añaden las letras I de intersexualA de asexual… (LGTBIA). Por otro lado, el orden de las letras que conforman esta sigla puede alterarse en función de distintas razones (GLTB, LTGB…).

3. Gais, plural de gay

El plural del término gay es gais, se forma cambiando la y por i y añadiendo una -s. Cuando gay funciona como adjetivo, concuerda con el sustantivo al que califica, como en boda gaybodas gais.

4. Gais y lesbianas, mejor que homosexuales y lesbianas

Se recomienda usar la expresión gais y lesbianas, en lugar de homosexuales y lesbianas, ya que el término homosexual puede aplicarse tanto a hombres como a mujeres y es, por tanto, redundante.

5. Transgénero y transexual

Aunque en algunos contextos se emplean indistintamente para referirse a las personas cuya identidad de género no se corresponde con el sexo que se les asignó al nacer, en otros transexual se aplica solo a quienes, además, han iniciado un proceso de reasignación mediante tratamientos como la hormonación o la cirugía.

6. Trans, acortamiento válido

Trans es un acortamiento válido tanto de transexual como de transgénero y, al igual que estas voces, es un adjetivo que se emplea en ocasiones como sustantivo («un/una trans»). La comunidad LGTB rechaza este uso y prefiere que se utilice como adjetivo («una persona trans»). En todo caso, no es preciso destacarlo con cursivas ni comillas.

7. Travesti y transexual no son lo mismo

Un transexual es una persona cuya identidad de género no se corresponde con el sexo que se le asignó al nacer, mientras que un travesti (o travestí) es alguien ‘que se viste y caracteriza como alguien del sexo contrario’.

8. LGTBfobia

Este término se escribe unido, sin necesidad de guion o de espacio: LGTBfobia. También está bien formada en español la forma elegetebefobia. Con este mismo sufijo se construyen sustantivos como lesbofobiahomofobiatransfobia y bifobia.

Para referirse a la persona que muestra rechazo a este colectivo se recomienda emplear la forma LGTBfóbico, también en redonda y sin comillas.

9. Arcoíris, mejor que arco iris

Se recomienda escribir arcoíris en una sola palabra y con tilde en la i, mejor que arco iris, en expresiones como bandera arcoírismanifestación arcoíris o liga arcoíris. Su plural es invariablearcoíris, aunque si usamos la forma arco iris su plural es arcos iris.

Se dice ‘sector de la salud’ o ‘sector salud?

Por: Fernando Ávila/EN EL TIEMPO

El columnista Manuel Guzmán-Hennessey escribe en su más reciente columna: “El armamento nuclear que espera en las santabárbaras de algunos países”, y muchos nos preguntamos qué es una santabárbara. Pues bien, es el nombre del ‘compartimiento del barco donde se guarda la pólvora’ y, por extensión, de otros lugares donde se almacena armamento. Se llama así porque en ellos suele haber una imagen de santa Bárbara.

¿Cuándo el prefijo ‘ex’ va unido y cuándo va separado a una palabra?

Bárbara de Nicomedia, la santa en cuestión, es una joven del siglo III, cuyo padre la encierra en una torre, estilo Rapunzel, en represalia por su decisión de ser cristiana. Luego, por no obedecerlo en los planes de matrimonio que tenía para ella, la hace torturar y la condena a la guillotina.

Cuando el verdugo descuelga la cuchilla para decapitarla, le cae un rayo. De ahí el grito de las tías en las tempestades, ¡santa Bárbara bendita!, y el papel que la piedad popular le ha asignado como patrona de mineros, polvoreros, artilleros y todos aquellos cuyo trabajo tiene relación con el fuego.

Sector salud

Pregunta de Elkin Rivera: ¿Sector cultural o sector cultura? Respuesta: La tradición en nuestro idioma es que expresiones como esta se formen con sustantivo y adjetivo, sector cultural, sector económico, sector de la salud, pero se están imponiendo de un tiempo para acá las expresiones formadas por dos sustantivos, sector salud, sector economía, sector cultura, lo que resulta cómodo por la economía de palabras, tiene aceptación social y marca, más que una deformación lingüística, un paso más en la evolución del idioma.

Un fenómeno similar se da con nombres de lugares y empresas. La tradición es que vaya primero el nombre genérico y después el propio, Plaza de Bolívar, Avenida Caracas, Hotel Tequendama, Radio Sutatenza, pero hoy es frecuente, y no hay por qué considerarlo erróneo, construir estos nombres al revés, Bolívar Plaza, Quinta Avenida, El Dorado Hotel, Blu Radio.

Otro triunfo

Julián Palacio Salcedo me envía esta frase de la información deportiva: “Cuadrado, por otro triunfo más”. Como el mismo corresponsal lo indica, se trata de una típica redundancia. Basta decir “… por otro triunfo”.

Adjetivos

Luis Fernando García Núñez me envía una colección de titulares de prensa, radio y televisión en los que el adjetivo inicial pondera, intensifica o exagera. Si se les quita la primera palabra, queda la información escueta, que algunos prefieren: Bondadosa donación del banco, Duro regaño del presidente al ministro, Dramático testimonio de un colombiano en Perú, Estruendosa caída de las bolsas de valores en el mundo, Conmovedoras palabras de un sacerdote en Brasil. Otros podrían pensar que esas primeras palabras de estos ejemplos orientan y motivan.

FERNANDO ÁVILA
Preguntas: feravila@cable.net.co

EN POCAS PALABRAS

Diccionadario.–“¿Qué son las palabras? Ruido y humo”. (Theodor Fontane).

Tomado de Diccionadario (Pre-Textos): (De Darío Jaramillo Agudelo)Farsanto: que finge santidad.
Refearencia: alusión horrible.
Vágina: así como un libro está hecho de páginas, un vibro está hecho de váginas.

www.oscardominguezgiraldo.com

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Directores Orlando Cadavid Correa y William Giraldo Ceballos. Exprese sus opiniones o comentarios a través del correo rcorrientes@revistacorrientes.com

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