Martes de la luenga lengua: Mayoría, deleznable, distinto

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QUISQUILLAS DE ALGUNA IMPORTANCIA  

por  Efraim Osorio López

eolo1056@yahoo.com

De todo esto, mi insistencia en que debe decirse ‘distinto de’ y ‘diferente de’, sin excepciones. . 

‘Mayoría’, además de su significado en la expresión ‘mayoría de edad’ (“edad que la ley fija para tener alguien pleno derecho de sí y de sus bienes”), tiene los siguientes: “Mayor número de votos conformes en una votación”, por ejemplo, ‘la propuesta fue aceptada por la mayoría de los asistentes’. “Parte mayor de las personas que componen una nación, una ciudad o cuerpo”, verbigracia, ‘la mayoría de los alemanes es* de raza blanca’. “La mayor parte de un número o de una serie de cosas que se expresa”, por ejemplo, ‘don Pepe perdió la mayoría de sus propiedades’. De acuerdo con estas tres acepciones, el término ‘mayoría’ alude al número, no a la masa, al cuerpo, por lo que está mal empleado en estos renglones de un editorial de LA PATRIA: “…y nos hace recordar desde Manizales la emergencia que vivimos por falta de acueducto durante 17 días en la mayoría de la ciudad…” (17/7/2022). Correctamente: “…en la mayor parte de la ciudad” “…por la mayoría de los habitantes de la ciudad”. *Nota: Como ‘mayoría’ es un sustantivo intrínsecamente plural, el verbo puede concordar con él en este número, así: ‘La mayoría de los alemanes son…”. No obstante, prefiero la concordancia en singular. *** 

El uso del adjetivo ‘deleznable’ (“poco durable, inconsistente, de poca resistencia”) por ‘despreciable, reprochable’ es frecuente. ¿Por qué? ¡Averígüelo Vargas! Hace poco, en febrero de este año, me referí a él, y ya lo había registrado antes, en el 2014, empleado por el abogado Abelardo de la Espriella, que calificó con él el horroroso crimen cometido contra Natalia Ponce de León. Y volví a leerlo en la siguiente información de un editorial de El Tiempo: “La investigación recoge comunicaciones (…) que describen deleznables prácticas y reprochables ejercicios de cabildeo….” (19/7/2022). A pesar de la definición que de dicho adjetivo asienta El Diccionario desde la vigésima segunda edición (2001), “despreciable, de poco valor’, no existe ninguna razón etimológica que justifique hacer de ‘deleznable’ un sinónimo de ‘despreciable’ (‘digno de desprecio, de desestimación’), como se aprecia bien en lo que de ‘deleznable’ enseña Corominas: “Hacia 1400 (eslenable, S. XIII), ‘que se desliza y resbala con facilidad’, y con sentido secundario, ‘poco durable, inconsistente’, fin S. XVI”. Enseña también que es un adjetivo derivado de ‘deleznarse’, verbo del cual afirma: “‘Resbalar, deslizarse’, fin S. XIV. Sale de deslenar, 2ª. mitad S. XIII por metátesis (deslanar en textos del S. XIII, eslenarse, en aragonés), y éste derivado de lene, ‘suave, liso, resbaloso’, que a su vez procede del latín lenis, suave”. No redunda recordar aquí lo que anota el diccionario de M. Moliner: “Se usa en ocasiones, erróneamente, con el significado de «reprobable»”. Nota: Metátesis: Cambio de lugar de un sonido en un vocablo: Chiribiteque por Chiribiquete. *** 

Así como decimos ‘distinguirse de’ y ‘diferenciarse de’, debemos decir también ‘distinto de’ y diferente de’, no ‘distinto a’ ni ‘diferente a’, construcciones corrientes –y aceptadas– en Colombia, como en la siguiente muestra: “Reino Unido y la carrera por encontrar un líder distinto a Boris Johnson” (El Tiempo, Internacional, 10/7/2022). “…un líder distinto de Boris Johnson”, es decir, ‘uno que no tenga sus características’: en este caso, ‘Boris Johnson’ es el segundo término de la relación de desemejanza establecida por el adjetivo ‘distinto’, el poseedor de las características de las que procede la diferencia y de las que carece el primer término (‘un líder’), lo que se expresa con la preposición ‘de’ (que denota ‘procedencia’). Con la preposición ‘a’, el cantar es otro: “…un líder parecido a Boris Johnson”, uno que tenga sus características, caso en el cual es el primer término de la relación de semejanza el que tiene esas características, características que indican al ministro, segundo término, lo que se expresa con la preposición ‘a’ (que denota ‘tendencia o dirección a’). De todo esto, mi insistencia en que debe decirse ‘distinto de’ y ‘diferente de’, sin excepciones. La diferencia de estas preposiciones se aprecia mejor en el siguiente ejemplo: “Vengo de Marte; mañana iré a Saturno”

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