Martes de la luenga lengua: Frenesí, extraer-extractar, departamento de Caldas, índole, perpetuar-perpetrar

QUISQUILLAS DE ALGUNA IMPORTANCIA  

por  Efraim Osorio López/LA PATRIA

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Pudo ser, ¡cómo no!, un error de digitación, del que con frecuencia somos víctimas todos los que escribimos y del que no nos damos cuenta ni siquiera luego de repetidas lecturas del texto.

El castellano no tiene el término ‘frenetismo’, porque el sufijo ‘-ismo’ no forma sustantivos que expresen esa idea, pues ‘frenesí’ no es una actitud, como ‘egoísmo’, ni es una profesión o actividad (‘periodismo’), tampoco, doctrina o sistema (‘comunismo’). Los diccionarios asientan estos dos vocablos: el antiguo y desusado ‘frenesía’ y el actual ‘frenesí’, que procede del latín ‘phrenesis’ (‘frenesí, delirio frenético, locura’). Según Corominas, el latín lo tomó del griego tardío ‘phrenesis’, de ‘phren-phrenós’ (‘diafragma, entrañas, alma, inteligencia, pensamiento’). El columnista Juan Álvaro Montoya escribió: “…es una pesadilla de la cual hemos buscado huír con frenetismo” (LA PATRIA, 18/8/2022). Este complemento circunstancial se puede componer así: “…hemos buscado huír con frenesío, mejor, “frenéticamente”. Además de este adverbio, otros derivados de ‘frenesí’ son el adjetivo ‘frenético-ca’ (“poseído de frenesí”) y el verbo ‘frenetizar’ (“encolerizar, poner frenesí”). Sinónimos, ‘furia, furor, arrebato, delirio, exaltación, ímpetu, apasionamiento, cólera, rabia’. *** 

Cuando leí la siguiente oración de un editorial de El Tiempo, se encendió la lucecita que me advierte que en ella hay una palabra mal empleada: “Ni se trata (…) de que el decreto se tome como una camisa de fuerza, sino que de él se extracten todos aquellos aspectos que pueden llenar estos vacíos…” (20/8/2022). La palabra que hizo encender la lucecita fue ‘extracten’, inflexión del verbo ‘extractar’, porque en su lugar debió emplearse ‘extraigan’, inflexión del verbo ‘extraer’. En efecto, aunque los dos provienen del latino ‘extrahere’ (‘sacar de, extraer, retirar de; arrancar por la fuerza, hacer salir; sacar a luz, publicar’), en castellano no son lo mismo: decimos, por ejemplo, ‘extraer una muela’, pero no ‘extractarla’. ‘Extractar’ significa ‘obtener de algo su quintaesencia, lo más puro y acendrado de ella’, ‘el extracto del café’, por ejemplo. Puede también ‘extractarse’ de un libro, de una tesis o de un ensayo su meollo (resumen), que los ingleses llaman ‘abstract’, mal traducido por ‘abstracto’. Y ‘extraer’ quiere decir sacar una parte de un todo, como en la frase glosada del editorial de El Tiempo. Para entender mejor, los respectivos sinónimos son éstos: de ‘extraer’, ‘sacar, arrancar, desclavar, desenvainar, desembolsar y descubrir’; de ‘extractar’, ‘resumir, reducir, sintetizar, abreviar, compendiar, substanciar’. Acertó la lucecita. ***

La misma lucecita se encendió cuando leí la siguiente descripción del departamento de Caldas: “Este departamento, rodeado por el volcán Nevado del Ruiz, imponentes montañas y numerosos cafetales…” (LA PATRIA, Irene Mejía Restrepo, 21/8/2022). ¿“Rodeado”? Entonces, ¿qué hay en su territorio? Mejor descripción, y acertada, ésta: “Rodeado por los departamentos de Antioquia, Cundinamarca, Tolima y Risaralda, el de Caldas tiene en su territorio el volcán Nevado del Ruiz, imponentes montañas, ríos, arroyos, cascadas, aguas termales, bosques de niebla, extensos cafetales, sembrados de cítricos, ciudades, pueblos, veredas, y, en éstos, gente buena y laboriosa”. Esta vez también atinó la lucecita. ***

‘Índole’ pertenece al género gramatical femenino. El editorialista de El Tiempo, quizás inadvertidamente, le asignó el masculino en la siguiente oración: “Lo que se colige de todo esto es una crisis de índole administrativo y de gestión…” (19/8/2022). “…de índole administrativa…”, es decir, “de naturaleza (o calidad, condiciónadministrativa”. ‘Índole’ procede del sustantivo latino ‘indoles-is’, también de género gramatical femenino, y que significa ‘índole, genio, carácter, naturaleza, inclinación, tendencia, cualidades nativas, disposiciones naturales; calidad’. ***

¿Habrá quién confunda ‘perpetuar’ (‘ir para largo’) con ‘perpetrar’ (‘consumar, cometer un delito’)? Parece que sí, como lo demuestra el siguiente ejemplo: “La presencia del General Carlos Cortés Vargas, acusado de perpetuar la masacre de los obreros en Ciénaga, Magdalena (1928), en la máxima dirección de la institución…” (LA PATRIA, Héctor Miguel López Castrillón, 23/8/2022). Pudo ser, ¡cómo no!, un error de digitación, del que con frecuencia somos víctimas todos los que escribimos y del que no nos damos cuenta ni siquiera luego de repetidas lecturas del texto. Por esto es tan importante  corregir y corregir y corregir…

Foto ODG

EL LENGUAJE EN EL TIEMPO

Por Fernando Ávila

Cita: “Vamos hacer chequeos para asegurarnos que todo esté en orden”.

Mejor: “Vamos a hacer…”. El verbo ir conjugado (vamos) más la preposición a más un infinitivo da como resultado una suerte de futuro, muy popular en Colombia. Aquí no solemos decir, salvo en el lenguaje formal, “haremos”, “trabajaré”, “se casarán”, sino “vamos a hacer”, “voy a trabajar”, “van a casarse”.

Es una de las diferencias entre el español de España y el español de Colombia. Incluso lo usamos con el mismo verbo ir, lo que algunos califican de redundancia, “Vamos a ir a la Luna”, “Van a ir de compras”, “Voy a ir a la playa”. 

Redundancia es ‘repetición innecesaria’, y claramente esta repetición del verbo ir es necesaria para indicar el futuro, ‘Iremos a la Luna’, ‘Irán de compras’, ‘Iré a la playa’. A los necios obsesionados por la redundancia que ven a toda hora en todas partes hay que advertirles que no es lo mismo “Vamos a ir a la Luna” que “Vamos a la Luna”. La primera es un plan, y la segunda, una orden.

Asegurarnos de que

Otra acotación a la cita es el queísmo con que avanza. Queísmo es el error de gente culta que elimina la preposición de cuando tiene que decir de que, en frases como “Estoy seguro de que gané”, “Me di cuenta de que no podía”, “Tengo la esperanza de que regrese”. Dicen erróneamente: “Estoy seguro que gané”, “Me di cuenta que no podía”, “Tengo la esperanza que regrese”. Es decir, lo contrario del dequeísmo, error de menos nivel cultural, que consiste en agregar de cuando no toca (“pienso de que no” en vez de lo correcto, “pienso que no”). Aquí, “para asegurarnos que todo esté en orden” debió corregirse “para asegurarnos de que todo esté en orden”.

Hay errores de forma que se pueden enmendar en la edición. Esta frase tomada de un tuit del senador De la Calle podría haber recibido primeros auxilios en la redacción de Soho, la revista que la reproduce en internet. Alguien me dirá que las citas se deben respetar de tal manera que no aparezca ninguna corrección que las altere. Una opción para respetar la cita y a la vez respetar al senador es agregar lo que le falta entre corchetes, “Vamos [A] hacer chequeos para asegurarnos [DE] que todo esté en orden”. Otra opción es parafrasear sin comillas la frase del senador.

GRAFIA DE LA ERRE

Por Fundación para el español urgente

La erre se duplica en las palabras prefijadas y compuestas en las que el primer elemento termina en vocal y el segundo comienza por esta consonante.

Según indica la Ortografía de la lengua española, la erre representa dos sonidos diferentes: el que pronunciamos en marítimo, orilla o herir y el que suena en rata, arroyo o tierra. Para representar este último sonido, cuando la erre va entre dos vocales, se escribe duplicada (rr), como en perro, que no suena igual que pero.

En las palabras prefijadas o compuestas en las que el primer elemento termina en vocal y el segundo empieza con errees preciso duplicar esta erre para mantener su sonido: anti- + reumático no da antireumático, sino antirreumático (donde se pronuncia como erre). Del mismo modo, el prefijo pre- y el sustantivo rebajas forman prerrebajas, y no pre-rebajas o prerebajas.

Sin embargo, con frecuencia se encuentran términos inadecuadamente escritos, como contrareforma laboral (por contrarreforma laboral), farmacoresistente (por farmacorresistente), nanorobot (por nanorrobot), contrarevolucionario (por contrarrevolucionario), georadar (por georradar), pararayos (por pararrayos), autoradio (por autorradio), puertoriqueño (por puertorriqueño), miniradar (por minirradar) o termoregulador (por termorregulador).

Se recuerda asimismo que, en las palabras que se forman con un elemento terminado en erre (super-, hiper-, inter-, etc.) al que se añade otra palabra que empieza también por erre (raro, realismo, regional), se mantienen ambas erres, ya que el resultado gráfico es la misma secuencia intervocálica anterior: superraro, hiperrealismo, interregional.

EL SONETO DE POMPILIO IRIARTE

Bienser y bienpensar y bienestar  

Nos sentiremos bien si el árbol siente  

que no lo hiere nada de lo humano, 

que puede florecer en nuestra mano  

sin que los dedos maten la simiente.  

Nos sentiremos bien si el bien no miente  

y acepta la verdad del aldeano  

que ha creado a su dios, un ciudadano  

de esta ciudad tan poco inteligente.  

Bello el carácter, embellece el alma. 

Después del huracán vendrá la calma, 

y el bienestar tendrá sus propios nombres 

dignos de arces con savia y corazones 

que nos digan por qué blancas razones 

no quisieran los árboles ser hombres. 

Ángel Marcel 

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