Martes de la luenga lengua: Monstrua, financiarización, insuceso, hasta

Foto VIX

QUISQUILLAS DE ALGUNA IMPORTANCIA  

por  Efraim Osorio López (eolo1056@yahoo.com)

Don Miguel de Cervantes calificó a Lope de Vega de “monstruo de la naturaleza” con el sentido de “persona de extraordinarias cualidades para desempeñar una actividad determinada”. Pero también le decía así a su fiel escudero Sancho cuando éste lo hacía encolerizar, notándole su ‘perversidad’. Monstruo’ significa también ‘engendro, espantajo, fenómeno, endriago’, o algo muy grande. Y es un sustantivo masculino. En su artículo de El Tiempo, la columnista Mariana Enríquez, refiriéndose a una obra de la escritora argentina Aurora Venturini, escribió: “La espectacular literatura deforme de una monstrua” (20/4/2021). Largo rato quedé sin palabras, reflexionando en cómo traducir ‘eso’ al castellano castizo, y llegué a la conclusión de que, así como se dice ‘ella es un fenómeno’ –no, ‘una fenómena’–, debe decirse también “la espectacular literatura deforme de un monstruo”, es decir, de una escritora extraordinaria. Influencia del ‘nocivo’ lenguaje incluyente, que confunde la gramática con la anatomía: si las ‘aes’ y las ‘oes’ fueran exclusivas de las hembras y los varones respectivamente, tendríamos que decir ‘un fantasmo’ para aludir a un hombre, y un ‘ciclisto’, para referirnos a “Cochise”. El despelote. Y hay un libro de Marta Sanz titulado “Monstruas y centauras”, términos que, curiosamente, no corrige el sistema Word*. De esa obra dice Izaskun Legarza, de Librería de mujeres de Canarias“Es el cuaderno, el ensayo, de Marta Sanz sobre los “Nuevos lenguajes del feminismo”: Monstruas y centauras. Me encanta el título”. Ignoro por completo el contenido de este libro, por lo que no sé cuál es la posición de esta señora con respecto al malhadado ‘lenguaje incluyente’. Sea de ello lo que fuere, dejémonos de tonterías y escribamos y hablemos castellano. *Nota: ‘Centaura’ sí es entrada de los diccionarios, pero con esta única acepción: “(De ‘centaurea’). Nombre dado a ciertas plantas compuestas del género ‘Centaurea’ y otros afines” (M. Moliner). Viene del latín ‘centaurea’ (‘centauria’ – planta). ***

De la siguiente manera escribió el columnista Darío Arenas Villegas: “El resultado ha sido, por un lado, la limitación de derechos y la privatización y financiarización de la vida…” (LA PATRIA,  20/4/2021). ‘Financiarización’, neologismo innecesario y mal construido, porque la acción y el efecto de financiar es ‘financiación’. ¿Quiso decir ‘comercialización’ de la vida? Tal vez. ***

El columnista de El Tiempo Mauricio Pombo se precia de escritor castizo. Y lo es. No obstante, esto garrapateó: “Más adelante se pudo comprobar que grandes provocadores del insuceso fueron…” (La caja negra, 20 /4/2021). Transcribo de nuevo –ya lo había hecho en el 2008– lo que sobre el término ‘insuceso’ escribió el académico Roberto Restrepo: “‘Succés’ es el equivalente francés  de nuestro ‘éxito’, o mejor, ‘buen éxito’, e ‘insuccés’ será en buen español ‘fracaso’. Pero hágale creer esto a alguno de los garrapateadores que nos hablan del ‘insuceso’ en negocios, en amores, etc. Y menos le hará creer usted que en español podríamos decir  fracaso, revés, mala suerte, desastre, derrota, contratiempo, fiasco, chifla, chasco, percance, mal éxito y… siga usted, que con muchos otros términos ha de encontrarse”. En efecto, además de los que este autor presenta, encontré los siguientes: ‘frustración, descalabro, caída, desengaño, malogramiento, desgracia’. Y hay más, por lo que es inútil el absurdo ‘insuceso’. ***

Es de uso corriente la construcción ‘hasta que no’ en oraciones afirmativas. El periodista Rafael Antonio Zuluaga la notó en la siguiente afirmación de un editorial de LA PATRIA: «Es necesario partir del principio incontrovertible de que toda persona señalada de algún delito es inocente hasta que no se le demuestre lo contrario» (21/4/2021). “…hasta que se le demuestre lo contrario”, lógicamente. En las oraciones negativas, y por su muy extendido uso, el Diccionario Panhispánico de Dudas dice que hay que admitir esa construcción, por ejemplo, ‘no nos iremos de aquí hasta que no venga el mensajero’ (y suena bien), que equivale a decir ‘aquí nos quedaremos hasta que venga el mensajero’. 

Ortografía para todos Cuidado con las comillas 

JUAN DAVID VILLA/EL COLOMBIAN O 

Editor y periodista 

preguntasortografia@gmail.com 

Tenemos tres tipos de comillas. Las españolas (o angulares, o latinas también se llaman), las inglesas y las simples. Y tienen un orden ortográfico: «La vecina le gritó: “No te vayás con ese ‘fulano’, por favor”». Incluso podemos juntar las tres, sí, aunque se vea raro: «La vecina le gritó: “No te vayás con ese ‘fulano’”». 

La RAE recomienda usar las españolas en primer lugar, lógico. Mas no quiere decir que usar las inglesas esté mal. Hay que tener en cuenta un problema: en los teclados es más fácil sacar las comillas inglesas que las angulares. A al menos yo no he sabido cómo sacarlas directamente y tengo que usar alt + 174 para una y + 175 para la otra. No me hagan caso a mí: yo chateo con un solo dedo. 

En todo caso, lo importante es que las simples van al final, adentro, y que no podemos poner angulares dentro de angulares ni inglesas dentro de inglesas. Es muy raro ver los tres tipos juntos, muy raro. De hecho, y como habrán visto, yo uso las inglesas siempre. Si usamos las angulares y tenemos que usar comillas adentro, siguen las inglesas: «Bien decía mi abuelo: “Más sabe el diablo por viejo que por diablo”, ¿cierto?». 

Preguntan los lectores 

Rafael Botero. 

La palabra monoxila la pronuncio con frecuencia. La RAE me dice que es esdrújula. Yo la pronuncio y la escribo como una palabra grave por eufonía. ¿Puedo seguir haciéndolo?, ¿estaría correcto? 

Rafael, con esa respuesta, la RAE quiere decirte que esa es la pronunciación más común (ellos sabrán) o que hay muchas palabras parecidas en su estructura (morfología) que hacemos sonar esdrújulas. Pienso en monóxido, en dióxido, y no se me ocurren otras. A mí también me suena esdrújula, francamente. Ahora, hay palabras que tienen dos pronunciaciones y el diccionario de las academias incluye ambas: atmósfera/atmosfera, litósfera/litosfera, y todas sus primas (la primera esdrújula, la segunda grave). 

Un monóxilo es, por ejemplo, un barquito hecho solamente con el tronco de un árbol. Como una canoa. 

Omar A. Ocampo L. En estos días que se habla en particular de “nuestro” idioma, quiero preguntarte por qué orfandad se escribe sin “h” sabiendo que huérfano sí la lleva. Igual caso sucede con óseo y oquedad, entre otras más que son del mismo caso. 

Ómar, huérfano nos llegó del latín tardío orphãnus, y orfandad está construida con esa misma palabra como base. O sea, la H le apareció en castellano, porque en latín no la tiene. Resulta que la U sonaba /b/ y también /u/ (como nos suena hoy). Te hablo de la Edad Media. Entonces, llegaba un tipo y veía la palabra ueso (que era como escribían hueso): podía sonarle /béso/ o /uéso/. Como la pronunciación era /uéso/, la solución fue ponerles una H a palabras como estas para evitar la confusión. Y cuando sí sonaba /b/, pues no ponían esa H (quedaba ue). Por eso hay varios casos: hueso (pero óseo), hueco (la palabra latina es occâre y también tenemos oquedad), huevo (pero óvalo). Ahí entra huérfano: sus familiares son orfanato, orfandad, orfelinato. 

AGENCIA EUROPEA DE MEDICAMENTOS 

Fundéyu/RAE 

La denominación recomendada en español del organismo European Medicines Agency, nombre que recibe en inglés, es Agencia Europea de Medicamentos y no Agencia Europea del Medicamento

Sin embargo, es frecuente encontrar en los medios de comunicación frases como las siguientes: «La Agencia Europea del Medicamento reitera su confianza en la vacuna de AstraZeneca» o «La Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios (AEMPS) recordaba el viernes que nada ha cambiado». 

La información de la Unión Europea sobre sus agencias da Agencia Europea de Medicamentos como nombre de esta institución, que es la forma empleada mayoritariamente en sus documentos. Esta denominación se escribe, según la Ortografía de la lengua españolacon mayúscula inicial en las palabras significativas de la mención completa, ya que se trata del nombre oficial de un organismo. En ocasiones se emplea la sigla EMA, de European Medicines Agency.  

Cuando se habla del organismo español que se encarga de garantizar la calidad, la seguridad y la eficacia de los medicamentos y de los productos sanitarios, lo adecuado es, tal como se recoge en el Diccionario panhispánico del español jurídicoAgencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios y no Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios. La sigla que se emplea para aludir a esta institución es AEMPS 

Por lo tanto, habría sido preferible escribir «La Agencia Europea de Medicamentos reitera su confianza en la vacuna de AstraZeneca» y «La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) recordaba el viernes que nada ha cambiado». 

SINTAXIS, MADRE DEL IDIOMA 

(Del diario de Ricardo Bada) 

Me pregunta mi Anotota querida cómo es eso de que la lengua habla a través de nosotros. Le contesto: «Lo de que la lengua es quien habla por nosotros y no nosotros quienes hablamos la lengua, es una vieja tesis de los lingüistas. Yo creí siempre en ello, porque si te paras a pensar en la cantidad de sintaxis que no aprendes en la escuela no te puede caber la menor duda de que el código genético de la persona incluye varios nódulos donde está almacenada la madre del idioma, que es la sintaxis. El léxico lo adquieres en función de la vida que vives, los estudios que haces, los libros que lees, el cine que ves… pero la sintaxis la llevamos en la sangre y los genes». 

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